La noche del 3 de mayo a las 22:23 horas el tramo elevado de la Líneas 12 del Metro, entre las estaciones Tezonco y Olivos, se derrumbó, cobrando la vida de 26 personas y dejando a 33 más siguen hospitalizadas.

Mientras las autoridades siguen esperando el dictamen que indiqué la razón del colapso, las familia de los deudos reclaman justicia al señalar que no fue accidente sino negligencia, ya que desde hace un año hubo denuncias del mal estado de ese tramo elevado, precisamente en la estación Olivos.

Esta tragedia ha acaparado la prensa nacional y extranjera, diarios como Reforma, Milenio y El País han recopilado las historias de las víctimas mortales para ponerle nombre y apellido aún derrumbe que pudo evitarse.

Christian López Santiago, 41 años

Regresaba de trabajar, aún le faltaba más de la mitad del camino para llegar a su casa: otras cuatro paradas y un viaje en autobús para completar un recorrido de hora y media.

Trabajaba en la alcaldía Miguel Hidalgo y vivía en Valle de Chalco, donde lo esperaban su esposa y dos hijas, de 13 y 6 años.

Originario de la Sierra de Oaxaca llegó a la ciudad cuando tenía 14 años y trabajaba en la Secretaría de Protección Ciudadana.

Llevaba dos semanas trabajando luego de dos meses hospitalizado por Covid-19, su La familia se había gastado todos sus ahorros en el combate de la enfermedad.

Nancy Lezama, de 23 años

Llevaba mes que trabajaba en una tienda de ropa del Parque Las Antenas, plaza comercial ubicada cerca de la estación Periférico de la misma Línea 12.

Tanya, su hermana pequeña, había cumplido años el 29 de abril, por eso Nancy la citó en el centro comercial para comprarle su regalo.

Las hermanas cenaron con el novio de Nancy y luego él las acompañó al Metro. Se despidieron y Nancy llamó a su mamá para avisar que ya iban para su casa, fue la última vez que hablaron; Tanya aún sigue hospitalizada.

José Luis Hernández Martínez, 62 años

Hojalatero de 30 años de experiencia, la noche del lunes salió del taller y tomó el tren, pero solo alcanzó a realizar la mitad de su camino. Su mujer, con quien llevaba 34 años casado, le esperaba, como cada noche, para cenar juntos.

José Luis fue uno de los primeros en ser identificados entre los fallecidos de la tragedia.

Immer del Águila Pineda, 29 años

Immer vivía de San Andrés Mixquic, en la alcadia Tláhuac, era ingeniero en Sistemas y trabajaba en la aduana del aeropuerto Benito Juárez desde hacía unos siete años.

Él no tenía que estar en ese tren, salió antes del trabajo y un compañero lo acercó en coche hasta la parada de Tezonco y a los segundos se colapsó el vagón en el que viajaba.

Angélica Segura, de 43 años

Vivía en Valle de Chalco y trabajaba en una zapatería en el centro de la ciudad desde hacía 15 años. Madre de dos hijos, el 9 de mayo, el hijo pequeño de Angélica cumple 18 años. Pensaban juntarse y festejar al día siguiente, 10 de mayo, Día de la Madre.

Su familia la recuerda como una mujer alegre, la última vez que la vieron contó que estaba contenta porque había terminado de pagar su terreno.

Juan Luis Díaz Galicia, de 39 años

Originario de Tláhuac, trabajaba como chofer en Coyoacán su familia señala que pocas veces tomaba el Metro, pero este 3 de mayo decidió usar este medio de transporte. Deja a su esposa Juliana y a un hijo de 17 años.


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Mario Alberto Bautista Sánchez, de 25 años

Ingeniero en computación, consiguió su primer empleo en una empresa de soporte técnico en el barrio de Polanco.

Después de un año como irregular, le habían avisado hacía unos días de que finalmente en mayo le iban a dar su primer contrato. Lo que tanto había esperado había llegado.

El 3 de mayo volvía a su casa de la oficina. A mitad de camino envió un mensaje a sus padres para avisar que ya iba de vuelta, pero nunca llegó.

Liliana López García, 37 años

Era gerente en una tienda de ropa en una plaza comercial en Aragón y le faltaban dos estaciones para llegar a su casa: Olivos y Nopalera, pero el vagón en el que viajaba se partió en dos en el tramo entre Tezonco y Olivos.

Tenía un hijo de 15 años y la noche del accidente estaba en Monterrey por un viaje de trabajo. Su celular comenzó a sonar poco antes de la media noche. Los vídeos del derrumbe del Metro y la posibilidad de que Liliana estuviera en ese vagón precipitaron su regreso de madrugada en avión con la esperanza de dar con ella herida y que todo esto fuera solo una terrible pesadilla. No fue así, a las 6 de la mañana les confirmaron que el cadáver de Liliana había sido uno de los 26.

Lorenzo Islas, 60 años

Trabajaba en una fábrica de productos de limpieza de Iztapalapa. Como jefe del área de llenado de botellas, entraba a las 13:00 y salía a las 21.30 horas. Luego volvía a casa en Valle de Chalco. Por eso cuando sus hijos escucharon que el Metro se había caído, pensaron que su padre podría ir en ese tren.

No paró de llamarle a su teléfono móvil y al no localizarlo, su hijo fue al lugar del derrumbe para buscarlo hasta que finalmente  lo encontró en la Fiscalía de Coordinación Territorial Iztapalapa 6, donde tuvo que identificar el cuerpo.

Alejandro Mendoza Vega, 53 años

Alejandro, un hombre alegre y muy simpático, como le recuerdan sus hijos, trabajaba como contador público en la Fiscalía General de la República. Pero lo que de verdad le gustaba eran las mascotas. Solía montar en su casa un refugio para animales que encontraba abandonados en la calle. Les rescataba y los alimentaba hasta encontrar a alguien que los pudiera adoptar.

Padre soltero, había criado a sus hijos, Alejandro y Kevin, entre discos de música y animales por doquier.

Carlos Emmanuel Pineda Bernal, 38 años

Carlos era odontólogo de profesión, pero hace poco se había unido a la Guardia Nacional. Cuando abordó el tren que cayó se dirigía a su casa, donde lo esperaban su esposa y sus dos hijos.

Santos Reyes Pérez, 31 años

Santos trabajaba como albañil para mantener a su familia, conformada por su esposa y dos hijos.

El día del accidente casualmente se festejaba a los trabajadores de la construcción, pero no pudo regresar a celebrar a su casa, ubicada en el municipio de Valle de Chalco, Estado de México.

José Juan Galindo Soto, 34 años

Juan José se dedicaba a la albañilería. Justo el lunes, fue día de la Santa Cruz, y aprovechó el descanso para ir al dentista porque tenía dolor de muelas que no lo dejaba en paz.

Le pidió a su esposa Evelyn que lo acompañara. Ambos fueron en su coche color vino. Después de su cita, la pareja subió a su auto para regresar a casa.

Ellos no iban en el tren que se desplomó, pero cayó sobre ellos. Evelyn fue rescatada y llevada a un hospital, donde permanece grave.

Brandon Giovanny Hernández Tapia, 12 años

Cinco minutos antes del derrumbe llamó a su mamá: "me dijo que iba a llegar a cenar y que me traía una sorpresa; quiero pensar que tenía mi regalo (del 10 de mayo), pero después ya no supe nada”, narró ella.

El adolescente disfrutaba de bailar, cocinar con su abuelita y hacer ejercicio. En el tren que descarriló también viajaba la ex pareja de la mamá de Brandon Giovanny, quien está delicado de salud.  

Jesús Baños García, 27 años

Jesús laboraba en una fábrica de plásticos cerca de la estación Periférico Oriente, era jugador de futbol amateur y aficionado al América.

El día del derrumbe del tren de la Línea 12 del Metro iba de regreso a su casa, ubicada cerca de la estación Olivos, había salido tarde de trabajar y por eso iba en ese tren.

Sergio Valentín Rodríguez Salcedo, de 61 años

Tres días antes del accidente, Sergio entró a trabajar en el área de limpieza de la estación Tezonco, con el objetivo de tener un ingreso extra ya que las ventas de muéganos bajaron por la pandemia del coronavirus.

A la hora de la comida, su pareja, Guadalupe Salas, lo visitó. Las últimas palabras entre ellos fueron un “te vas con cuidado, flaca”, a lo que la mujer respondió “nos vemos en la noche”.

Tras enterarse del accidente, Guadalupe llamó varias veces al celular, hasta que alguien le respondió que estaba hospitalizado. Horas después, el hombre murió.

Miguel Ángel Vázquez Castellanos, 24 años

El día del accidente regresaba de trabajar en la industria de la construcción, donde realizaba instalaciones eléctricas, oficio al que se dedicaba para mantener a su pequeña hija, quien era su motivación para trabajar.

Era originario de Valle de Chalco, en el Estado de México, donde vivía con sus padres y su hermana Berenice.

Melitón Velasco López, 48 años

Era albañil y el lunes se despidió de su esposa, Adela, y salió de su casa, ubicada en Chalco, Estado de México, junto a sus hijos Adán y José, para dirigirse a su trabajo en la Ciudad de México.

Ese día celebró el Día de la Santa Cruz junto con su patrón y se subió al Metro para volver a casa; iba en el vagón que se desplomó entre las estaciones Tezonco y Olivos. Melitón murió, mientras que sus dos hijos resultaron heridos.

Ismael Salazar Juárez, 49 años

Ismael trabajaba en una farmacia, el día del colapso del vagón de la Línea 12 volvía precisamente de su trabajo. Tras el accidente, su hija comenzó su búsqueda vía redes sociales, pero fue hasta el siguiente día cuando supieron que estaba muerto.

René Jorge García Méndez, 70 años

“Espero y alguien nos pueda ayudar”, escribió Ami, la nieta de René para pedir ayuda en redes sociales para localizar a su abuelo, quien viajaba en el tren de la Línea 12 que se accidentó el lunes 3 de mayo. El hombre, de 70 años, fue identificado casi 24 horas después del desplome del convoy.

Idelfonso Barrios Castañeda, 47 años

Idelfonso viajaba en el tren de la Línea 12 porque se dirigía a su casa, ubicada en San Andrés Mixquic, en la alcaldía Tláhuac.


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Gabriela Ramírez Medina, 27 años

Gabriela fue la última víctima en ser identificada, luego del accidente en la Línea 12 del Metro. Ella viajaba en el convoy que le impidió llegar a casa y ver a su hijo Yael de cuatro años. La tragedia evitó que recibiera la tarjeta sorpresa que su pequeño le preparó con sus propias manos y que le entregaría para el Día de las Madres.

Miguel Ángel Espinoza Flores, 42 años

La noche del 3 de mayo, tras salir de su trabajo en una plaza cercana, abordó el tren de la Línea 12 en la estación Periférico Oriente.

Por horas, su familia no supo nada de su paradero. En Facebook, su sobrina inició la búsqueda difundiendo una imagen de su rostro.

“Amigos ayúdenme a localizar a mi tío desde el día de ayer no se sabe nada de su paradero si alguien lo vio favor de avisar su nombre de mi tío es MIGUEL ÁNGEL ESPINOZA FLORES TIENE 42 AÑOS”, escribió la joven, quien horas después confirmó la muerte de su familiar.

Gildardo Rodríguez Galicia, 53 años

Gildardo abordó la Línea 12 del Metro en la estación Tezonco rumbo a Nopalera para recoger a su esposa del trabajo. Sólo tenía previsto recorrer tres estaciones, pero el tren en el que viajaba cayó sobre la avenida Tláhuac, tras el desplome de una estructura.

Evaristo Lucas Santiago, 56 años

Evaristo radicaba con su hija en la alcaldía Tláhuac, era viudo y su cuerpo fue identificado por su hermano.

Araceli Linares Xiques, 52 años

Araceli había resultado lesionada tras el desplome de la Línea 12 del Metro, en la cual viajaba después de su jornada laboral para regresar a casa con sus cuatro hijos. Tras el accidente, fue trasladada al Hospital General de Tláhuac del ISSSTE, donde permanecía en terapia intensiva y cuatro días después murió.

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