Concluido el último periodo ordinario de sesiones de esta LXIV Legislatura en la Cámara de Diputados, en la que, desde la oposición, tuvimos que lidiar con una mayoría “ficticia”, construida con una manipulación indebida para incrementar, por encima de lo previsto en el marco normativo, la proporción de votos del partido en el poder. Dicho partido, usó y abusó de esa falsa mayoría para aplastar, como nunca en la historia reciente de nuestro país, a las minorías de otros partidos; rindiéndose además al titular del Poder Ejecutivo, convirtiéndonos en una simple “oficialía de partes”.

Aún en estas complejas y adversas circunstancias, y en el marco de las disposiciones implementadas por la pandemia del Covid 19, desde la oposición presentamos el debate con la fuerza de la razón, pero frecuentemente fuimos avasallados por la mayoría de Morena y sus aliados incondicionales y acríticos.

En ese entorno, resulta más importante puntualizar los logros que la fracción parlamentaria de Acción Nacional alcanzó en el Congreso, en beneficio de la población; sentando bases para mejorar la democracia, el orden y la convivencia, con responsabilidad, representando a los ciudadanos y viendo siempre por el bien del país.

En la nueva conformación del Congreso de la Unión, en particular de la Cámara de Diputados, el grupo parlamentario del PAN asumió con responsabilidad su papel de oposición constructiva y crítica, defendiendo causas fundamentales para la vida del país; pese a que Morena y sus aliados se dedicaron a cumplir los caprichos de un solo hombre, aprobando leyes impulsadas por el ejecutivo a las que “no se les movió ni una coma”, con tan evidente falta de razón legal, que la mayoría de ellas están siendo litigadas en la Suprema Corte de Justicia y algunas ya fueron suspendidas.

Entre los más graves atropellamientos cometidos por esa falsa mayoría de Morena y sus incondicionales, es importante destacar: La eliminación de los fideicomisos de apoyo al arte y cultura; las desapariciones del Instituto Nacional del Emprendedor, del Consejo de Promoción Turística y del Seguro Popular; la eliminación del fondo para atender enfermedades catastróficas; la aprobación de la Ley de Amnistía de Morena, que pretende dejar libres a miles de delincuentes; y la eliminación de las estancias infantiles; así como constantes violaciones a la constitución y al órgano interno de la Cámara de Diputados.

Ante esos atropellos, hemos propuesto iniciativas que den certeza jurídica al país y a sus ciudadanos, pero Morena y aliados sistemáticamente han votado en contra de propuestas que no estén en la agenda de caprichos del ejecutivo, como ha sido nuestras propuestas de bajar el precio de la gasolina, la reducción de los costos de electricidad de acuerdo a las condiciones de cada municipio, las propuestas de que todos los hombres y mujeres tengan derecho a servicio de guardería, de que los jubilados no paguen ISR, del establecimiento de penas más severas en contra del abuso sexual en contra de niñas, niños y adolescentes y, de que exista al menos un refugio en cada municipio del país para víctimas de violencia.  También rechazaron el incremento de 7 a 20 años en la prescripción de delitos de corrupción para funcionarios públicos, en la creación de un fondo para emergencias epidemiológicas y en destinar más recursos a la salud. Igualmente, rechazaron nuestras iniciativas tendientes a garantizar seguridad social de calidad para los policías de todo el país, a implementar que en la publicidad dirigida a la infancia no se reproduzcan estereotipos o situaciones de violencia y a un Ingreso Mínimo Vital de emergencia para apoyar a millones de familias afectadas por la pandemia.

Lo que si logramos, generando consensos con las demás fuerzas políticas, fue: evitar que Morena y sus aliados se "agandallarán" la presidencia de la mesa directiva por tres años más; defendimos la autonomía de la Auditoría Superior de la Federación, para que no pusieran a un auditor a modo; logramos que se descuente hasta la mitad en el autotransporte federal para pasajeros con discapacidad; que se creara la licencia para madres trabajadoras en caso de adopción; se tipificó el concepto de hostigamiento sexual; fortalecimos los mecanismos de alerta de género para mejorar su efectividad; aumentamos  las penas para quien cometa violencia familiar; garantizamos la paridad de género en cargos de elección popular; que quienes cometan feminicidio o violación no puedan gozar de libertad condicional; la prohibición del castigo corporal a niños, niñas y adolescentes; garantizamos subsidios para mejora de viviendas familiares y la obligación de crear refugios para víctimas de violencia.

En Acción Nacional, propugnamos por los derechos de la población y tenemos clara la gran responsabilidad que nos lleva invariablemente a conducirnos con objetividad, rectitud y coherencia; sobre todo tratándose de decisiones legislativas que deben dar certeza jurídica y un marco normativo sólido en el país.

Estamos próximos a terminar la LXIV Legislatura en la Cámara de Diputados. Los diputados del PAN hemos trabajado intensamente y hemos alcanzado buenos resultados para mejorar las leyes y alcanzar el bien común.

Pero también estamos convencidos que las elecciones del próximo 6 de junio, son una oportunidad para que, con los votos de los mexicanos, arrebatemos esta mayoría ficticia que esta llevando a México a la peor de sus crisis.

Es urgente crear contrapesos que con valentía e ideas enfrenten el autoritarismo y la ineficiencia del poder Ejecutivo.