Claudia Sheinbaum está frente a un serio problema en el poniente de la ciudad que no sólo está poniendo en riesgo las tres alcaldías que actualmente gobierna Morena, sino parte de su propia credibilidad y legitimidad si es que aspira a la Presidencia de la República en 2024.

Son las alcaldías Álvaro Obregón, Magdalena Contreras y Miguel Hidalgo, si bien es cierto faltan 6 meses para las elecciones de 2021 y aún no ha puesto en marcha la maquinaria electoral que los ha llevado a gobernar en la Ciudad desde 1997, están a punto de cruzar una línea sin retorno, y una vez llegando ahí hagan lo que hagan será en vano cualquier esfuerzo.

Por supuesto que el problema comienza dónde todos imaginamos. En los gobiernos de las alcaldías. La ausencia, desdén e ineptitud de Layda Sansores, la impericia e ingenuidad de Patricia Ortiz Cuturier y el desgaste sumado al malestar contra Gobierno federal y local que revivieron al PAN en Miguel Hidalgo, gobernado por Víctor Romo, sólo es el comienzo de lo que pudiera convertirse en una pandemia electoral. Una diáspora que amenaza con extenderse, además de ratificar, que la derrota en cinco alcaldías (Cuajimalpa, Coyoacán, Milpa Alta, Benito Juárez, y Venustiano Carranza) se extienda a tres más.

La anunciada derrota significaría también un triunfo del fuego amigo que se vive en Morena Ciudad de México. Ya que las patadas por debajo de la mesa tienen la clara intención, de que Claudia Sheinbaum no demuestre capacidad para ganar elecciones.

Sin embargo, existe otro problema que parece que están pasando por alto. Los actuales representantes de la zona, más allá de los alcaldes, me refiero a los absolutamente ausentes diputados federales y locales que evidentemente ganaron gracias al arrastre de Andrés Manuel López Obrador y a la estrategia de Sheinbaum en la ciudad, que una vez que llegaron se sentaron en primera fila a disfrutar cómo la pandemia pasaba frente a ellos.


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El reclamo constante en las colonias es que ni los conocen y que recientemente se fijaron una sola meta, por cierto, la más primitiva: pintar bardas. En el distrito que comparten las alcaldías Álvaro Obregón y Cuajimalpa, y en el que comparte Magdalena Contreras y Álvaro Obregón el actor de telenovelas, a quién peyorativamente le llaman "el stripper" es uno de los tres representantes más ridiculizados por su notoria ignorancia… Apuntar a sus superficialidades ha hecho que sean las consignas contra Morena: ¿Vaquita amarilla o vaquita marina? ¿Biblioteca o librería? Son algunos de los comentarios que provocan risas y refuerzan al PAN, o a cualquier otro candidato opositor.

Si a eso se añade que en más de dos años no ha realizado recorrido alguno por el distrito, que no tienen base social y tampoco votantes potenciales, es predecible el riesgo y resultado en la próxima elección.

Lorena Villavicencio se encaminó hacia una ruta todavía peor, retando abiertamente a AMLO y creando la oposición colgada de Porfirio Muñoz Ledo. No cuenta ni con un módulo de atención, prefirió dedicar sus recursos y energía a su arreglo personal, dejando de lado el trabajo de tierra y cercano a la gente, desperdiciando una gran oportunidad para recuperar algo de prestigio. En cambio se rumora que tiene acuerdos con Leonel Luna y Redes Sociales Progresistas para asumir la candidatura a alcaldesa. Recordemos que ella ya fue candidata por el PRI y así le fue: demostró no tener nada de base social.

La ausencia del resto de los diputados locales Eduardo Santillán, Isabela Rosales y Valentina Batres sólo les genera notas negativas. Uno relacionado en el pasado con el cacique Leonel Luna, otra por ser hermana de Martí Batres y, por último, una tabasqueña que no tuvo nada que decir.

Por su parte, en Magdalena Contreras parece que ni siquiera cuentan con un representante local, y que decir en Miguel Hidalgo, donde Javier Hidalgo como diputado federal decidió tomar la ruta de Antonio Attolini y Gibrán Ramírez para intentar ganar algo de notoriedad a costa de presentar denuncias por sabotaje y ese tipo de estrategias absurdas y poco creíbles.

Por supuesto, que una elección se gana con territorio y estructura; sin embargo, ninguno de ellos se ha enfrentado a la verdadera problemática de la zona. En esa ruta sin duda harán perder a Claudia Sheinbaum en la CDMX.

Es momento de que el equipo político de la jefa de gobierno, su delegado Héctor García Nieto y todos sus colaboradores intervengan, antes de que sea demasiado tarde y terminen regresando al pasado.