Rentas congeladas en la CDMX, cielo e infierno bajo el mismo techo

16 octubre 2017 9:45 pm

En pleno año 2017 miles de personas aprovechan el esquema de “renta congelada” que les permite habitar a precio regalado en el centro de la ciudad, aunque eso les represente vivir en un riesgo permanente.

De acuerdo con la Tesorería local, las rentas congeladas van de 40 centavos a 10 pesos mensuales; un esquema impuesto por decreto presidencial varias décadas atrás para apoyar a las personas de escasos recursos económicos.

La mayoría de estos inmuebles ya son propiedad del Gobierno y, aunque se encuentran en zonas céntricas, no todos son candidatos para construir vivienda de interés social, debido a que no reúnen las características necesarias o simplemente los actuales inquilinos no lo permiten porque no quieren pagar más en rentas.

Éste es el caso de María Tejeda, quien durante 30 años  ha pagado 10 pesos de renta mensuales debido a que el predio donde habita se encuentra en el régimen de la “renta congelada”.

La vecina del predio ubicado en la calle Enrique González Martínez número 112, en la colonia Santa María la Ribera, paga sólo 120 pesos de arrendamiento anual a la Tesorería del Gobierno de la Ciudad de México, y asegura que no quiere cambiar su vivienda porque no quiere pagar más dinero por un cuarto con los mismos servicios.

“Lo pago de forma anual porque, si no, me sale más caro dar la vuelta hasta Niños Héroes, si fuera cada mes pagaría más de pasajes que de renta. No me voy a encontrar otro departamento en el mismo precio que pago ahorita, aunque esté más bonito y más seguro, las rentas están en miles de pesos, además aquí nacieron  mis hijos”, dijo.

Su hogar es un cuarto de 50 metros cuadrados; en él, viven siete personas, entre ellos, sus hijos, nueras y nietos.

Su cuarto fue acondicionado con un tapanco que le permite tener un “segundo nivel” y es ahí donde tienen las camas y un almacén de ropa.

En la parte baja se encuentra la cocina, alacena, un guardarropa y otra cama donde duerme ella con uno de sus nietos.

En este predio habitan nueve familias que en total suman 29 personas, todas ellas comparten los dos sanitarios y la misma regadera para asearse de forma diaria.

Para lavar la ropa y los trastos las vecinas se turnan por día debido a que no todo el tiempo hay agua.

“Tenemos que dejar la llave abierta porque no siempre tenemos agua, hay veces que se tira durante horas porque no sabemos cuándo llega y cuándo no”, señaló Tejeda.

Para caminar por el patio, los vecinos deben de sortear el piso roto donde se puede observar el drenaje. En algunas zonas hay trozos de madera para que los inquilinos no caigan en  los agujeros de más de un metro de diámetro.

En un esquema similar se encuentra el predio ubicado en el 202 de la calle Mariano Azuela, también en Santa María la Ribera, donde viven 24 familias que en total suman 48 personas.

En este sitio había 26 departamentos; sin embargo, dos de ellos están inservibles debido a que algunas partes del inmueble están colapsadas por  la vejez de los materiales de construcción.

La mayoría de las paredes tienen tabiques de adobe y se observan filtraciones de humedad en ellas, además de cables con energía eléctrica a la altura del paso peatonal.

A pesar de la inseguridad que representa para las personas, los inquilinos rechazan dejar el predio por lo económico de la renta.

“Mi familia llegó aquí desde hace ochenta años y pagaban una renta congelada de 48 pesos, llegó el momento en que los dueños del lugar vendieron el predio al Gobierno y desde entonces existe un proyecto del Insituto de Vivienda (de la Ciudad de México) para hacer viviendas de interés social.

“Llevamos muchos años con el tema y no hemos podido concretar nada con el Invi”, relató Tomás Campos, vecino.

Esta vecindad está hecha con tabiques de adobe y en algunos casos con ladrillos; los vecinos no han querido invertir en su remodelación porque esperan que el Invi construya departamentos nuevos algún día.

Habitan miles, en viviendas precarias

De acuerdo con la delegación Cuauhtémoc, en la demarcación existen 500 edificios en riesgo inminente de colapso y otros mil 500 que pueden tener daños.

Aquellos en peligro de derrumbe son rentados por familias a mensualidades congeladas o, en menor número, son alquilados como bodegas.

De acuerdo con Cinthya Murrieta, directora de protección civil de la delegación, los inmuebles riesgosos se concentran en las colonias Centro, Guerrero, Morelos y Santa María la Ribera.

“Estos edificios están destinados al colapso, pues los dueños no invierten en mitigar los daños estructurales, ni el Instituto de Vivienda (Invi) se encarga de atenderlos”, indicó la funcionaria.

Viven esperando ayuda del  Invi

El Instituto de Vivienda (Invi) de la Ciudad de México ha realizado más de 83 mil 847 acciones de vivienda en sus dos programas principales: Vivienda en Conjunto y Mejoramiento de Vivienda.

Dicho instituto encabezado por Raymundo Collins, entrega préstamos crediticios para que personas de escasos recursos puedan acceder a una vivienda, con ello se pretende beneficiar a más de medio millón de capitalinos.

“Es una cuestión de índole social, hay gente muy desprotegida económicamente hablando, gente que no puede acceder  bajo ninguna circunstancia a los créditos que dan los bancos, tanto por los requisitos de montos mínimos, como por la cantidad de documentos que les exigen”.

“Mucha gente estaba prácticamente en el limbo sin que los vieran en materia de vivienda, son créditos de 30 años sin intereses que no los tiene otra institución, son proyectos totalmente diferentes a los proyectos de vivienda del orden federal”, dijo Collins.

En entrevista con El Big Data, el funcionario señaló que, para obtener un  crédito, los interesados deben solicitarlo en las instalaciones del Invi y para otorgar el financiamiento se hace un estudio socioeconómico.

Sin embargo, Collins explicó que actualmente hay una lista de espera de 53 mil personas que solicitaron un departamento de forma independiente, pues los créditos también se pueden otorgar mediante una organización social.

“(Los pagos) dependen de su estudio socioeconómico, una madre soltera que gana mil 200 pesos al mes te va a estar pagando cuatrocientos pesos por su vivienda, por su propiedad, pero puede ser que en el mismo edificio habite una persona que tiene una mayor estabilidad económica y nos va a estar pagando mil 200 pesos mensuales”, detalló.

El funcionario indicó que a través del Programa de Vivienda en Conjunto se han realizado 37 mil 58 acciones, las cuales consisten en la autorización de 13 mil 290 créditos distribuidos en las 16 delegaciones.

A ello se suma la entrega de siete mil 807 viviendas, repartición de seis mil 343 escrituras  y el apoyo con el pago de renta a nueve mil 647 familias que habitaban en zonas de riesgo.

Se tiene previsto realizar 160 mil acciones  de construcción y mejora de viviendas  al concluir la actual administración, pero aún así falta mucho para que el 100% de la población tenga una vivienda digna.

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