Violencia psicoemocional, lo que más sufren las capitalinas

12 agosto 2015 9:32 pm

Durante 2014 el tipo de violencia más frecuente contra las capitalinas fue el psicoemocional con 13 mil 919 casos, 46% de los reportados; la violencia física ocupó el segundo lugar con 5 mil 538 (18%), mientras que la violencia patrimonial, económica y sexual registró menos de tres mil casos cada uno.

Según datos del Instituto de las Mujeres del DF (Inmujeres) la violencia contra las mujeres se presenta de los 20 a los 63 años, pero es de los 21 a los 40 donde más mujeres sufren violencia, y la principal característica es que son dependientes económicas.

Para atender a estas mujeres, el Instituto cuenta con una unidad en cada delegación en la que se brinda atención, orientación, asesoría jurídica, psicológica y económica de manera gratuita.

Yndira Sandoval Sánchez, directora del sistema de la coordinación de las 16 unidades delegacionales, indicó que el objetivo es ayudarlas y empoderarlas, hacer que reconozcan sus derechos y exijan igualdad.

“Hay una sociedad más crítica y politizada, una cultura y programas gubernamentales para erradicar la violencia, sin embargo hace falta más por hacer”, señaló.

Susana Franklin, directora general de la Fundación Diarq, explicó que la institución cuenta con un centro externo donde se reciben a las mujeres y sus hijos víctimas de violencia, además de un refugio de alta seguridad para su resguardo, en donde se brinda educación y capacitación para el trabajo.

Actualmente la Fundación Diarq tiene en su refugio de alta seguridad de puertas abiertas a 22 mujeres recibiendo atención psicológica, médica y jurídica.

Ya no quiero ser la víctima

Eloisa es una de esas mujeres que acudió a Diarq tras ser víctima de violencia durante 23 años.

“Fui víctima de violencia emocional, psicológica, económica y violaciones. Me minimizaba, y yo le tenía miedo”.

La mujer de 55 años decidió salir de su casa hace ocho y terminar con la cadena de violencia de la que era víctima.

El baño, cuenta, era su mejor refugió.

“Lo denuncié y no procedía porque me decían que no llevaba golpes, el Ministerio Público se reía de mí, intenté tramitar el divorcio y me decían que no procedía porque no había causales para ello. Me sentía atrapada”.

El día que Eloisa ingresó al refugio de alta seguridad de Diarq lo define como el camino hacia su libertad.

“Estaba desesperada, hice mis maletas hacia mi libertad y me fui a pedir ayuda, me dijeron que era candidata para el refugio y ahí aprendí a vivir, a enfrentar mis miedos y me enseñaron a ser muy fuerte”.

Eloisa permaneció en el refugio durante cuatro meses, sus tres hijos, entonces adolescentes se quedaron en casa, pero la apoyaron siempre.

Hoy esta la mujer trabaja, es autosuficiente, su ex esposo se fue de su casa y sus hijos son profesionistas.

“Ya no quiero el papel de víctima y soy como un boxeador, me tiran pero me levanto”.

 

FUNDACIÓN DIARQ

Vicente Beristain 22 Col. Vista Alegre

5202 7866

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