La pandemia del Covid-19 es un asunto de atención prioritaria, no solamente en el área de la Salud, sino también en la economía. Es por ello que se implementaron acciones extraordinarias para atender la emergencia, a fin de mitigar los graves efectos que esto causa a la población, y con ello se lleve bienestar a las familias mexicanas y se consiga reactivar la economía.

Una de las acciones esenciales del Gobierno de México, ha sido el no suspender la operación de los Programas Sociales, pues al detenerse la actividad económica, sobrevienen consecuencias que afectan con especial gravedad a la población más vulnerable, es decir, a los más pobres.

Por ello que se activó el Programa Crédito a la Palabra, que consiste en el otorgamiento de un crédito por 25 mil pesos, y cuyo principal criterio de elegibilidad, fue colocar un millón de créditos en aquellas zonas donde la pandemia ha tenido un mayor impacto económico. El crédito es un apoyo importante para fortalecer a los micronegocios que fueron registrados en el Censo de Bienestar, que se llevó a cabo en zonas donde habita la población más vulnerable o con altos índices de violencia.


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Otorgar los créditos a quienes más lo necesitan es un principio de justicia del Gobierno de la 4T, se fortalece la economía desde abajo comenzando por los que trabajan por su cuenta, que se autoemplean, que constituyen "la economía informal" de este país. Los Gobiernos anteriores sólo apoyaban a las grandes corporaciones, pedían préstamos, y luego convertían esa deuda en Deuda Pública. 

Crédito a la Palabra llega sin intermediarios a los más pobres, el dinero va directo de la Tesorería de la Federación al beneficiario. Apoyar a los micronegocios significa fortalecer la economía local, conservar el autoempleo, la producción, el comercio. El recurso puede ser usado en comprar materia prima, herramientas, pagar servicios o para cubrir necesidades propias o de la familia; la manera en cómo se gasta lo decide el beneficiario.

El crédito es a la palabra, no se pide aval ni se firma contrato, pues el Gobierno de México confía en la honestidad del pueblo, no pide firmas, avales, ni bienes en garantía. Aquí vale la palabra porque el pueblo es honesto. Confiamos en la gente y estamos seguros que pagarán puntualmente sus abonos desde el cuarto mes, contado a partir de la fecha en que se recibió el recurso; en total serán 33 abonos mensuales de 824 pesos.

Vamos a resistir y a superar esta adversidad, el pueblo es Gobierno porque esa es la verdadera democracia: un Gobierno del pueblo para el pueblo y con el pueblo. El presidente Andrés Manuel López Obrador, siempre ha dicho que los mexicanos somos un pueblo con vocación de trabajo, honestidad y cultura, es por eso que vamos a salir adelante. El apoyo económico a los pobres es resultado de la 4T, pues cuando no hay corrupción, el presupuesto sí rinde y alcanza para todos, recordemos también que la paz es fruto de la justicia y por el bien de todos ¡Primero los pobres!