“¡Yo no sé quién, pero alguien nos la debe de pagar!”, hay que devolver el agravio. Algo debemos hacer, no podemos solamente hacer caso a la recomendación de “quédate en casa” con los brazos cruzados mientras la pequeña repisa de la casa, que funge de alacena, se va vaciando.

Ya estamos al límite. Antes y durante la pandemia, ya estábamos hasta el gorro. Aun cuando López Obrador dijo “Tan bien que íbamos…” ¡Mentira! estábamos mal. Tantos mensajes que nos avientan las redes sociales, tanto ajetreo diario, todos los políticos peleándose, tirándole al Peje, escándalos de corrupción, huachicol explosivo, Bartlett, Oderbrecht... aún recuerdo la casa de la Gaviota... Ya estamos hasta el límite. Pero hay que poner una cara positiva a la vida, no se vale llegar así con la cara larga con la familia. (Por cierto, hay que buscar alternativas nuevas de entretenimiento, bajo este confinamiento).

De alguien es la culpa de que México no haya tomado las medidas adecuadas, que teniendo tantos datos internacionales, tantas alarmas en tantos países, no hayamos tomado medidas efectivas al respecto. “¿Por qué? ¿por qué? ¿Por qué otra vez México brilla negativamente por su falta de decisión para enfrentar la pandemia? ¿Por qué hasta para esto del Covid somos malos? Es entendible que la economía esté mal, porque hemos pasado por tantas crisis… ¡Pero ahora que es Gobierno nuevo! ¿Qué pasó con la 4T? ¿Por qué nos pasa esto a nosotros? Más de 50 mil muertos por Covid, ¿Por qué?  ¿Y si nos hubiéramos guardado antes, desde que España e Italia ya sonaban como un desastre?, ¡¡¡Ese era el momento adecuado para estar guardados!!! y no lo hicimos.  ¿Por qué? y ¿Para qué nuestro presidente le da un fuerte abrazo a la señora de las gorditas, un día antes de decirnos que nos quedáramos en casa? ¡¡Es un sinsentido!! ¿Por qué permitieron un concierto de “Vive Latino” en la CDMX? ¡Bueno! ¡A la fecha el presidente no usa cubrebocas! Mejor algunas bandas de rock del “Vive Latino” que tuvieron más conciencia cancelaron su presentación. ¡Cuántas señales equivocadas nos da este Gobierno a los ciudadanos! Contratar a Bartlett, permitir el “Vive Latino”, marchas en la ciudad, las filas de los tribunales,  no usar cubrebocas,... y no hay dinero circulando.  Alguien nos la tiene que pagar.


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No hay dinero circulando. La gente no tiene dinero y sólo algunos aventurados se ponen de acuerdo con su jefe para seguir trabajando, aún en condiciones de riesgo. Se la juegan junto con el patrón para que el negocio no cierre, porque a pesar de no ser expertos en economía, el principio de “la gallina de los huevos de oro” es universal. Así pues, se enrolan en el transporte público para regresar con doscientos pesos al día, de los cuales pierden unos 50 pesos, más o menos, en su traslado...

Mientras la combi nos lleva al destino, es buen momento para pensar, en qué alimentos debemos comprar... sólo lo básico y que no se eche a perder pronto. También hay que ir pensando en lo que haremos después de la pandemia,  cuando la vida sea normal, aunque dicen que será una “nueva normalidad”. 

No hay mucha oferta para los asaltantes, pues la clase media y acomodada hacen un esfuerzo por no salir de casa. ¡Hasta los asaltantes la están sufriendo! tendrían que intensificar sus acciones en el transporte público que de por sí ya tiene varias historias de inseguridad. Las víctimas por lo general ya asumen una postura de cooperación hacia el asaltante, pero esta ocasión, esta ocasión…”¡Alguien nos la tiene que pagar!”,  “Igual y si le acelero para que no se suban los dos” “¿Y si le doy una patadita para que no se baje?…”   “Me cae que entre todos si le partimos la ma...” “ Traite la gasolina y le prendemos fuego” “¡¡Ya estuvo bueno!! “Nosotros nos la rifamos para ir a trabajar y estos mendigos nos quieren quitar lo poco que traemos”.

“No se quién, pero alguien la debe de pagar”.