Mientras el mundo, el país y la CDMX hacen frente a la crisis sanitaria por el Covid-19, otro inminente peligro empieza a generar los primeros y profundos daños, la crisis económica.

En los últimos días se han hecho públicas las predicciones de la afectación económica nacional. Si bien se ha proyectado una caída promedio de la economía que va de 7 (CIDE) al 9% (CITIBANAMEX), aún falta terminar de entender las afectaciones por sector y por estado.

La Ciudad de México, su gran importancia y liderazgo en la economía nacional la hace más vulnerable que la mayoría de entidades. Los capitalinos aportamos 19% del PIB nacional y somos el principal centro económico del país, seguro en esa medida se harán sentir las afectaciones.

Como muestra, la semana pasada la jefa de Gobierno reconocía que hasta el momento ya se habían perdido más de 100 mil empleos en la ciudad, principalmente en el sector de construcción y las outsourcing de limpieza, aproximadamente una quinta parte.

Parar la economía de forma simultánea en el mundo, no deja a ningún país o ciudad exenta de las consecuencias; con los dedos se cuentan los países o ciudades que no verán afectada profundamente su economía por la pandemia, pero sin duda el golpe se sentirá más en las ciudades globales ¿Qué tan preparados estamos los capitalinos para afrontarla? ¿Tenemos mejores condiciones para hacerle frente que otros estados u otras ciudades del mundo?


Te sugerimos: CDMX dará 25 mil pesos a taxistas y meseros que los necesiten


Primero vale la pena mencionar que el Gobierno de la Ciudad actuó a tiempo para proteger, en la medida de lo posible, a los grupos más vulnerables, los desempleados y las MIPYMES. El seguro de desempleo o el programa impulso son algunos ejemplos.

En segundo lugar, la ciudad y sus empresarios implementaron medidas prontas para mantener sus actividades, pero atendiendo las medidas sanitarias. La virtualización de los servicios, el home office y reuniones virtuales, son innovaciones que han ayudado a evitar la total parálisis de la actividad económica.

Pero, sobre todo, la CDMX cuenta con órganos democráticos y de gobernanza que permiten diseñar, implementar y evaluar políticas para la recuperación económica, con la participación de los actores involucrados. la Existencia del Consejo Económico, Social y Ambiental de la CDMX representa un importante diferenciador frente al resto de entidades federativas.

El Consejo es un órgano asesor del Gobierno de la ciudad, donde participan cámaras de empresarios, universidades, sindicatos, organizaciones ciudadanas, colegios de profesionistas, diputados, alcaldes, secretarios y la propia Jefa de Gobierno. Dicha institución ha creado una comisión especial que dedica sus esfuerzos en presentar una propuesta de reactivación económica que tiene como punto de partida las pláticas de reapertura de negocios implementada por el Gobierno y como objetivo hacer propuestas resultado de una amplia y plural discusión que puedan reactivar la economía capitalina.


Te sugerimos: CDMX tendrá informe diario del semáforo epidemiológico y reactivación


El reto es de tal magnitud, que demanda la participación de todos para afrontarlo. Para los capitalinos esto no es nada nuevo. Somos un ejemplo internacional de solidaridad y cooperación pública/privada cuando la circunstancias nos lo demandan. El terremoto de 1985, la crisis sanitaria de la H1N1 o el sismo de 2017 son ejemplos de nuestra historia reciente y prueba viva que la ciudad es fuerte y resiliente.

La ciudad cuenta con instituciones sólidas, un Gobierno democrático e innovador; la presencia de las principales y más grandes empresas globales; la condición de ser el centro financiero y de negocios nacional; una vocación económica que encuentra sus fortalezas en lo mejor que tenemos, el excelente servicio y calidez de su gente y muchos factores que le dan ventajas comparativas frente al resto de los estados.

Empero, este reto es nuevo y con particularidades nunca antes vistas. No se trata sólo de poner lo mejor de nosotros para regresar lo antes posible a la normalidad. La naturaleza de la circunstancia nos exige replantear y repensar muchas cosas. Una nueva normalidad es inminente.

¿En qué consistirá esta nueva normalidad? ¿Qué cambios tenemos que adoptar en el corto y mediano plazo? ¿Qué oportunidades vienen implícitas para nuestra querida ciudad y cómo podemos aprovecharlas para ser más competitivos, equitativos y sustentables? De esto nos ocuparemos en otras entregas.