Santa Claus tiene miedo que el rebote del Covid sea en diciembre y se cancele la Navidad, así que al igual que Claudia Sheinbaum con el Día del Padre y de la Madre, decidió cambiar la fecha de la celebración y empezó la entrega de regalos. A los niños Fernández Noroña y Felipe Calderón les trajo un carbón. El niño Marko Cortés encontró un tanque de oxígeno bajo el arbolito. A cuatro diputados del PRD les dejaron jugar con el balón del vecino. A la niña Dulce María Dino-Sauri le tocó su dulce favorito, y al niño Andrés Manuel le regalaron un frío plato de venganza.

Esta Navidad en verano solamente llega a confirmar que 2020 ha sido el año más raro que nos ha tocado vivir a los menores de 40. El río no podría estar más revuelto. En menos de una semana de septiembre, el tablero electoral cambió para todos. En este bonito circo multipista que llamamos coloquialmente política mexicana, esta semana hubo noticias en varios frentes, así que vamos a descuartizar cronológicamente los eventos semanales

Real Politik

Analicemos sin sentimentalismos ni crucifixión moralina a los chapulines. En una democracia sana, las alianzas y coaliciones parlamentarias existen y son deseables. Son la espina dorsal del sistema, y lo que le da estabilidad a los congresos. El agandalle es la regla no escrita, y los espacios de poder se reparten entre quienes tienen más votos. Así de sencillo.  En la Ciudad de México, la izquierda lo ha hecho su sello parlamentario. En 2009, el PRD adoptó a diputados como Edith Ruiz Mendicuti del PT (célebre por haberle atribuido la autoría de Un tranvía llamado deseo a José Emilio Pacheco), a David Razú del PSD (RIP), a Guillermo Orozco del otrora Convergencia y a Maximiliano Reyes del PANAL (RIP).

También en 2012 la misma fuerza política mercó las voluntades de Polimnia Romana Sierra y de la hoy flamante Fiscal General de Justicia de la Ciudad, Ernestina Godoy, ambas electas por el PT. Lo anterior tuvo como único fin tener mayoría absoluta y evitar la rotación de la Comisión de Gobierno del órgano legislativo. Malabares aún más finos se dieron en 2015, cuando el PRD generó una coalición informal con todas las fuerzas políticas para firmar un acuerdo en el que nuevamente, la Comisión de Gobierno sería presidida por ellos, aun cuando Morena en esta ocasión tenía más diputados en lo individual.

Con estas lecciones bien aprendidas del quehacer legislativo y la vida parlamentaria, el primer movimiento que hizo Morena en San Lázaro en 2018, fue adquirir diputados con el PT para que tuvieran 251 congresistas y con esto el control trianual de la Junta de Coordinación Política. Esta desinflada de las filas del PT ocasionó que el PRI fuera tercera fuerza política, y con ello, tuviera derecho a presidir la mesa directiva de la Cámara. La rotación de la presidencia es una concesión a las minorías, está en la ley y ahora nos salen que gracias a Morena se salvaguardó el derecho parlamentario. Hipócritas. Lo que ocurrió fue una puñalada por la espalda a su principal y más leal aliado, que con sus votos aseguraron la coordinación del órgano máximo parlamentario, y por esa cesión de diputados, el PT perdió su derecho a presidir la mesa.

El primero es un pragmático gandalla y el segundo un lambiscón masoquista. La realidad con frialdad absoluta, fue que Morena valoró más su pacto con el PRI, que le da estabilidad parlamentaria y no hay ataques mayores contra el Presidente, a cumplir el capricho del PT. La mesa directiva no tiene mayores atribuciones ni facultades. Es un cargo de puro lucimiento político. Dulce María Dino-Sauri no tendrá nada adicional a una bonita foto. Quién tenía más diputados al principio de la legislatura y quién consiguió más votos chapulines al último conteo es irrelevante. Ambas mayorías son artificiales. Se vale. Nadie se asusta, así es la vida real.

Las consecuencias del berrinche de Noroña aún no las conocemos, pero sin duda la relación del PT con el Gobierno no está en su momento más romántico. Si se dividen, ambos pierden. El PT existe y tiene un numeroso grupo parlamentario, debido a que los votos de Morena les dieron los triunfos en las mayorías. Morena hoy tiene mayoría absoluta, por la lealtad desmedida de su aliado, que cada vez que necesita votos artificiales, corre a su auxilio para otorgarlos. El punto de quiebre obedece una falta de reciprocidad. Si el PT decide que esta afrenta tenga repercusiones en la alianza electoral, lo más probable es que esté despidiéndose de al menos la mitad de sus diputados. Si esto ocurre, Morena podría ir abandonando la idea de tener mayoría en el Congreso, ya que los 4 o 5 puntitos porcentuales que le da su aliado, bien pueden significar la victoria en algunos distritos de contienda cerrada. Asimismo, reducir al PT, significa potencialmente que habrá menos chapulines listos para dar el brinco a las ordenes presidenciales. Es perder-perder. Peor momento para tensar las relaciones, no pudieron haber escogido. En un par de meses los partidos deberán sellar las alianzas electorales, donde Morena está dando señales de ingratitud a quienes quieran aliarse con ellos. El PT por su parte, deberá escoger entre conservar su grupo parlamentario, o su dignidad.

Seis enanos muertos, uno coleando.

Hace algunos meses escribí sobre los siete partidos de nueva creación que buscaban su registro en el INE. Long story short: solamente sobrevivió Encuentro Solidario (antes PES). A la mayoría le cayó por sorpresa que le hayan negado el registro a México Libre, so pretexto de no poder esclarecer el origen del 8% de sus donaciones. Los militantes del grupo calderonista hoy están más confundidos que los hijos de la familia Jenner-Kardashian leyendo sus actas de nacimiento. Ya no saben si abandonar el movimiento de Yo Defiendo al INE o unirse al de Yo Odio al INE. Aquí es donde empiezan a surgir similitudes entre ambos movimientos opuestos en el espectro político: ambos son motorizados por un caudillo que busca reivindicar lo que el lado contrario hizo mal, son controlados por un puñado de familias, cuentan con buena narrativa, pero adolecen de una propuesta de Gobierno robusta y cuando las instituciones les favorecen, son impolutas, mientras que cuando les dan un revés, son supervillanas.

Las consecuencias fueron a tres bandas. El presidente no se aguantó las ganas y grabó un aburridísimo video de 13 minutos en Palenque, donde con analogías de Lucas Alamán y Santa Anna y un laberinto de balbuceos, nos deja ver que su mensaje fue un estruendoso “lero, lero”. Si nos preguntábamos si AMLO era gobernado por la tripa o la neurona, hoy ya tenemos la respuesta. De haber nacido México Libre, el voto opositor probablemente hubiera entrado en una severa competencia por las preferencias del centro hacia la derecha, resultando en victorias más fáciles para los candidatos morenistas en el territorio. Con el PRD más extinto que la vaquita marina y el PRI amparado y con boleto de avión comprado a algún país sin convenio de extradición con México, al PAN le viene la cancelación del registro de Libre, como una bocanda de oxígeno puro.

La votación del pleno tiene un par de coincidencias macabras que vale la pena resaltar. Para empezar, 3 de los 4 consejeros recién nombrados votaron contra México Libre, esos que fueron aprobados en una Cámara de Diputados de mayoría Morenista. Además de ellos, de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, resalta que dos consejeros cambiaron su voto de último momento: Adriana Favela y Jaime Rivera. Este último michoacano, nombrado consejero electoral en 2014. ¿Adivinen qué otro michoacano coordinaba el grupo parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados y apoyó en su labor de parto?. Favor con favor se paga.

De los partidos satélite de Morena, solamente sobrevivió su aliado evangélico. Seguramente optaron por no dividir sus votos en un escenario de alto grado de incertidumbre. Sin haber tanta chiquillada que machaque la voluntad electoral, con la alianza Morena-PT desgastada y un escenario fértil para las coaliciones de oposición al parecer habrá choque de trenes...