Cuándo se había visto que fijaran horario para utilizar el servicio de sanitarios, y más en un mercado tan tradicional y concurrido como el de Jamaica ¿Cuando?, es la pregunta que hace doña Cata, quien trabaja en este sitio desde que era una niña y que, por primera vez, asegura ver muchos problemas por el megacorte de agua.

Es el primer día de los trabajos de mantenimiento del Sistema Cutzamala, que abastece a la mayor parte de las alcaldías de la ciudad, y la estrategia para mitigar la escasez es tan radical que por eso asombra a la mujer que ha dedicado su vida a vender verduras en un negocio que heredó de su hermana mayor.

Agotada por la jornada que comenzó desde las 05:00 de la mañana, doña Cata tuvo la necesidad de hacer una pausa y acudir a los baños, donde la advertencia fue clara “sólo habrá servicio cada 3 o 4 horas”.

Su molestia es comprensible, pero también entiende que la planificación del agua se debe a que al ser tantos los vendedores en su ala, es necesario dosificar el líquido para cubrir la demanda de los locatarios antes de que -mañana- soliciten una pipa. No obstante, sólo pueden recolectar agua en sus recipientes dos veces al día.
“Jamás habíamos tomado estas medidas, y yo no tengo tanto problema porque les quito la tierra a las lechugas rápido con la poca agua que junto, pero mi comadre Lucía que vende quesadillas tuvo que gastar quién sabe cuánto en garrafones”, expresó a esta casa editorial.

-El negocio del agua-


La situación de los locales de comida no se exenta, los cocineros no tuvieron otra opción mas que comprar garrafones de agua para poder preparar los alimentos. En su mayoría acudieron a la purificadora de agua que se encuentra a unas calles del mercado para llenar algunos garrafones o comprarlos.

Julián es el encargado de “Monte Clara”, la purificadora y aseguró que desde la semana pasada sus ventas han incrementado.
“Antes podía vender al día unos 50 garrafones mínimo, pero desde que anunciaron que nos quedaríamos sin agua todos los vendedores me vinieron a hacer encargos y ya no tengo que ir a dejárselos para ganarme un ingreso extra”, dijo.



Evidentemente, él también requiere de agua para poder trabajar y contrata pipas dos veces a la semana con un costo aproximado de mil pesos.
“Yo no pierdo porque lo que yo hago es purificar el agua, digamos que está sucia y la limpio para que otros la puedan consumir. Y me llegan más ingresos económicos que lo que yo invierto”, añadió.

Julián destacó que lo único que tuvo que hacer en los últimos días para darse abasto fue contratar a dos ayudantes más que estuvieran al pendiente de los encargos, mientras que los otros llenaban cada garrafón de 20 litros.
“En un día común lo podemos hacer entre tres, dos se quedan cuidando el changarro y el otro reparte en la colonia a nuestros clientes o los mete a los locales que lo piden, por eso ahí ves nuestro triciclo”, mencionó.

-El negocio más afectado-


En cuanto a las lavanderías de la zona que son, por mucho, uno de los pequeños negocios que se ven seriamente afectados por el corte al sistema de agua, algunas han optado por cerrar mientras que otras se resisten a dejar de trabajar porque eso les representa una pérdida significativa.

Martín atiende junto a su familia la lavandería AQUABELLA y al tener trabajo acumulado decidieron no cerrar durante los siguientes días.
“Como puedes ver, tenemos muchas cosas que lavar. Tenemos dos lavadoras y una secadora, pero no nos es suficiente y es así como nosotros tenemos dinero. Ese lujo se lo pueden dar otros, no nosotros”, enfatizó.



De los tres negocios que se encargan de lavar ropa y cobertores, dos avisaron con anticipación que no darían servicio por medio de anuncios pegados.

Se estima que el desabastecimiento de agua pueda extenderse hasta el martes en algunas zonas de la Ciudad de México, por lo que ahorrar la mayor cantidad de agua será fundamental para los vendedores que requieren de este recurso para obtener ingresos económicos.

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