Después de que el pasado miércoles 27 de enero, la Presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos presentó su informe de labores ante el Congreso mexicano, nos quedó claro qué CNDH queremos y qué no está funcionando.

Es vital una CNDH fuerte, independiente, autónoma y con autoridad moral que priorice la defensa de los derechos y libertades en nuestro país.

Se necesita una CNDH que no tenga miedo de confrontar al Poder, que le sea incómoda, que demande al Gobierno su responsabilidad de garantizar la protección de los derechos de quienes viven en México.

Al interior de la Comisión también es necesario que se defienda su presupuesto, que se fortalezca su estructura, que se priorice la experiencia, necesita cumplir con su función de ser un contrapeso a este y a cualquier otro Gobierno. Dirigir este organismo en medio de una pandemia es una responsabilidad histórica.

A casi un año de iniciada esta emergencia sanitaria, la CNDH no ha emitido ni una sola recomendación general ante esta grave situación. ¿Qué esperan para actuar y cumplir con su mandato constitucional?

En Acción Nacional nos preocupa que los pacientes de enfermedades crónicas y degenerativas han sido abandonados por más de diez meses y no existen acciones contundentes por parte de la Comisión para que las autoridades sanitarias garanticen su atención. ¿Qué pasa con las personas que tenían programadas cirugías, estudios, tratamientos y hoy están detenidos por la pandemia y la falta de infraestructura? ¿En dónde está la CNDH?

En esta pandemia, hemos visto y oído cosas inverosímiles e irresponsables. El ejecutivo federal ha dicho y abro comillas: “No debe de haber alarmas, se piensa que no es tan dañino, tan fatal este virus llamado coronavirus”; O cuando dijo “miren, lo del coronavirus, eso de que no se puede uno abrazar; hay que abrazarse, no pasa nada”; O una de las peores “vamos a salir fortalecidos, nos vino como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación de México” ¿en dónde está la CNDH ante esta autoridad inhumana e ignorante?

Es inaceptable que a la fecha, la CNDH no haya fijado una postura sobre la Jornada Nacional de Vacunación contra el Covid-19, debería pronunciarse respecto a que se está inmunizando a los siervos de la nación en lugar de vacunar al personal médico de las instituciones públicas, o de los hospitales no gubernamentales, o de las personas que trabajan en los crematorios y funerarias, todos ellos arriesgan su vida, sin embargo de la Comisión ni rastro.

Cada enfermo, cada muerte, cada dolor, nos refrenda la importancia, la trascendencia, la honorabilidad que debería tener la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.