La delgada línea fitness

6 mayo 2017 10:00 am

En México, 60% de los jóvenes tiene sobrepeso u obesidad. Esto a pesar de que nos encontramos en el top 5 de los países que poseen el mayor número de gimnasios a nivel mundial; aquí contamos con 12 mil registrados.

De acuerdo a las estadísticas que elabora la International Health, Racquet & Sportsclub Association (IHRSA), sólo nos ubicamos después de Estados Unidos y Brasil.

La República Mexicana también ocupa el cuarto peldaño en número de afiliados a gimnasios en América y es la nación que más clubes deportivos posee a escala global con una población estimada de 4.1 millones; su valor en el mercado asciende a los mil 479 millones de dólares anuales.

Sin embargo, el boom de esta industria responde más a un tema de vanidad que de salud pública, ya que aprovecha el hecho de que las personas se sienten inseguras y buscan ser aceptadas ante la sociedad, según la psicóloga Nancy Romero.

“Yo tengo conocimiento de gente que se siente insegura, y luce físicamente bien, atractiva, incluso llama la atención por el ejercicio que realiza. Parte de la moda de ir a un gimnasio es que te digan que te vas a ver bien, pero sólo es la falta de aceptación de uno mismo, y por ello se busca lucir como los personajes que salen en la televisión”, señaló.

El preparador físico Gerardo Venegas, quien ha trabajado en diferentes centros privados, coincidió con esta opinión y señaló que en su experiencia, los gimnasios son utilizados en 80% por vanidad y 20% por salud.

“La mayoría de la gente lo hace por vanidad, ya que quiere verse bien cuando planea ir a la playa o cuando busca desaparecer todo lo que comió en las fiestas navideñas. A la edad de 20 a 35 años es cuando se busca la vanidad; las personas quieren lucir como los modelos. Mientras quienes buscan hacer ejercicio por salud son las de 40 ó 50 años”, declaró Venegas.

El horario en que asiste más gente a los gimnasios es de 6:00 a 12:00 horas, mientras en la tarde es de 19:00 a 23:00 horas. Enero y febrero son los meses del año cuando las personas recurren más al gimnasio.

Desesperación banal

La vanidad provoca que las personas busquen verse bien en poco tiempo, por lo que recurren a los coaches para que les recomiende algún suplemento alimenticio con el fin de quemar grasa, algo que puede perjudicar la salud de los clientes.

Me ha tocado vivir esos casos en que la gente dice ‘tengo una vida, y en 15 días quiero bajar 10 kilos’; por lo tanto, se van con las personas menos indicadas y les venden una ayuda para incrementar su metabolismo y así pierdan peso, pero es obvio que nadie les informa de las consecuencias, por lo que no es tan recomendable”, declaró la instructora Nélida Nájera, quien también da clases particulares de acondicionamiento físico y ha trabajado en clubes privados.

Agregó que al sentirse bien abandonan su entrenamiento y viene el denominado rebote o, incluso, llegan a tener problemas más complicados porque no se les realiza una evaluación previa.

“Los entrenadores les mandan a comprar un suplemento, y resulta que la persona era hipertensa y eso puede causar algún estrago en el cliente”, comentó Nájera.

El entrenador Gerardo Venegas explicó que hay gente que utiliza testosterona en ciclos bastante fuertes de proteínas y no experimenta un cambio, pero todo es una disciplina, por lo que es necesario seguir una alimentación adecuada.

La falta de profesionalización

Actualmente en México no existe una norma que obligue a los gimnasios a contar con entrenadores certificados, por lo que la mayoría de ellos carece de personal adecuado para orientar o preparar a los usuarios.

Sólo los clubes más costosos someten a varias pruebas a los interesados en el puesto de entrenador o coach; incluso, parte de los requisitos consiste en tener certificados de cursos para impartir clases de preparación física, mientras que en los gimnasios de bajo costo sólo les piden conocimientos básicos.

“Hay bastantes cursos; algunos muy buenos, otros no tanto, así como unos de escuelas reconocidas. Por ejemplo: la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) imparte esta clase de disciplina, y existe una universidad del deporte donde se dan cursos presenciales o por línea. Hay muy buenos preparadores físicos que últimamente están impartiendo diplomados”, comentó Nájera.

Sin embargo, existe mucha gente que ha entrenado una que otra ocasión y es contratada como entrenador, pero carece de los conocimientos necesarios.

“También hay preparadores que nada más tienen un curso, pero quizás no hayan estudiado a profundidad. Esto es como una carrera, es decir, debes estudiar bien para hacer las cosas correctamente, porque hay clientes que sí se lesionan cuando no cuentan con una buena guía”, dijo Gerardo Venegas.

Ahora la tendencia en dichos establecimientos es que los instructores sepan de nutrición para así dar las mejores indicaciones a la persona que está realizando una rutina de entrenamiento.

“El auge de los gimnasios es porque México presenta una problemática muy grande de obesidad y sobrepeso. La gente se acerca a estos sitios porque ahí encuentra instructores y le gusta que le digan qué hacer para verse bien. Los nutriólogos no apoyamos la cuestión de tomar pastillas para bajar de peso, pues si cumples con un plan de alimentación y actividad física y ejercicio, entonces vas a obtener mayores resultados”, mencionó la nutrióloga Gabriela Delgado.

De hecho, en varios gimnasios ya solicitan nutriólogos, y éstos también son activadores físicos para dar un acompañamiento más completo. “Yo creo que la mayoría de la gente asiste a los gimnasios por vanidad, quizá 70%, pero de paso se lleva también el beneficio de la salud”, agregó Delgado.

Otro de los problemas es que se va al gimnasio que le recomienda el amigo o un familiar, sin analizar si es la mejor opción.

“En los de bajo costo, pocas veces se le realiza al futuro usuario una evaluación o un historial clínico para saber en qué condiciones llega o si está bajo un tratamiento. En los de mayor costo sí se efectúa dicho examen, pero no es accesible para todos”, explicó la instructora Nélida Nájera.

Modalidades a la carta

Hoy en día existen diversos estilos en los espacios del mercado fitness, desde aquéllos que son clubes deportivos y multideportivos, hasta los gimnasios de bajo costo y los denominados estudios, los cuales se enfocan en las personas que llevan una vida laboral con horarios ampliados.

Conocer los tipos de gimnasios resulta fundamental para elegir los equipos, actividades, programas y estilo del espacio que se adapten a tus requerimientos.

Gimnasio tradicional: son los espacios clásicos donde generalmente se activa uno o dos grupos musculares, por sesión, y los usuarios entrenan de manera individual. Hay aparatos enfocados en peso integrado y peso libre. El entrenamiento se basa en rutinas establecidas y el tiempo de permanencia no tiene límite. Además, por lo general, se asigna un instructor que guía a los clientes en la preparación física.

Franquicia: son aquellos establecimientos que forman parte de una cadena específica y comparten características entre los mismos: distribución de los espacios, tipo de aparatos, estilo de la decoración y arquitectura, entre otras.

Boutique: estos gimnasios tienen la particularidad de enfocarse especialmente en la calidad del servicio. Brindan una atención personalizada, además de contar con la mejor calidad y la más alta tecnología en sus equipos; poseen diferentes segmentos y consideran ejercicios de fuerza, musculación, cardio y otras actividades.

El estilo y el diseño de los espacios se enfocan en la relajación y el confort de los usuarios. Los costos son más elevados que en otros establecimientos por el estatus que ofrecen. Los gimnasios boutique comúnmente tienen un “bar” de bebidas saludables y nutritivas e, incluso, cafeterías con menús adecuados que complementan el ejercicio.

Clubes de bajo costo: se montan en un área un poco más reducida que los gimnasios tradicionales y se enfocan especialmente en entrenamientos musculares, de fuerza y cardio. Tienen una selección reducida de aparatos, pues son espacios diseñados para personas prácticas que no pasan mucho tiempo en el gimnasio y disponen del tiempo justo para ejercitarse y mantener una vida saludable.

Estudio: estos lugares poseen una particularidad que los diferencia del resto, ya sea por la atención a un público específico o en una actividad especial. Por ejemplo: pueden concentrarse en ejercicio para mujeres, desde aparatos para rutinas a fin de tonificar el cuerpo, hasta planes de alimentación y asesoría; también están aquéllos que presentan nuevas tendencias como el crossfit y programas de entrenamiento dinámicos y novedosos.

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