Desde inicios de la pandemia en la Ciudad de México, Tlalpan empezó a despuntar entre los primeros lugares en donde el número de contagios se acentuó, para el mes de abril cerraban los números con alrededor de 454 casos de personas contagiadas y 15 defunciones, de esa fecha al día de hoy la cifra se ha multiplicado al menos 10 veces para llegar a 4 mil 482 personas contagiadas y las defunciones, por desgracia, se han multiplicado al menos 21 veces más, llegado a 316 muertos por Covid-19, según datos de la propia alcaldía.

Estar en esos números, y permanecer de forma permanente en el tercer lugar de contagios en la ciudad, es resultado de que algo mal deben estar haciendo las autoridades de Tlalpan.

Tlalpan es una alcaldía con un mosaico muy variado de condiciones sociales, por un lado, tenemos una región muy urbanizada, y por otro una zona rural muy consolidada en la parte mas sureña de la propia demarcación. Tlalpan alberga a casi 680 mil habitantes, pero es la parte de los pueblos del sur de la región la que está siendo más castigada, sin dejar de lado colonias populares indicativas de la zona urbana. Prácticamente 75% de los contagios está entre los pueblos y las colonias más vulnerables de la alcaldía.

El gran mosaico de condiciones sociales, tradicionales, culturales, económicas, educativas y hasta geográficas obligan a las autoridades a crear mecanismos variados para llegar a cada sector de esta pluricondicional zona, es evidente que las autoridades de esta alcaldía no han sabido construir un mensaje segmentado para cada zona de esta región. Simplemente las estrategias de enlace y participación ciudadana y de comunicación no conectaron nunca con la comunidad.

En condiciones tan diferentes entre las diversas zonas de la alcaldía resulta difícil para las autoridades, los contextos sociales, económicos y culturales de cada zona, sí dificultan el actuar de las autoridades, claro que sí; sin embargo, eso no debe implicar desfallecer de lograr exitosas estrategias de inclusión y participación ciudadana, las autoridades deben tener la altura de miras para lograr que la ciudadanía participe de los cuidados y mitigación de la pandemia. No lograrlo, sólo implica varias deficiencias, o las autoridades en Tlalpan no tienen arraigo e influencia en sus pueblos y colonias populares, o las autoridades no han sabido comunicar la gravedad de los estragos de esta enfermedad y, peor aún, o no han sabido como incentivar a la comunidad para quedarse en casa, entonces si la comunidad no está siendo receptiva con sus autoridades, significa que esas autoridades carecen de cuatro cosas esenciales: estrategia, autoridad, legitimidad y confianza. Simplemente no lograron que se les hiciera caso.


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Pero, ¿cómo ganarse la empatía de la comunidad?, si el Gobierno de Tlalpan ha sido tan carente de acciones en favor de los que menos tienen ante la gravedad sanitaria y económica que está dejando esta pandemia, la gran mayoría de los tlalpenses se las han tenido que ver solos, como dice el dicho, rascarse con sus propias uñas; algunos desempleados, otros con disminuciones de sueldos, otros padeciendo enfermedad y a otros más no les queda más que exponerse día a día para llevar el sustento a sus casas, ante estas situaciones, ¿cómo dejar de salir de casa?, ¿cómo tener un adecuado confinamiento?, sin los incentivos, apoyos y estrategias correctas de un buen Gobierno, simplemente estamos expuestos al caos que se vive ahora y en consecuencia estar entre las zonas de contagio más peligrosas de la ciudad, no se vale alcaldesa.

El Gobierno de Tlalpan no puede ser sólo reactivo a las estrategias federales o del Gobierno de la Ciudad de México, las necesidades de atención de la zona sur exigen su propia especialidad, Tlalpan por todo lo que hemos platicado merece una estrategia propia y de manera especializada, es decir meramente local y segmentada a las necesidades de sus pueblos y de sus colonias. Ya es momento de que las autoridades tomen de forma seria la salud de los tlalpenses y su economía. El gran fallo del Gobierno en Tlalpan es no poder contener la movilidad local en los pueblos y colonias populares de la Alcaldía, simplemente porque no supo comunicar esta necesidad, y también porque no encontró la destreza de diseñar mecanismos e incentivos para lograrlo.

Los errores del Gobierno tlalpense se dieron desde inicio de la pandemia y acarrearon una grave perdida de seriedad en la lucha contra el Covid 19, basta recordar el ridículo en la instalación de los arcos sanitizantes que se colocaron en 10 puntos de la alcaldía, artefactos por demás ociosos e inútiles para combatir el virus y por el contrario peligrosos para esparcir aun más los daños y causar mayores problemas de salud. Fue la propia Secretaria de Salud y el Gobierno de la CDMX quiénes enmendaron la plana a Tlalpan y ordenaron el retiro de estos artefactos que en nada ayudaban a la salud. Otro asunto abrupto ha sido el de la instalación de lavamanos en diversos puntos y la manipulación de programas sociales que no llegan a las personas que más lo necesitan y a las zonas de mayor necesidad frente a la pandemia, todo eso aunado a la falta de coordinación con la comunidad para lograr que los tianguis, puestos ambulantes comercio informal, fiestas patronales, desfiles, carnavales y festividades tuvieran una necesaria pausa temporal ante la gravedad de la pandemia. Hay que decirlo, faltó tacto social y político, faltó adecuada coordinación con las representaciones de los pueblos, con los representantes vecinales, con organizaciones, con mayordomías, con los comités vecinales, con comerciantes; faltó un adecuado mensaje y una adecuada comunicación y sensibilización con toda la comunidad, en cambio reinó la ausencia y el desorden, la ineptitud y la apatía del gobierno tlalpense. Los resultados ahora no son buenos.

Los errores, la ineptitud y soberbia del gobierno en Tlalpan han colocado a esta Alcaldía en uno de los epicentros de contagios en la Ciudad, no es nada honroso estar en esa situación, no obstante, la mala situación podría mejorar, si y sólo si el gobierno tlalpense se pone las pilas, es momento de que la alcaldesa en Tlalpan, Patricia Aceves, pida y exija a sus mentores, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum y el Presidente López Obrador, un trato diferenciado y honroso para Tlalpan, el descontrol de la pandemia y el alto índice de contagios lo amerita. La alcaldesa debe exigir un plan especial y meramente local para el trato de la pandemia en la zona sur, sin cortapisas.

El Plan de contención y lucha contra el Covid en la zona sur, que es la más golpeada de la Ciudad, resaltando Tlalpan, es necesario y urgente, y debería contener primordialmente en el tema de salud, la entrega masiva de cubrebocas certificados, de gel antibacterial, de mascarillas, máscaras o caretas, de lentes de protección, y establecer el uso obligatorio de estos utensilios, entrega de medicamentos y vitaminas gratuitos para fortalecer los sistemas inmunitarios de las personas, brindar atención médica gratuita para las personas infectadas y su seguimiento, fortalecer las medidas sanitarias en el transporte público, apoyos alimentarios en cada casa, para los más desfavorecidos y comedores comunitarios en las zonas mas golpeadas, todo eso en la parte social; ahora bien en la parte económica, es necesario que para mitigar los efectos de la pandemia y su mala atención, se tome la decisión urgente de dotar de manera temporal de un ingreso mínimo vital para todos aquellas personas de Tlalpan que han quedado desempleadas, este mismo ingreso y apoyo debe destinarse para todos los comerciantes que dejarán de abrir sus negocios por no ser una actividad primordial, para los comerciantes informales de igual forma y por otra parte para los que siguen laborando y que sea necesario se queden en casa, se deberá exigir un complemento a manera de sueldo solidario que asegure que su empresa o patrón no lo despedirá y no perderá su cobertura de seguridad social durante el tiempo en que se controle la pandemia.

Parecen medidas duras o irreales, pero resultan necesarias y efectivas; dinero federal y local lo hay, solo es cosa de ver si los gobiernos de la 4T tienen la voluntad de ayudar a la comunidad de Tlalpan, por el momento no parece así y la alcaldesa de Tlalpan sigue timorata para exigir la atención urgente y necesaria que merecen los tlalpenses, de otra forma no se ve un panorama favorable para la zona sur de la Ciudad. 

Esta prueba difícil pone en el ojo de huracán la gestión de la alcaldesa en Tlalpan, o se pone la camiseta de alcaldesa de Tlalpan y exige la atención especial de esta zona con las medidas expuestas, de forma decidida y sin medias tintas ante la Jefa de Gobierno y el Presidente del País, o los gobiernos de la 4T cargarán, sobre su mala gestión, con la tragedia que actualmente se vive en San Miguel Topilejo, San Andrés Totoltepec, San Miguel y Santo Tomás Ajusco, San Pedro Mártir y Ejidos, San Lorenzo Huipulco, y en colonias como el Centro de Tlalpan, Isidro Fabela, Ex Hacienda de San Juan de Dios, Miguel Hidalgo; Tlalcoligia, Héroes de Padierna, Los Pedregales de San Nicolas, Volcanes y la Unidad Narciso Mendoza, que son los pueblos y colonias más afectadas por la pandemia. Veremos.

¡Sé fuerte Tlalpan!