En los últimos días, se ha suscitado una controversia que tiene como punto de partida el intento de invalidar la legitimación y necesidad de la existencia de los organismos autónomos en nuestro país. Esta controversia fue, en gran medida, generada por el titular del Ejecutivo a partir de la discusión generada por la invitación que hiciera  la Conapred a un famoso youtuber para participar en un Foro contra la Discriminación.

Más allá de lo anecdótico, la respuesta del ejecutivo y su ataque no sólo a la Conapred, sino a otros organismos autónomos, nos debe obligar a cuestionarnos la importancia de contar con límites constitucionales y contrapesos ciudadanos al ejercicio del poder del estado, particularmente cuando pretende centralizarse, como ocurre en este caso en la figura del titular del poder ejecutivo.

En este sentido, cobra vigencia la frase que en los años ochenta, en medio de la verdadera gesta por la democracia en nuestro país, Acción Nacional planteó casi como un principio: tanta sociedad como sea posible y sólo tanto Gobierno como sea necesario; máxima sustentada en nuestros principios de humanismo político que exigían (como hoy exigimos) el fin del autoritarismo gubernamental.

El cuestionamiento del ejecutivo a la validez y resultados obtenidos por los organismos autónomos como son el INE, BANXICO, INAI, CNDH, INEGI, Cofetel, IFETEL, Conapred, SIPINNA con el claro objetivo de desaparecerlos o de disminuir su autonomía de gestión y funcionamiento (como ya se hizo con otros como la CRE y la CNH), so pretexto de representar una enorme carga económica al país y alegando escasos o nulos beneficios aportados al pueblo de México; además, de evidenciar la ignorancia de su relevancia, creación y aseguramiento de políticas públicas que impulsen y fortalezcan la razón de Estado, por encima de coyunturas y visiones de corto plazo de las fuerzas políticas, ponen en evidencia la intención de imponer acciones dictatoriales en el ejercicio del poder; amenazando la existencia de límites constitucionales y contrapesos que fortalecen nuestra democracia e impulsan nuestro desarrollo económico.

La existencia y, sobre todo, la autonomía de estos órganos representa una evolución de la teoría clásica de la división de poderes, que concibe la organización del estado mexicano: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, con el fin de contar con un estado más eficaz.

Esta visión incluso, más allá de la normatividad que crea los organismos autónomos, ha sido ratificada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual ha determinado que representan un equilibrio constitucional, como control del poder y que ayudan a evitar abusos o arbitrariedades de la autoridad.


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Como lo ha señalado nuestro coordinador en la Cámara de Diputados, Juan Carlos Romero Hicks, los organismos autónomos no son un capricho sexenal; su creación y funcionamiento a través de los años, han tenido por objetivo garantizar el equilibrio de las funciones del estado, a traves de procesos de estudio y análisis que garanticen la correcta aplicación y transparencia en temas tan importantes como la política monetaria, los procesos electorales, el manejo de las estadísticas y la información, la competencia económica, la operación de las telecomunicaciones, el acceso a la información o la protección de datos personales;  por mencionar solo algunas áreas. Constituyen una limitación al ejercicio centralista del poder, al involucrar la participación de múltiples y diversas instancias incluso de la participación de la sociedad organizada, para la generación y aplicación de políticas públicas en materia política, económica y el ejercicio y respeto de los derechos humanos en nuestro país.

En particular, en el tema específico del cuestionamiento a la existencia y resultados del Conapred, debemos recordar que este órgano ha representado y logrado importantes conquistas en la lucha y el cambio cultural en favor de la igualdad, diversidad e inclusión en nuestra sociedad. Los ejemplos son muchos; entre ellos, el fortalecimiento de la inclusión de personas con discapacidad, los derechos que hoy gozan las trabajadoras del hogar y su inclusión en las políticas y programas de seguridad social del estado, el respeto a los derechos humanos de los migrantes y la promoción del libre tránsito para mejorar las condiciones de vida, el combate de la xenofobia y discriminación; todos ellos son claros logros de esta institución.

Desde Acción Nacional, hacemos un llamado al Gobierno para buscar acuerdos con las distintas corrientes, tanto políticas como de la sociedad organizada, para fortalecer el funcionamiento e independencia de los órganos autónomos en nuestro país; como una vía segura, transparente, inclusiva y democrática de lograr políticas públicas que garanticen resultados, así como equilibrios efectivos en el ejercicio del poder y en el desarrollo e impulso de la economía. Todo ello, con pleno respeto a la libertad y a los derechos humanos en México.