El pasado mes de junio, las y los diputados al servicio de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, aprobaron la denominada Ley Sheinbaum con la finalidad de que la jefa de Gobierno, pudiera modificar el presupuesto capitalino a su antojo y supuestamente, atender de manera urgente, la emergencia sanitaria provocada por la presencia de Covid-19.

Hoy, a casi cinco meses de ese atropello legislativo, confirmamos que la maniobra no sólo fue un duro golpe a la democracia de la ciudad, sino una vil y burda mentira de la doctora y su partido a las y los ciudadanos.

En aquel momento, la bancada morenista y sus aliados argumentaron la necesidad de ajustar con celeridad y sin intermediarios, la caída de los ingresos provocados por el encierro y reorientar el gasto para atender la pandemia con urgencia. Desafortunadamente, el Informe de Avance Trimestral de la Secretaría de Finanzas de enero a septiembre 2020, da cuenta de la arbitrariedad y del engaño de los legisladores morenistas.

Explico las dos principales modificaciones: El artículo 23 establecía que sólo se consultaría al Congreso de la Ciudad cuando la reducción de ingresos fuera mayor al 5%, mientras que el Artículo 88 contemplaba la consulta sólo cuando la modificación financiera al gasto excediera el 10%.

En el primer caso, el de la reducción de ingresos, la caída fue de 14 mil 926.8 millones de pesos, es decir, 8.2%. La realidad es que la reducción presupuestaria y lo destinado al Covid- 19 ha sido mucho menor a eso.

Y en segundo lugar, la modificación financiera pudo haberse hecho sin cambiar la Ley de Austeridad, porque el gasto no excedió el 10% que planteaba la legislación. La reducción del gasto real fue de sólo 13 mil 966.6 millones de pesos lo que equivale sólo al 5.8%.

Ahora bien, de acuerdo con el Avance Trimestral, el Gobierno de la Ciudad ha destinado para la atención de la emergencia sanitaria 7 mil 392.7 millones de pesos, pero sólo ha gastado 5 mil 129.5. Esto, quiere decir que el tamaño real y exacto del esfuerzo y compromiso de la doctora Sheinbaum para combatir la pandemia representa sólo al mes de septiembre, el 3.76% del total anual, o sea, una bicoca. Algo, que por supuesto no ha sido suficiente para atender a las miles de familias que han sufrido por la enfermedad, o que sus ingresos han sido seriamente afectados por las tres crisis que afectan a nuestra ciudad: la sanitaria, la económica y la de seguridad.

Lo peor del caso es que el balance presupuestal del Gobierno capitalino muestra un subejercicio total de 12 mil 436.5 millones de pesos, de ahí que los 5 mil 129.5 millones destinados al combate a la Covid-19 en septiembre, representan sólo el 3.76 % del Gasto Ejercido a esa fecha que es de 136 mil 245 millones de pesos.

En Acción Nacional denunciamos desde un inicio que la Ley Sheinbaum no era más que una burda maniobra del Gobierno capitalino para usar el dinero público sin el mínimo de transparencia y rendición de cuentas, y que la mayoría legislativa de Morena y sus aliados siempre aprovecharon la pandemia de manera perversa para disponer de los impuestos de las y los capitalinos para su proyecto totalitario, pues les abría la puerta para utilizar los recursos en sus dádivas y programas asistencialistas con miras claras al próximo proceso electoral.

Hoy, queda claro que la manipulación de la pandemia y las crisis de seguridad, sanitaria y económica no fue más que un pretexto para reducir de manera arbitraria y unilateral el gasto a los Órganos Autónomos, las Alcaldías y, por ende, afectar a las y los ciudadanos y beneficiar a sus huestes políticas.

Quizá por eso, al igual que en el ámbito federal, la emergencia sanitaria al Gobierno de la Ciudad de México, les quedó como “anillo al dedo”.