El Centro Deportivo Olímpico se desmorona

14 diciembre 2017 10:32 pm

En 2018 se cumplen 50 años de la celebración de los Juegos Olímpicos de México 1968, mismo tiempo que el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM) ha logrado mantenerse como una instalación de alto rendimiento, aunque algunas de sus áreas son obsoletas o están en el abandono.

El CDOM comenzó operaciones con velódromo, fosa de clavados, alberca de natación, pista de atletismo, área de tiro con arco, espacio para practicar tenis, hospedaje, comedor, servicio médico, gimnasio de usos múltiples y acondicionamiento físico, gimnasio de halterofilia, sala de armas, gimnasio de artes marciales, área para tiro con arco, los gimnasios de tenis de mesa y área de tiro deportivo.

Dicho espacio ha sido pieza clave para que nuestro país haya logrado 52 medallas olímpicas desde su creación en 1968.

Sin embargo, actualmente, ante la falta de presupuesto, el mantenimiento de las instalaciones se ha convertido en todo un reto e incluso muchos de sus espacios están en desuso o ya son obsoletos.

Por ejemplo, el velódromo se volvió obsoleto y sólo sirve como cancha de futbol o para que la selección de rugby entrene ahí.

Esa área ya no tiene remedio porque ya no cumple con los estándares exigidos por la Unión Ciclista Internacional, incluso se hablaba de tirarlo y aprovechar ese espacio para otro deporte, pero hasta ahora todo sigue igual.

La fosa de clavados y la alberca de natación están abandonadas desde marzo del año pasado, ya que para su mantenimiento se necesita un millón de pesos anuales, lo cual ya no le costeaba el Comité Olímpico Mexicano.

Ante esta situación, los atletas que entrenaban en esa instalación se tuvieron que mudar al Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR), donde hasta el momento continúan con su preparación.

El área de tenis desapareció, y en su lugar se construyó el gimnasio de taekwondo; años después se creó otro espacio para que la rama femenil entrenara.

Sin embargo, en junio del año pasado, por órdenes de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, la selección nacional de taekwondo también se mudó al CNAR donde continúan con su preparación, y a partir de ese momento, esos gimnasios están en el total abandono.

Áreas que al principio se crearon para la halterofilia y tiro deportivo, ahora ya son bodegas para todo el material que estorba en el centro.

Problemas políticos y económicos

Las diferencias entre los presidentes del Centro Deportivo Olímpico Mexicano y los titulares de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) han derivado en recortes presupuestales para este espacio de alto rendimiento.

Por ejemplo, cuando Felipe Muñoz era presidente del CDOM tuvo problemas con el director de la Conade, Nelson Vargas, quien lo dejó sin ningún presupuesto durante casi todo el sexenio (2000-2006).

Incluso, Nelson le dejó un último recuerdo a Muñoz: la creación del CNAR en 2006, con el propósito de que el deporte mexicano tuviera otra opción de entrenamiento; sin embargo, también fue una forma de quitarle a los atletas al Centro Olímpico.

“Los atletas no están en el CDOM porque no quieran, pienso que están en otros lados por conveniencia. Al principio nos afectó la construcción del CNAR y obligaron a las federaciones a irse para allá, y les dijeron que si se quedaban en el CDOM no les darían dinero. Fue una cuestión política que afortunadamente ya pasó”, declaró Felipe Muñoz, quien dirigió el COM en el periodo del 2000-2012.

El actual presidente, Carlos Padilla, siguió la línea; tuvo diferencias con el titular de la Conade, Alfredo Castillo, a mediados del 2015, por lo que prácticamente un año el CDOM no tuvo apoyo federal.

Sin embargo, ese pleito terminó y ambos dirigentes hicieron un pacto para continuar trabajando en beneficio del deporte mexicano.

Fuera de esos problemas, el espacio deportivo recibe como presupuesto anual del Gobierno federal, alrededor de 150 millones de pesos, lo cual, para su presidente Carlos Padilla, es un recurso que sólo sirve para gastos de operación de las instalaciones.

“Debemos entender que el CDOM debe atenderse poco a poco, pero sí hay instalaciones que necesitamos fortalecer, como ciertos gimnasios o áreas de orden técnico, y que ahí las tenemos a medio camino por la escasez de dinero; sin embargo, solidaridad olímpica nos va a ayudar para que se concluyan algunas obras”, declaró Padilla.

El dirigente mencionó que para que ciertas áreas no se conviertan en ‘elefantes blancos’ se crearán escuelas para que niños puedan practicar en las instalaciones.

“Estamos creando escuelas técnico-deportivas en taekwondo, gimnasia, lucha, para que se detecten nuevos talentos”, dijo.

Padilla mencionó que desde 1968, el Centro Deportivo Olímpico Mexicano ha sido pieza clave para que nuestro país haya logrado 52 medallas olímpicas desde ese momento.

“Además de la infraestructura, hemos apoyado a los deportistas a mejorar su entrenamiento técnico y utilizado las ciencias aplicadas al deporte para tener un mayor nivel; estamos muy avanzados, pero nos falta mucho y tenemos mucho por delante que hacer.

“Hemos acudido, después del 68, a 13 justas olímpicas donde se han conquistado más de 50 preseas olímpicas y esto es una muestra que ese legado desde el 68 nos ha servido para recapitular e impulsar al deporte mexicano”, explicó Padilla.

Las reparaciones

En el periodo de 2013 a 2015, el Centro Deportivo Olímpico Mexicano remodeló el área de tiro con arco y construyó un nuevo gimnasio de halterofilia, incluso había otras dos obras, pero quedaron inconclusas.

La pista de atletismo ya sufrió su segunda reparación y fue en 2012, cuando Felipe Muñoz, en ese entonces titular del Comité Olímpico Mexicano, consiguió el recurso para cambiar la superficie de tartán.

A partir del 2015, el Centro Deportivo Olímpico Mexicano no ha tenido alguna mejora en sus instalaciones, por el contrario, ha tenido que cerrar áreas de entrenamiento y  debido a la mala condición de algunas áreas cada vez se observa más vacío el inmueble.

Actualmente ahí entrenan sólo deportistas de atletismo, tiro con arco, rugby y gimnasia.

Su origen

Con el fin de obtener un espacio propicio para el entrenamiento de los deportistas mexicanos que tendrían una participación en los Juegos Olímpicos de México 68, en 1964, durante el Gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz, se obtuvo la autorización por parte del presidente de la Confederación Deportiva Mexicana, el general José de Jesús Clark Flores, para comenzar la construcción del CDOM.

La Escuela militar de Equitación, ubicada entre Avenida del Conscripto y Avenida Manuel Ávila Camacho, fue elegida como la sede de esta edificación.

Posteriormente, el 27 de octubre de 1965 se celebra la Asamblea Extraordinaria de la Confederación Deportiva Mexicana y se constituye el Centro Deportivo Olímpico Mexicano.

La construcción quedó a cargo del ingeniero Gilberto Valenzuela, de la Secretaría de Obras Públicas, quien de 1963 a 1967 diseñó y llevó a cabo la sede que debía de reunir los requisitos y servicios oportunos para que los atletas pudieran tener un entrenamiento adecuado y con la finalidad de que México estuviera en podios internacionales.

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