Una paciente que sufría fibrosis quística desarrolló un cáncer poco después de recibir un trasplante de los pulmones de una fumadora en Francia.


Ante este panorama, expertos advirtieron en un estudio publicado en la revista especializada Lung Cancer,  sobre el riesgo de trasplante de tales órganos.




La paciente había sido tratada desde la infancia por fibrosis quística, pero tras el rápido deterioro de sus funciones respiratorias.


Por ello, los médicos decidieron en noviembre de 2015 realizarle un trasplante de pulmones.


“Según la base de datos de donantes, los pulmones trasplantados pertenecían a una mujer de 57 años que había fumado un paquete de cigarrillos diario durante 30 años”, según el estudio.

Buscan una explicación


 El caso, expuesto por médicos oncólogos del hospital universitario de Montpellier, señaló que las pruebas realizadas en el momento de la muerte cerebral de la donante no revelaron anomalías.


La paciente fue internada en la unidad de oncología de un hospital.


Dos meses más tarde murió de cáncer de pulmón sin que se pudiera intentar aplicarle alguna terapia.


Según el estudio, los síntomas corresponden a los de cáncer causado por tabaquismo.


“El breve plazo entre el trasplante de pulmones y la aparición de la primera anomalía radiológica sugiere que la carcinogénesis comenzó en vida de la donante”, añadieron los autores del trabajo.


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