Desde marzo que se suspendieron las actividades del Congreso de la Unión quedaron pendientes muchos temas que pudieron aminorar los efectos devastadores de esta emergencia sanitaria que ha costado la vida de más de 64 mil personas.

Han sido meses muy complicados para los mexicanos, por lo cual, la agenda parlamentaria de este último año de ejercicio de la sexagésima cuarta legislatura, debe obedecer a las exigencias ciudadanas y no a intereses políticos.

La prioridad debería ser legislar a favor de los mexicanos, aunque ya hemos visto que en la realidad lamentablemente no siempre es así.

Urge que los trabajos de los Grupos Parlamentarios representados en el Senado de la República se enfoquen en la recuperación económica, la subcontratación laboral, el sistema de pensiones, la discriminación racial, la violencia de género y la legislación a distancia.

Por cada uno de los referentes anteriores, se tendrán que aprobar los siguientes instrumentos legales:

·      Recuperación económica: aprobación de un ingreso básico universal para las familias mexicanas, así como apoyos para trabajadores y empleadores.

·      Subcontratación laboral: regulación de esta figura para erradicar prácticas que vulneren los derechos de las personas trabajadoras.

·      Sistema de pensiones: mejorar el nivel de ahorro, reducir las semanas de cotización e incluir a los trabajadores independientes en este modelo.

·      Discriminación racial: la ONU ha llamado a nuestro país a que sancione la difusión de ideas de superioridad racial, los discursos de odio y la promoción de actividades racistas.

·      Violencia de género: durante la pandemia se ha hecho visible el incremento de la violencia contra las mujeres, por lo que es necesario aprobar una agenda que sancione las lesiones con sustancias corrosivas, la violencia cibernética y la creación de una Fiscalía Especializada en materia de feminicidios.

·      Legislación a distancia: para que no vuelvan a detenerse las actividades legislativas, es necesario modificar el ordenamiento jurídico mexicano para permitir que mediante medio digitales, se continúen las labores del Congreso de la Unión.

El Senado de la República debe estar a la altura de las exigencias ciudadanas y es responsabilidad de ese órgano legislativo, realizar las modificaciones legislativas necesarias para beneficiar a los mexicanos que hoy temen por su salud, su seguridad y su economía. Esperemos que el Senado esté a la altura de este reto histórico.