Es evidente que la 4T ha hecho un pésimo manejo de la pandemia de Covid-19 con medio millón de personas muertas en el país a causa de esta enfermedad.

Sin duda, quien ha propiciado que la pandemia no se haya podido contener tiene nombre y apellido: se llama Hugo López-Gatell. Su jefe lo premió llevándolo a la Cumbre de Líderes de América del Norte. Así es. Es quien llevó el nombre de México a la Reunión de Estados Unidos, Canadá y México.

¿Qué presumió? Que somos el primer lugar de personal médico fallecido en América del Norte. O que somos el primer lugar con menos personas vacunadas.

Fue en las peores condiciones como responsable de salud, ya que comparado con las autoridades de Canadá y de Estados Unidos, las peores cuentas las dio él.

Con la presencia de López-Gatell, se exhibe la ineficiencia de este Gobierno y será recordado como la peor decisión de López Obrador en su mandato y en la pandemia.

La reunión de este 18 de noviembre, en Washington, tiene gran relevancia sobre todo en materias como migración y medio ambiente.

Sin embargo, en México, con este Gobierno, hablar de migrantes es hablar de violaciones a derechos humanos. Son brutales las imágenes que han circulado en redes sociales los últimos meses, en donde personal del Instituto Nacional de Migración y de la Guardia Nacional persiguen a grupos de personas que intentan atravesar nuestro país para llegar a Norteamérica.

El fenómeno migratorio tiene varios orígenes. En México la pobreza va en aumento con 4 millones de nuevos pobres, además el gobierno de nuestro no hace nada por incentivar la inversión, lo que se traduce en menos empleos bien remunerados y mayores deseos por buscar mejores oportunidades en otro país.

"Hay que crecer pero de forma equitativa", dijo el canciller respecto al encuentro, sin embargo, es complicado qué haya un desarrollo uniforme en las 3 naciones cuando por ejemplo mientras nuestros países vecinos del norte apuestan por el desarrollo y la inversión el Gobierno de nuestro país hace todo lo contrario.

Ojalá que los planteamientos sean reales que beneficien a los mexicanos ya la región del norte y no se haga uso de estos espacios para la demagogia y el populismo.

Es momento que el Gobierno mexicano dejé de mentirle al mundo porque no reconocer las múltiples crisis que se viven en el país se traduce en que esta administración no se preocupa en lo absoluto para solucionarlas. Basta de apariencias, urge que se pongan a resolver.