El colapso de la Línea 12 del Metro lamentablemente es una catástrofe anunciada desde su construcción, una terrible negligencia que pudo y debió haberse evitado. La tragedia en la también llamada “Línea dorada” es resultado de una omisión sistemática que cobró la vida de 26 personas y de la que resultaron heridas 80 personas más. 

La premura, la falta de planeación, las notorias improvisaciones y ocurrencias, derivaron, en que, la obra originalmente calculada en 15 mil millones de pesos terminara costando más de 24 mil millones, es decir, un sobreprecio del 60%.

Entre las deficiencias, por ejemplo, se encuentran que los vagones no coincidieron con los rieles y esto propició una suspensión del servicio de casi dos años.

Lamentablemente las fallas, inundaciones y muertes en el metro a causa de un deteriorado sistema se han convertido en la constante. En lo que lleva morena al frente de la Ciudad: Dos trenes chocaron en la estación Tacubaya, se incendió el centro de control de mando y se han presentado conatos de incendio e inundaciones en diversas líneas del Metro y por si fuera poco de 2018 a la fecha, el presupuesto para el metro ha disminuido año con año hasta llegar en 2021 a 15,081 millones de pesos que es el más bajo de los últimos 6 años.

Es necesario que los funcionarios involucrados como Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum, renuncien de inmediato y se pongan a disposición de las autoridades para el deslinde de responsabilidades por esta reciente tragedia, asimismo el partido del régimen debe dejar de usar su mayoría para callar y ocultar la verdad.

Las y los ciudadanos, sin importar partido e ideología queremos que se llegue al fondo de este asunto, que los responsables asuman las consecuencias y que sobre todo que el gobierno federal y de la Ciudad dejen de hacerse omisos y garanticen que esto no vuelva a suceder.

Si fuesen congruentes con lo que tanto pregonan en la 4T, deberían estar en la mejor y más expedita disposición de renunciar desde ya, a sus respectivos puestos.

Es vital que se brinde atención a este sistema transporte que traslada a millones de personas diariamente. No se debe perder de vista que hoy en día, el metro es sinónimo de alto riesgo.