La equidad de género es un anhelo aún insatisfecho, que hoy es exigido por la conciencia colectiva y que permea en todos los ámbitos de nuestro país.

Los avances, claramente insuficientes, que hoy existen no han sido un camino fácil. Es resultado de la lucha que por décadas, valientes mujeres han encabezado, al buscar construir una sociedad más justa, con acceso a una vida con iguales oportunidades y de reconocimiento a sus derechos; y también, fruto de instituciones y Gobiernos que a veces por sensibles y muchas otras por presión social, han impulsado políticas públicas para promover una participación más activa y justa de las mujeres en la vida pública, social y laboral.

Sin duda, aún tenemos un camino largo que recorrer para garantizar a las mujeres una vida libre, plena, sin violencia, con justicia y igualdad en todas las condiciones, incluyendo las laborales. En esta lucha no debemos dar tregua, pues las tentaciones hacia el retroceso son muy fuertes.

Las actitudes indolentes y las acciones autoritarias del actual gobierno así lo demuestran. Un ejemplo de esto es la provocación en la Plaza de la Constitución con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer el pasado 8 de marzo, en donde el Gobierno de la República instaló una valla metálica para “proteger” el Palacio Nacional de la marcha de mujeres.

A la violenta intimidación que sufrieron las participantes, por el despliegue de elementos del supuesto extinto cuerpo de granaderos y demás personal de seguridad pública, quienes dispararon granadas con gas lacrimógeno a las manifestantes; se agregó la vergonzosa defensa a ultranza de candidatos acusados de violencia hacia las mujeres.

Estos agravios y actitudes de desprecio hacia la lucha de las mujeres, se suman a la desaparición, por instrucción presidencial, de programas que impulsaban su desarrollo, seguridad y protección, entre los que destacan: las estancias infantiles, el de coinversión social, el de pro equidad y la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas, además del apoyo a los niños con cáncer.

Aquí es importante destacar que en los Gobiernos panistas se han creado instituciones como el Inmujeres, diversos fondos y fiscalías especializadas. Como lo destacó la diputada Cecilia Patrón Laviada: “hicimos de la igualdad de género un eje rector en las acciones y programas de nuestros gobiernos”.

Este 8 de marzo en la Cámara de Diputados, durante la Sesión Solemne con motivo del Día Internacional de la Mujer, otorgamos la Medalla Sor Juana Inés de la Cruz 2020 a la doctora María Marcela Lagarde y de los Ríos, en reconocimiento a su labor en favor de la igualdad y derechos de las mujeres, en los ámbitos social, político y académico. Además de develar en letras de oro en el Muro de Honor del Salón de Sesiones, los nombres Hermila Galindo y Elvia Carrillo Puerto, pioneras en la lucha de los derechos políticos y sociales de las mujeres en México.

Votamos además diversos dictámenes para fortalecer el marco normativo para que las mujeres cuenten con mayores garantías en diversos temas, entre los que se encuentran:

·       Garantizar que en las Secretarías de Seguridad o análogas, se creen grupos policiales especializados en atención a violencia por razones de género.

·       Incorporar, para la integración de la Junta Directiva de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, a representantes de la dependencia del Instituto Nacional de las Mujeres.

·       Facultar a la federación para realizar acciones necesarias a efecto de promover, salvaguardar y garantizar los derechos humanos de las mujeres migrantes, en los términos de las leyes en materia.

·       Establecer que la violencia física es cualquier acto que inflige daño usando algún tipo de sustancia corrosiva y/o tóxica.

·       Conformar una unidad de policía especializada dentro de las dependencias encargadas de la seguridad pública, en atención a las víctimas de violencia contra las mujeres, adoptando los protocolos e instrumentos legales para su actuación, dando seguimiento a las órdenes de protección emitidas por las autoridades competentes.

·       Respetar el criterio constitucional de paridad de género en la integración de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

·       Que el Instituto Nacional de las Mujeres colabore con el Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres en el diseño y evaluación del modelo de atención a víctimas en casas de emergencia y de transición. Y que en entidades federativas y municipios exista un refugio para víctimas de violencia.

·       Establecer como principio de política pública, en materia de ordenación territorial, la accesibilidad universal y movilidad, procurando reconocer y atender las diferentes necesidades de movilidad entre mujeres y hombres.

·       Establecer que el delito de violencia familiar, se perseguirá de oficio.

·       Prevenir la violencia y la delincuencia en el ámbito social. Entre otros.

Desde la cámara de diputados Acción Nacional seguirá impulsando las reformas necesarias para que la lucha no sea solo visible, sino que cuente con un respaldo legal en cada una de sus manifestaciones.

Las mujeres cuentan con nosotros para mejorar su condición de vida.

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública en México desaparecen 26 mujeres y niñas cada día, entre diciembre de 2018 a diciembre de 2020 han desaparecido 20,431 mujeres y niñas. Cada día más de 10 mujeres son asesinadas, solo en 2020 fueron asesinadas 3,752 y el 26% de los casos se investigan como feminicidio.

Estas escandalosas cifras nos obligan a todos a ser empáticos y no tolerar ningún tipo de abuso. Pero sobre todo, a no bajar la guardia para avanzar en la equidad e impedir retrocesos a lo ya alcanzado.