El país contará en 2021 con un presupuesto de 6.29 billones de pesos, conforme a lo aprobado por la Cámara de Diputados, con un profundo sesgo ideológico y con tintes de revanchismo político; prueba de ello es que las entidades que más recursos perdieron en términos reales fueron: Guanajuato y BCS con 11.7%, Sonora con 11.3%, CDMX con 10.8% y Michoacán con 10.3%; y de estas, sólo la mal gobernada por Sheinbaum emana de Morena.

Cuesta mucho trabajo entender las razones por las que los legisladores de Morena y sus aliados votaron a favor de un presupuesto que elimina prácticamente el programa carretero, elimina el FORTASEG (Fondo Municipal de Seguridad Pública), elimina la cultura en sus vertientes federalizadas y reduce a un rubro de asignación el Programa Especial Concurrente para el Campo.

En el caso de la CDMX los números NO son nada halagüeños, el Ramo 25, que se destina al pago de la educación básica en nuestra ciudad se redujo 1.8% en términos reales, y en otra materia educativa –el apoyo para mantenimiento de infraestructura educativa– la reducción es del 100%, al pasar de 137.4 mdp, a 0.

De igual modo, los apoyos en investigación científica y desarrollo tecnológico para el programa de adquisición de equipo de laboratorio fue de 0 pesos, y también se redujo a 0 el apoyo que este año fue de 150 mdp para la UACM. La única excepción fue el módulo A de la UAM-Iztapalapa, con 80 mdp para su habilitación y equipamiento.

En el Ramo 23, la reducción fue del 100% al eliminar lo único que quedaba después de haber eliminado anteriormente el Fondo de Capitalidad y ahora haber dejado en 0 pesos el apoyo para el Fondo de Accesibilidad en el transporte público para las personas con discapacidad que este año tuvo 23.2 mdp.

En materia de Salud destaca en positivo el incremento de 463.5 mdp a 1,210.4 para el nuevo Hospital del ISSSTE en la Delegación Regional Sur de la CDMX, pero lamentablemente los recursos (20,133.4 mdp) que se le daban a CDMX para la protección social en salud se redujeron a 0 y se lo quedará ahora el INSABI.

En el Ramo 33, de las Aportaciones Federales a Municipios, las noticias NO son buenas, pues se reduce 2.1% en términos reales; y de los seis Fondos que lo conforman, cuatro tendrán menos recursos: el FORTAMUN (Fortalecimiento Municipal) -4.4%, el FAFEF (Fortalecimiento a Entidades Federativas) -3.9%, el FAM (Aportaciones Múltiples) -4.4% y el FAIS (Infraestructura Social) -4.7%; sólo el FASSA (Servicios de Salud) tiene un incremente de 3%, en tanto que el FASP (Seguridad Pública) crece 0.1% en términos reales.

En el Ramo 28 de las Participaciones Federales a Estados y Municipios, la caída es aún peor, pues llega a -6029.6 mdp, es decir, -9.1% en términos reales, mismo porcentaje de disminución real de cada uno de los fondos que los conforman, entre estos, el Fondo de Compensación de Pequeños Contribuyentes, el Fondo de Fiscalización y Recaudación, el Fondo de Fomento Municipal, los Incentivos por el Impuesto sobre Automóviles Nuevos, y hasta los recursos del Gasolinazo, todos tienen una disminución de 9.1%.

En materia de infraestructura se redujo de 500 mdp en 2020, a 0 en 2021, el apoyo para la Ampliación de la Línea 12 Mixcoac-Observatorio del Metro, por eso las únicas buenas noticias fueron para proyectos –que NO obras– como los 31.5 mdp para SEMARNAT, que son para proyectos de pre inversión para mejorar la eficiencia y capacidad energética del Sistema Cutzamala; o para Proyectos incompletos y con rechazo vecinal, como los 3,500 mdp para construir la Primera Etapa del Tren Interurbano México-Toluca, que mantiene problemas de derecho de vía y malestar social en Cuajimalpa y Álvaro Obregón; o los 3,508 mdp para el Proyecto del Bosque de Chapultepec, que aún no existe, y mucho menos se ha consultado públicamente ni consensuado con los vecinos de Miguel Hidalgo y con el Consejo Rector Ciudadano del Área de Valor Ambiental del Bosque.

En resumidas cuentas, MENOS dinero para los servicios y mantenimiento de la infraestructura de los chilangos, lo cual se reflejará negativamente en el presupuesto del Gobierno de Sheinbaum, a quien su silencio en este tema le condena como cómplice en una abyección que sí afecta a la CDMX. Vaya ironía, los dos proyectos con más recursos son dos íconos presidenciales, el Tren Interurbano de EPN (que beneficia más a los mexiquenses que a los capitalinos) y el culto al ego del artista Gabriel Orozco, que enmarca el Proyecto del Bosque de Chapultepec aún sin consenso vecinal y sin aval medioambiental, ambos con al menos de 3,500 mdp cada uno en 2021. Pero para la vivienda, seguridad pública, transporte público capitalino, salud y educación de los chilangos, sólo promesas incumplidas y reducciones presupuestales; a veces hasta la hambruna presupuestal de dejarlas en 0 pesos.