Hoy resulta oportuno un análisis y reflexión de las convicciones reales, y no sólo las propagandísticas, de Claudia Sheinbaum en torno a la paridad entre hombres y mujeres, y cómo éstas se reflejan en sus acciones de Gobierno cuando NO se suscitan en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Después de traicionar su postulado de campaña de combatir al “Cártel Inmobiliario” y crear su propia luna de miel inmobiliaria con fines políticos y electorales, Sheinbaum decidió, a través de sus sastres legislativos de Morena, dejar a la ciudadanía fuera de la toma de decisiones y la planeación transversal en el Sistema de Planeación del nuevo Instituto encargado de esta materia, creado por mandato de la Constitución local.

Un botón de muestra es la manera en que la jefa de Gobierno se dio a sí misma el control total de la planeación –conforme a lo dispuesto por el artículo 29 de la ley de la materia– a través de varias argucias legales y etapas procedimentales previas y centralizadoras; así, el referido artículo establece que es ella, y sólo ella, quien convoca y elige a los integrantes del Comité Técnico de Selección (que designa a los integrantes del Directorio Técnico y del Consejo Ciudadano del Instituto de Planeación), lo que hizo emitiendo una convocatoria –cuyo plazo después amplió en plena pandemia– el 30 de marzo de 2020, sin que en ésta se estableciera la obligación de una integración paritaria de géneros. Por eso a nadie sorprendió la publicación en la Gaceta Oficial del 8 de septiembre pasado, de la integración que hizo Sheinbaum de este Comité, conformado por 7 hombres y 4 mujeres.

Afortunadamente, lo que ella NO supo hacer, sí lo hizo bien el Congreso al elaborar la norma. En efecto, el artículo 22 de la misma Ley del Sistema de Planeación, establece que, en la conformación del Directorio Técnico –órgano multidisciplinario, especializado, de consulta en la integración, operación, verificación y seguimiento del Sistema de Planeación– SÍ se debe GARANTIZAR la paridad de género.

Por eso, el pasado 26 de febrero Sheinbaum tuvo que objetar las propuestas hechas por el Comité Técnico de Selección (el mismo que ella conformó el 8 de septiembre) para la integración del Directorio Técnico, pues habían propuesto a 13 hombres y tan sólo 2 mujeres. Además, el artículo 13 de la Ley del Sistema de Planeación dispone que se procurará la paridad de género en todos los órganos del Instituto, lo cual refuerza lo que ya de manera expresa, para el caso de la conformación del Directorio Técnico, se había establecido en el artículo 22 de la ley en comento.

Ahora bien, con base en lo dispuesto por el referido artículo 13, el Congreso también le enmendó la plana a Sheinbaum respecto de la integración de otro Comité, el Comité de Selección del titular del Instituto de Planeación. En efecto, para la integración de este otro Comité (cuya conformación final sí realiza el Congreso), Sheinbaum remitió al Congreso 10 propuestas, de las cuales, 7 eran hombres y sólo 3 eran mujeres, por lo que el Congreso, en cumplimiento del artículo 13, sí realizó integración paritaria, de 3 hombres y 2 mujeres.

Desafortunadamente, en el caso del #PlaneadorCarnal, donde aplicaba el criterio de procurar la paridad en todo lo referente al Instituto, la terna para la Dirección General del Instituto de Planeación, que hoy ocupa Pablo Benlliure, remitida al Congreso por el Comité de Selección (cuyos integrantes fueron propuestos por Sheinbaum al Congreso) el 1 de octubre pasado, fue una terna conformada por 3 hombres, sin ninguna mujer. De tal suerte que es evidente que la convicción de paridad de género de Sheinbaum y sus designados, es de “contentillo”, y es más bien por resignación, pues sólo la aplica cuando la ley la obliga a aplicarla, mas no cuando le obliga a procurarla.

Finalmente, esta hipocresía y el rechazo a las propuestas de integración del Directorio Técnico del Instituto de Planeación, se explican además, por otra razón eminentemente política y no jurídica: Claudia Sheinbaum tenía la intención de instalar el Instituto de Planeación el 1 de marzo y por eso rechazó la propuesta misógina de integración del Directorio Técnico, POR SER ILEGAL, y por que el 1 de marzo ya colocaba su anunció propagandístico cercano al día de hoy, en la tesitura de que, lo que no instale y comunique antes del 4 de abril, no podrá presumirlo ni difundirlo hasta concluidas las campañas, por mandato del artículo 405 del Código de Instituciones y Procedimientos Electorales de la Ciudad.