Tres oros que la impulsan a luchar por otro ciclo olímpico

1 septiembre 2017 8:00 am

Arantxa Chávez fue la figura de la Delegación Mexicana que participó en la Universiada Mundial de China Taipéi luego de lograr tres oros, sin embargo, la clavadista antes de llenarse de gloria vivió momentos de desilusión y que la inclinaron al retiro.

Chávez dejó los clavados por ocho meses después de no lograr su sueño de clasificar a los Juegos Olímpicos de Río 2016, sin embargo, el entrenador Iván Bautista la rescató de esa depresión que cargaba y la convenció de no darse por vencida y continuar con otro ciclo olímpico.

“Arantxa estaba desmotivada después de no clasificar a Río y en ese momento entrenaba con la china Ma Jin, y creo que esa experiencia le bajó los ánimos, su autoestima y seguridad, entonces se retira pero yo no sabía. Después me habló para platicarme que ya no entrenaba y lo primero que hice fue mandarla al psicólogo por un mes, después decidió continuar en los clavados y la recibí para que continuará con el entrenamiento físico”, declaró el entrenador Iván Bautista.

Su regreso fue en el Mundial de este año en Budapest pero los resultados no fueron los esperados ya que Arantxa se quedó en semifinales del trampolín tres metros y séptima en sincronizados junto con Dolores Hernández.

“En el Mundial no le fue muy bien como esperábamos ya que en el Nacional hizo una puntuación muy buena e iba bien preparada, sin embargo, le falla mucho el control de competencia y lo cual ya se trabaja eso con el psicólogo. Arantxa trabaja muy bien en los entrenamientos y físicamente tiene muchas cualidades”, dijo Bautista.

Así, la preparación de la clavadista siguió su marcha, y un mes después Chávez llegó con las condiciones idóneas a la Universida Mundial para colgarse tres preseas doradas: oro en el trampolín de tres metros individual, en sincronizado con Melany Hernández, y mixto con Adán Zúñiga.

“Estas tres medallas muestran que voy haciendo bien mi preparación y quiero seguir continuando sobre la misma línea. La clave fue que me creí que las podía ganar y fui preparada para ganar un buen resultado”, declaró Chávez a su regreso a la Ciudad de México.

Ahora el siguiente paso de la clavadista es conseguir un buen resultado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla 2018. Sin embargo, no tendrá un camino fácil ya que debe pelear el lugar con la experimentada Paola Espinosa y la nueva promesa Melany Hernández, quienes trabajan con el mismo entrenador que Chávez.

“Es el inicio de ciclo y lo inicié bien, ahora quiero seguir por el mismo camino para llegar hasta Tokio 2020”, dijo Chávez.

Arantxa ya estuvo en unos Olímpicos y fue en la edición de Londres 2012 donde se quedó en las preliminares del trampolín de tres metros.

“Quiero llegar a la siguiente justa olímpica a lograr una medalla, lo que mis compañeros Germán Sánchez e Iván García ya han hecho, y no quiero solo ir a ver qué pasa”, mencionó la clavadista.

La deportista de 26 años de edad regresó a tierras mexicanas con sus compañeros de equipo, quienes también aportaron su granito de arena para que el deporte totalizara con cuatro preseas de oro y una de bronce.

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