El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció este martes su intención de llevar al Congreso tres reformas constitucionales que pretenden un cambio de fondo al modelo energético, electoral y de seguridad.

La primera es la Ley Eléctrica para fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), una acción que, dijo, buscará se concrete este mismo año o a principios de 2022.

Con esta reforma, aclaró, no se atenta contra la participación de empresas particulares y extranjeras en el sector eléctrico; se plantea que 54% corresponda a la CFE y 46% a particulares.

El mandatario indicó que este fortalecimiento de la CFE se buscará luego de que los cambios aprobados a la Ley Eléctrica al inicio de su administración han sido suspendidos vía amparos.

De esta manera, defendió que los cambios realizados a la Ley no contravienen la Constitución Política y pidió que se investigue al juez que concedió la suspensión de la nueva norma legal.


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La segunda reforma tiene que ver con el tema electoral. En 2022, dos años antes de la elección presidencial, propondrá la renovación del Instituto Nacional Electoral (INE), con el objetivo, dijo, que "sea autónomo", pues actualmente lo calificó como un "obstáculo para la democracia".

"Vamos a analizar por qué ahora no es así (independiente); resulta que son los partidos los que nombran (a los consejeros), tres un partido de los de antes, tres otro partido de los de antes, y se reparten, y así está el Tribunal, entonces tenemos que buscar la forma de que de verdad sean ciudadanos honestos y demócratas, que no estén controlados", comentó.


En abril pasado, el titular del Ejecutivo federal sugirió que el INE podría dejar de ser un órgano autónomo para formar parte del Poder Judicial.

Otras de sus propuestas en materia electoral es la eliminación de 200 diputados y de 32 senadores plurinominales, una propuesta hecha desde la administración pasada, pero que no prosperó.

La tercera reforma constitucional propone que la Guardia Nacional se integre a la Secretaría de la Defensa Nacional y deje la Secretaría de Seguridad Pública.

A pesar de que la Guardia Nacional nació como un cuerpo de seguridad civil, en octubre de 2020, el presidente instruyó a la Sedena tomar el control operativo, lo cual se formalizará con la aprobación de esta reforma planteada para 2023.

Para cambiar la Constitución, el presidente necesita la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, la cual no tendrá luego de las elecciones del pasado 6 de junio. A pesar de que con el apoyo de sus aliados, el Partido Verde y del Partido del Trabajo, tiene una holgada mayoría absoluta, necesitará el voto de unos 40 representantes de la oposición.

Es por ello, que López Obrador sugirió la semana pasada una posible alianza, incluso, con el PRI.

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