Hace unos días, en el Congreso de la Ciudad discutimos y aprobamos el paquete económico para el 2022. Si bien los estragos económicos derivados de la pandemia del COVID 19, que afectaron nuestra Ciudad y a todo el país, siguen haciéndose sentir, también es cierto que hoy se observa una recuperación sostenida.

Como muestra, el Gobierno de la Dra. Claudia Sheinbaum reportó que los ingresos totales al cierre de septiembre son un 6.5 por ciento mayores a lo programado, y los ingresos locales se encuentran un 2.8 por ciento arriba de la meta enero septiembre.

Este dato es evidencia tangible de que los apoyos a quienes mas lo necesitan, a las pequeñas y medianas empresas y sobre todo un eficiente proceso de vacunación en la Ciudad, nos tienen en francas vías de recuperación económica para el 2022.

Dentro del paquete económico, resaltan un par de temas de los que vale hacer una reflexión por ser temas que encienden pasiones y que deben objetivarse a efecto de hacer el análisis responsable que la sociedad capitalina demanda.

El primero es referente al aprovechamiento que se aplicará para que las personas físicas o morales que operen, utilicen y/o administren aplicaciones de reparto como Amazon, Uber Eats, Rappi, DiDi Food, etc. paguen un 2 por ciento de cada operacion, el argumento para esta es que para entregar sus pedidos, hacen uso, explotan y aprovechan la infraestructura capitalina.

La aplicación de este aprovechamiento es un ejemplo de un Gobierno capitalino que innova y se adapta a los cambios económicos de la Ciudad; lo cierto es que las plataformas electrónicas mediante las cuales se pueden comprar bienes se han adaptado a los nuevos tiempos y ofrecen sus servicios utilizando el espacio público para generar riqueza, lo cual, no solo es entendible, sino necesario; sin embargo, también lo es que, el fisco debe adaptarse a estas nuevas formas con el objeto de robustecer las arcas públicas y que esta generación de riqueza contribuya al mejoramiento del espacio público.

Ahora toca al Congreso y al Gobierno local generar leyes y políticas públicas tendientes a proteger a los repartidores de estas plataformas, con quien aun existe una deuda respecto de la protección de sus derechos, sin embargo, el cobro por el uso del espacio público nos parece un esfuerzo importante para garantizar que todas y todos contribuyamos a una Ciudad mas equitativa y con mejor infraestructura urbana.

Un segundo tema, es el referente al presupuesto de las alcaldías, todos coincidimos en que era necesario aumentar el presupuesto a este nivel de Gobierno, a efecto de que las administraciones estén en condiciones de responder de manera satisfactoria a las demandas ciudadanas. No obstante, hay dos enfoques respecto de cómo hacerlo.

Hoy por hoy, el presupuesto de las alcaldías se determina tomando en cuenta factores como la población en vulnerabilidad, el territorio, las áreas verdes, entre otros. Esta medida garantiza una correcta distribución presupuestaria ya que certifica que, con estos elementos, el piso sea parejo y se dé igualdad de oportunidades a los Ciudadanos.

En contraste, hay actores políticos que pugnaban porque la determinación presupuestal se realizara primeramente con base en la recaudación del predial de cada alcaldía. A nuestro juicio, esta fórmula perpetuaría la desigualdad, ya que aquellas alcaldías que cuentan con grandes empresas y zonas residenciales y comerciales exclusivas siempre tendrían más presupuesto.

Ahora bien, en el paquete económico aprobado se observa que a las alcaldías de la Ciudad se les dará un presupuesto 7.9 por ciento mayor al del año anterior, en contraste con el aumento de alrededor del 3 por ciento al Gobierno central.

Desde el Congreso de la Ciudad logramos aprobar un presupuesto justo, que abonará al desarrollo integral de la capital y que dotará a los Gobiernos de los elementos necesarios para afrontar exitosamente sus tareas de cara a la sociedad.