Ante un Gobierno autoritario como el que hoy tenemos necesitamos de una oposición fuerte, que le permita a la ciudadanía saber que sí hay otra forma de hacer política.

Urge que todos aquellos quienes coincidimos en que es vital una nueva forma de gobernar, nos pongamos de acuerdo, en la misma sintonía, para que convoquemos a mujeres y hombres a generar una sinergia de trabajo que nos permita reconocer nuestras capacidades y así sacar adelante a nuestro país.

La realidad es que no “vamos hacia adelante, hacia la transformación de México” como lo ha señalado el titular del ejecutivo federal, al contrario, vamos de mal en peor.

Lamentablemente este Gobierno está más preocupado en amenazar a la oposición que en trabajar a favor de la ciudadanía. Es necesario que el primer mandatario entienda que gobierna para todas y todos, incluso más allá de los que votaron por él.

Debemos reconocer a las mujeres y hombres que pueden ser fundamentales para un verdadero cambio, con la finalidad de que este país tenga un mejor destino. En esta etapa tan compleja, urge ponernos de acuerdo.

Por lo anterior, celebro el regreso de Ricardo Anaya a la vida pública, pues hoy se necesitan sumar esfuerzos para generar un cambio positivo e inteligente, ser una opción real.

Lo que nos debe mover es el amor por México, por nuestros estados y municipios. Lo mejor de esta nueva etapa es que podamos coincidir en aquello que es bueno para el país que por supuesto es la honestidad, el trabajo, la rendición de cuentas, transparencia e igualdad entre mujeres y hombres.

El pueblo no está “feliz, feliz” y por supuesto que a nadie le cayó “como anillo al dedo” la pandemia. Es urgente que el Gobierno en turno recalcule su fallida estrategia y ponga en marcha un plan no sólo por un mejor porvenir sino para solucionar el socavón que ha dejado.

Alto a la polarización y estigmatización, lo que requerimos los mexicanos es unión para lograr una mejor nación y eso se va a lograr con el trabajo de cada uno de nosotros.

Consideró importante que todos reconozcamos nuestra responsabilidad, el cambio que se habrá de vivir en 2021 no depende de una generación, un género, municipio, entidad federativa, la responsabilidad es de todos los mexicanos.