La reciente reforma al Artículo Cuarto de nuestra Constitución, es un triunfo histórico del pueblo de México y del Gobierno de la 4T. Significa un avance sin precedentes en los derechos sociales de la Ciudad de México y del país. Con esta reforma se elevan a rango constitucional los programas sociales a favor de millones de personas en situación de pobreza.

La reforma convierte en derecho las pensiones para adultos mayores, niñas y niños con discapacidad, así como las becas para estudiantes de bajos recursos. Además, para la población más vulnerable, se instaura un Sistema de Salud con servicio de calidad y medicamentos gratuitos, que beneficiará a quienes más lo necesitan; con esto se garantiza un progresivo aumento en la seguridad social.

Los programas mencionados ya son un derecho permanente; los beneficiarios recibirán su pensión, aunque los Gobiernos cambien, pues también se asegura este derecho al aprobarse un blindaje en el Presupuesto para el Bienestar.

Cuando el Lic. Andrés Manuel López Obrador fue Jefe de Gobierno del Distrito Federal (hoy Ciudad de México) puso en marcha estos programas, y hoy, como presidente del país, eleva este derecho a rango constitucional con el aval del Congreso. Ya no será como antes, que cada vez que salía un presidente y entraba otro, los programas sociales cambiaban también.


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Esto es un logro fundamental en el ejercicio de los Derechos Humanos y la inclusión social de las personas que, debido a la desigualdad y a la muy injusta distribución del ingreso, no tenían acceso a sus derechos, lo cual hoy se atiende como un acto de justicia que se le debía al pueblo de México.

Las políticas públicas del Gobierno de la 4T se basan en el bienestar para el pueblo, aminoran la desigualdad, hacen realidad la justicia, la solidaridad, la inclusión de grupos vulnerables y asegura, que no se volverán a utilizar los programas sociales para fines electoreros o como botín político para la manipulación, como se hacía en el pasado.

Los anteriores Gobiernos neoliberales de esta ciudad y el resto del país, no planificaban políticas públicas y los programas sociales eran  manejados con fines clientelares y para la corrupción a todos los niveles.  Desde ahora, las pensiones, becas y servicios de salud, no volverán a ser utilizados como una mercancía a cambio de favores o votos para ningún partido político.

La 4T avanza, a pesar de la pandemia por Covid-19 y la crisis económica. El proceso de transformación nacional, genera mejores condiciones para los más pobres en la Ciudad de México y en todo el país. La trascendencia de la Reforma es que marca el inicio de grandes acciones bajo los principios de legalidad, transparencia, rendición de cuentas, democracia y buen gobierno. Vamos hacia un Estado de Bienestar, la reforma es un acto de justicia, un avance sólido del que no habrá marcha atrás.  Esto es la transformación nacional, trabajar por los derechos y la dignidad del pueblo.