IPN crea prótesis para personas de escasos recursos

5 febrero 2018 9:43 pm

Por Erick Cervantes

Actualmente muchos países compiten por crear organismos biomecánicos que realmente beneficien a las personas, empleando inteligencia artificial que fusiona sistemas biológicos y tecnológicos.

En México, el Laboratorio de Prótesis Biomiméticas y Biorrobóticas (LPBB) de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), del Instituto Politécnico Nacional (IPN) no se queda atrás, y desarrolló prótesis de vanguardia  pensadas y diseñadas para ayudar a sectores de escasos recursos.

Fundado en el año 2000, este laboratorio está integrado por un equipo multidisciplinario conformado por ingenieros en Biónica, en Electrónica, neurólogos, psicólogos, cirujanos, ortopedistas, expertos en biomateriales y  en biomedicina.

Gracias a este equipo, pacientes que sufrieron una amputación por diabetes mellitus, por algún accidente o por padecimientos congénitos, obtienen una prótesis económica y funcional que les devuelva la movilidad para reincorporarse a sus labores diarias.

Precios accesibles

En entrevista para El Big Data, Gerardo Valentino Orozco, fundador del LPBB, indicó que en México hay 120 mil amputaciones al año provocadas por diabetes mellitus tipo 2 y anualmente se detectan 80 mil casos nuevos de esta enfermedad que se ha convertido en un problema de salud pública a nivel nacional.

Explicó que si todos los pacientes que requieren una prótesis recurrieran al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), dichas instituciones quedarían rebasadas por la demanda.

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El presupuesto anual para darle una prótesis a cada paciente en México tendría que ser de aproximadamente 12 mil millones de pesos al año, explicó el decano politécnico.

Y es que, una prótesis de miembro pélvico alemana, en nuestro país vale un millón 537 mil 290 pesos, una cantidad incosteable para el sistema de salud público nacional.

“Nosotros hacemos una prótesis cuyo precio es de 55 mil pesos, pero deben de tomar en cuenta que cuenta con un socket (interfaz) de fibra de carbono y un pie flexible de alta calidad”, mencionó el investigador.

La biomimética es un campo de estudio que se inspira en los sistemas biológicos para encontrar soluciones tecnológicas a problemáticas humanas, con el propósito de mejorar la calidad de vida de las personas.

De esta manera, los investigadores del IPN estudian los patrones motrices biológicos para diseñar prótesis biomecánicas y neuronales que envían señales mioeléctricas, es decir, impulsos nerviosos a los músculos que le devuelvan la movilidad a las personas.

Solicitan más recursos para continuar

Gerardo Valentino Orozco informó que desde su creación, el Laboratorio de Prótesis Biomiméticas y Biorrobóticas del IPN ha atendido a 120 personas que requieren de una prótesis de miembro pélvico y a 40 pacientes más por miembro torácico.

Sin embargo, la falta de recursos ha imposibilitado que más gente se beneficie con este laboratorio, pues el proceso de producción de las prótesis se continúa haciendo pieza por pieza.

Aunque el camino ha sido difícil, este equipo de visionarios mexicanos aspira a que sus prótesis lleguen a más personas, pues desde hace cinco años tienen la propuesta de llevar su proyecto a nivel nacional.  

“Lo que propongo es la formación dentro del Politécnico de un Centro Nacional de Biomimética, que incluya seis laboratorios, uno de prótesis biomimética y otro de biorrobótica (…) Nosotros  estamos persiguiendo el sueño y para el equipo requerimos 130 millones de pesos que nos permitirían comenzar a producir más”, señaló el especialista.

Sin embargo, encontrar financiamiento gubernamental para realizar el proyecto no ha sido nada fácil.

“Fuimos con el Gobierno federal, con CONADIS (Consejo Nacional para el Desarrollo y  la Inclusión de las Personas con Discapacidad) de la Secretaria de Desarrollo Social. Fuimos a pedir dinero a la Comisión  de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, pero ellos juran y perjuran que nos asignaron presupuesto, pero a mi no me llega nada”, mencionó el docente politécnico.

Aunque los estudios en el campo de la biomimética y la cibernética son uno de los mayores avances en los últimos años, en nuestro país la ciencia y la tecnología no cuentan con apoyo.

En México sólo se destina a la ciencia y a la tecnología 0.5 % del Producto Interno Bruto (PIB), un presupuesto bajísimo si lo comparamos con 2.40% del PIB que en promedio destinan los demás países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Ante esta situación el coordinador del LPBB exhortó a empresarios, políticos y a la ciudadanía en general a sumarse al proyecto e incentivar económicamente el anhelo politécnico de poner la ciencia y la tecnología al servicio de la patria.

“También quiero hacer una invitación a los sectores del Gobierno, a los filántropos, a las fundaciones, a todas las instituciones o a todas aquellas personas que quieran donar o que tengan el poder de hacer un donativo altruista para poder trabajar” dijo Valentino Orozco.

Aseguró que uno de los propósitos más ambiciosos es crear sistemas cibernéticos.

“Vamos a una prótesis cibernética(….) que las señales (eléctricas) sean trabajadas desde el cerebro hasta la prótesis y después hacer crecer tejido biológico en el sistema tecnificado para que haga sinapsis con el tejido que ya existe”.

Desde la década de los noventa las investigaciones sobre biónica dejaron de ser meros relatos de ciencia ficción, y tras los avances en microelectrónica y biotecnología en los últimos 40 años, muchos académicos a nivel mundial fundaron carreras para formar ingenieros en este campo.

Gerardo Valentino Orozco hizo lo propio en México y, bajo la filosofía de innovar en beneficio de las necesidades del país, fundó en el IPN la carrera de Ingeniería Biónica.  

“Los estudios de biónica comenzaron en 1996 en Estados Unidos, Alemania, Italia, España; comenzamos todos al parejito, antes de eso no había dónde estudiar bionica. Todos soñaban con hacer cosas muy sofisticadas”, contó el investigador.

Dónde

Si usted requiere o conoce alguna persona que necesite una prótesis puede comunicarse a los teléfonos del IPN 55 729 6000 Extensión 55839 con la señorita Griselda Pérez.

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