Avanza a paso lento el rescate del río Magdalena

23 octubre 2017 9:31 pm

Durante la administración de Marcelo Ebrard, en el todavía Distrito Federal, se implementó el Plan maestro del río Magdalena que tenía como propósito llevar a cabo el rescate integral del único caudal vivo de la ciudad. Diez años después, el panorama no ha cambiado.

El presupuesto inicial fue de 43 millones de pesos, pero no se han logrado aplicar completamente por la falta de política ambiental de mediano y largo plazo, así como de coordinación entre las autoridades delegaciones (Cuajimalpa, Magdalena Contreras, Álvaro Obregón y Tlalpan) y de las instituciones como el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) y la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema).

El río está en buen estado en la parte rural de su cauce (47.5%), que va desde la delegación Cuajimalpa hasta La Magdalena Contreras, pero en la zona urbana (52.5%) tiene un grave problema de descargas residuales, por lo que termina siendo un basurero a cielo abierto.

“Hemos realizado un trabajo conjunto con los comuneros de la zona para mantener el río en buenas condiciones”, señaló a El Big Data Fernando Mercado, jefe delegacional en Magdalena Contreras.

Indicó que durante su administración se han llevado a cabo 37 jornadas de limpieza del afluente. Además, en 2016 se reforestaron 30 mil árboles y en lo que va de este año llevan 15 mil más.

Al respecto, Itzkuauhtli Zamora, doctor de investigación en Ciencias Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), considera que se puede hacer una diferencia en la participación que tienen los actores rurales y urbanos.

“La participación que han tenido los comuneros ha sido la más activa por el puro hecho de que la extensión de su comunidad coincide con el área que pertenece al suelo de conservación del río”, dijo.

El jefe delegacional detalló que hay algunos tramos que todavía están entubados, los cuales reciben una cantidad de agua residual que los contamina. Durante las campañas de limpieza, dijo, “se han encontrado colchones, salas, refrigeradores y todo tipo de basura”.

Sin embargo, la situación se agrava en el entronque del río Magdalena con el Eslava, pues el segundo tiene altos niveles de contaminación, convirtiéndolo en un foco de infección para la población.

El fracaso del Plan Maestro de 2007

El programa de rescate tenía varias directrices para que fuera integral; entre los puntos importantes a atender estaba el saneamiento del cauce principal (descarga legal y clandestina de aguas residuales y desechos sólidos).

También el saneamiento de los afluentes y tributarios (río Eslava); el manejo forestal de la cuenca alta (reforestación) y el ordenamiento de las actividades económicas en suelo de conservación (regulación de zonas de comuneros y ejidatarios: agricultura, pastoreo y ecoturismo).

Así como la detención del crecimiento de la mancha urbana, es decir, asentamientos humanos; explotación del acuífero; mejoramiento del paisaje urbano; creación de espacios públicos; manejo integrado de los recursos hídricos, planta de tratamiento y el involucramiento de la población local.

En el seguimiento del Rescate Integral del Río Magdalena, elaborado por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) de la Ciudad de México en 2014, se dictaminó que existe invasión de zona federal del cauce, principalmente por viviendas consolidadas; el lecho del río (riberas y cauces) se encuentra contaminado por residuos sólidos urbanos y cascajo; la calidad del agua en todo el tramo de la zona urbana es mala: se percibe olor y color asociados a aguas residuales y esto aumenta aguas abajo.

El Plan maestro estaba programado para realizarse en varias etapas; sin embargo, no ha existido un trabajo sostenido de las autoridades.

Itzkuauhtli Zamora, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que, de acuerdo con experiencias internacionales, la recuperación de un río urbano no se resuelve en un par de años. Tienen que ser esfuerzos sostenidos que coordinen la acción gubernamental de varias áreas: desarrollo urbano, movilidad, medio ambiente, recursos hídricos.

“El problema fue que el plan no logró trascender el periodo administrativo. No hubo ni una supervisión para poder monitorear los avances o los propios proyectos que se habían implementado.

“No se dio continuidad, ni se realizaron otras obras que ampliaran y mejoraran las condiciones ambientales del río, conforme a las metas que se había trazado el plan”,
aseguró el especialista.

Zamora advirtió que en la presente administración de la Ciudad de México no ha existido ninguna política concreta para darle continuidad al rescate del río.

Esfuerzo delegacional

El jefe delegacional de Magdalena Contreras, Fernando Mercado, ha promovido la reactivación del Plan Integral de Rescate, así como la creación de programas de manejo de las reservas ecológicas comunitarias en conjunto con los núcleos agrarios.

Indicó que se han realizado acciones locales debido a la falta de recursos, por lo que solicita a las autoridades capitalinas un presupuesto exclusivo para la preservación del río, pues actualmente todo el dinero sale del fondo local.

Ante diputados locales argumentó que 80% de su territorio es suelo de conservación, además de que es cuna del único río vivo de la ciudad y, para que éste continúe existiendo, es fundamental que se protejan las zonas de conservación en donde nacen los ríos Magdalena y Eslava.

“Es un error dejar de lado lo importante a costa de lo urgente. Porque sí, los servicios urbanos son la principal demanda de una ciudad tan grande, pero los servicios ambientales son los que hacen posible que ésta sea habitable”, sentenció el jefe delegacional.

Junto con el diputado Javier López Adame, presentó una iniciativa para reformar el artículo 28 de la Ley de Presupuesto y Gasto Eficiente, para que, dentro de los criterios para la asignación de recursos, se considere la aportación de las delegaciones en materia de servicios ambientales.

Fernando Mercado refirió que nunca ha habido una reunión en conjunto con el Gobierno de la ciudad para trabajar en el rescate del  río Magdalena.

El delegado dijo que tampoco existe una coordinación entre las diferentes delegaciones por las que avanza el caudal.

Dijo que solamente ha trabajado con Cuajimalpa; pero en Tlalpan, Coyoacán y Álvaro Obregón no ha existido el suficiente interés.

El río Eslava desborda en las aguas del Magdalena, por lo que es importante que también exista un saneamiento de éste, que se encuentra en la delegación Tlalpan.

Diez años han pasado desde que se implementó esta política pública, pero las condiciones no han
cambiado.

“Si está igual en realidad significa que está peor, porque se invirtió dinero, se invirtió recursos humanos para tratar de modificar sus condiciones ambientales. Es como si no se le hubiera destinado recursos”, explicó Itzkuauhtli Zamora.

Con todo eso, el investigador consideró que el Plan maestro de 2007 podría seguir colaborando en el rescate del Río Magdalena.

“El diagnóstico y la propuesta que se hace debería seguir siendo el instrumento rector para la recuperación del río.” Es claro que las condiciones del río no son completamente las mismas después de más diez años de que se realizaron los estudios ambientales, por lo que Zamora recomienda que se debe retomar y actualizar el plan.

“Para eso se tenía un sistema de indicadores que permiten actualizar los planes de política pública de una manera más ágil, expedita y barata”, concluyó el experto.

Fernando Mercado dice que la delegación está trabajando para conseguir un recurso exclusivo para la preservación del río, pues actualmente todo el presupuesto ha salido del fondo local.

“Los ríos de la ciudad deben regresar a desentubarse. Pero antes debemos cuidar el río Magdalena”, sugirió el funcionario.

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