Agustín Guerrero ocultó y frenó indagatorias de homicidio donde él era el blanco…

27 abril 2015 12:52 am

https://www.youtube.com/watch?v=O8AwS_9zeuI&feature=youtu.be

Por Jonathan Villanueva

 @Hermes_07

El ex diputado local del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Agustín Guerrero Castillo, utilizó sus influencias como legislador para ocultar los detalles de un homicidio, donde el objetivo real era su cabeza..

Se trata de una historia de información oculta, que no fue verificada ni publicitada debido a que las pesquizas de la Procuraduría General de Justicial del Distrito Federal (PGJDF) apuntaban al entonces poderoso asambleista en el año 2008.

Hablamos del asesinato de quien fuera uno de sus colaboradores más cercanos, ­­cuando ostentaba el cargo de secretario de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal: Guillermo Martínez Argüello.

La información oficial, según las declaraciones de Guerrero Castillo y otros funcionarios del Gobierno del Distrito Federal, señala que el homicidio fue un hecho aislado y derivado de un intento de asalto o una riña personal.

Y es que la noche del 9 del octubre del 2008, Martínez Argüello fue increpado por dos sujetos quienes le dispararon en la cabeza cuando se estacionaba frente a su domiciio de la colonia Obrera.

Sin embargo, las indagatorias a las que El Big Data Mx tuvo acceso indican que el asesinato estaba planeado con días de anticipación y dirigido al otrora secretario de la Comisión de Gobierno en la ALDF.

Por eso las pesquisas bajaron de tono. No hubo una investigación exhaustiva sobre quiénes fueron los actores intelectuales y materiales del homicidio, por ende, tampoco se citó a declarar a testigos claves.

Las investigaciones ocultas

De acuerdo con la Averiguación Previa FCH/CUH-8/T3/03954/08-10 en poder de esta casa editorial, todo se resume a un asunto personal del ex asambleísta Guerrero Castillo, que no quiso que se diera a conocer.

Las confecionales de los involucrados indican que el entonces diputado local (hoy, simpatizante de Movimiento Ciudadano) sostenía un romance con una de sus colaboradoras, lo que motivó que el esposo, al enterarse, decidiera ponerle fin al engaño, “dándole en la madre” a Guerrero Castillo.

Ahí se detalla que el “Sr. Cisneros”, marido de la empleada que presuntamente andaba con el legislador, solicitó a Marco Antonio Estrada Quiroz, le ayudará a resolver “el problema” que tenía, para lo cual le entregó una fotografía del legislador y 10 mil pesos de anticipo.

Esa noche, cuando Guillermo Martínez llegaba al domicilio de Agustín Guerrero, ubicado en Roa Bárcenas esquina 5 de Febrero, colonia Obrera, se le acercaron dos sujetos, uno de ellos le espetó: “ya valiste madres”, y dicho esto disparó, provocándole la muerte (sic)

En sus declaraciones ministeriales ambos señalan que el blanco era el ex diputado y que en total matarlo les dejaría una ganancia de 25 mil pesos, para lo cual hicieron la encomienda a un tercero.

Sin embargo, ni Agustín Guerrero, ni el marido engañado (Cisneros), fueron llamados a declarar, en cambio los actores materiales fueron consignados y sentenciads con todo el peso de la ley.

De acuerdo con las declaraciones de los sentenciados, su buena relación el Gobierno del Distrito Federal, en especial con Marcelo Ebrard evitó que el “marido engañado” se presentara a declarar, a la fecha sólo existe una orden de presentación para el “Sr. Cisneros”, la cual nunca fue cumplida.

La investigación nunca contempló la búsqueda de los presuntos agresores, jóvenes (de entre 17 y 18 años de edad), a quienes un testigo vio pasar corriendo, luego de que se escucharon las detonaciones.

Incluso, otro de los testigos, Rubén Rueda Acosta, quien dijo haber visto el homicidio desde un vehículo que se encontraba cerca del lugar, declaró en diversas ocasiones, pero nunca se le pidio que se presentara a las audiencias para carearse con las tres personas que fueron responsabilizadas del asesinato.

Esto sin contar que ese mismo testigo fue señalado de cambiar la media filiación de los presuntos agresores en el transcurso del proceso.

Marco Antonio Estrada Quiroz, Arturo García Vega y Manuel Cabrera Pérez fueron detenidos, procesados y sentenciados y purgan condenas de más de 20 años en el Reclusorio Oriente.

Aunque los dos primeros reconocen haber estado involucrados directamente en la búsqueda de quien le “daría en la madre” al diputado, rechazan tajantemente haber jalado el gatillo que cobró la vida equivocadamente de Guillermo Martínez Argüello.

En el caso de Cabrera Pérez sus abogados fueron amenazados por “alguien pesado de la política que está en la Asamblea”, a fin de que abandonaran el caso, lo cual hicieron por temor.

Además, aseguran que la titular del Juzgado Quincuagésimo Segundo Penal en ese entonces, Irma Guadalupe García Mendoza, de manera constante, recibía llamadas telefónicas del entonces Jefe de Gobierno o de la ALDF, solicitando que se presentaran responsables de los hechos.

Tras el asesinato de Guillermo Martínez, Agustín Guerrero dijo que lamentaba los hechos y que no había motivos para que alguien intentara mantar a su asesor.

El asunto de fondo es que en las investigaciones se quedaron inconclusas por ocultar la presunta relación entre Guerrero y su asistente.

 

Participa y Comenta