Wislawa Szymborska, polaca y premio nobel de literatura 1996, adoraba a los gatos y escribió mucho sobre ellos. Su poema “Un gato en un piso vacío” hizo que el corazón se me estrujara por un momento cuando lo leí por primera vez.

El poema supone lo que un gato sentiría al morir su compañera humana. ¿Enojo? ¿Tristeza? ¿Desamparo?

Cuando una persona elige una mascota para compartir algunos años de su vida, no siempre estará consciente de que para ese cachorrito ella será su mundo entero desde el primer lengüetazo y hasta su último ronrroneo.

Y bien lo dijo Maria Wislawa: Morir, eso no se le hace a un gato. Porque las miles de personas que han muerto desde que el virus apareció en México, dejaron también algún gato o perro sin explicar la razón del abandono.

 


Te sugerimos: Perritos del EDOMEX y CDMX tienen Covid-19; NO se transmite a humanos


Es verdad, nuestros gatos han sido muy felices durante nuestro confinamiento. Van de la cama al regazo de esa niña que toma clases frente a la televisión y de regreso a la cocina donde siempre hay gente y por lo tanto moronitas de algo sabroso. Pero también es verdad que el 2020 fue el año con el registro más alto de abandono de mascotas voluntaria e involuntariamente.

imagen-cuerpo

Todos los días aparecen en las redes sociales publicaciones que anuncian igual cachorros que perros adultos amarrados afuera de la tiendita. ¿Podría una gatita entender que la metieron en una caja y sacaron de su casa porque alguien creyó que podría ser portadora del SARS-CoV-2?

Tampoco para los animales que nos acompañan hay una solución que se divise pronta o efectiva. Personas dispuestas a rescatar y adoptar hay muchas, pero no suficientes. Esta ciudad necesita que alguien con mucha sensibilidad pero también con el poder adecuado para echar a andar políticas públicas dirigidas a nuestros peludos amigos.

 


Te sugerimos: Descubren posible cura del Covid-19 en anticuerpos de llamas


No basta un par de quirófanos móviles para esterilizar a más de un millón 200 mil perros en situación de calle y otros tantos gatos que sobreviven entre camiones, basureros y patadas del taquero.

imagen-cuerpo

Mientras eso sucede, nos toca promover la adopción responsable y sobretodo, tumbar los mitos que han hecho de la esterilización de perros y gatos un tema difícil de comprender.

 


Te sugerimos: Avanza vacuna de la UAQ contra Covid-19; la aplicarán en animales


La esterilización no trae más que beneficios a perros y perras, a gatos y gatas. Pueden vivir más años, evitamos pleitos por territorio y fugas, controlamos la población de animales en condición de calle y sin duda, es una manera de decirles que los amamos y que cuidaremos de ellos siempre.

El tiempo ha perdido un poco el sentido en este confinamiento; la primavera está a la vuelta de la esquina. Comenzará la temporada de celo y nuevamente los camellones y baldíos se llenarán de bolsas con cachorritos recién nacidos. Esterilizar es la única solución. Protejamos a nuestros compañeros incondicionales, aseguremos así que sin tristes consecuencias todos los gatos se vuelvan locos en primavera.