Hace unos días se conmemoró en México el Día del Periodista, haciendo referencia a la muerte del abogado, literato y periodista Manuel Caballero en 1926, considerado el iniciador del periodismo en México.

Manuel Caballero nació en México en 1849 y su labor periodística generó grandes polémicas, ya que fue el primero en introducir en los diarios nacionales un sentido crítico. Sus trabajos de investigación fueron un gran ejemplo para el periodismo moderno y se lo reconoce como el primer reportero mexicano.

El periodismo es una profesión comprometida con la búsqueda de la verdad y la transparencia, su objetivo es proporcionar información fidedigna a la sociedad para fortalecer al Estado democrático. Los periodistas deben contrastar ideas, recolectar datos, recabar testimonios, reconocer otras voces y dar certeza a las personas sobre la información que se transmite para que, la sociedad pueda tomar las mejores decisiones.

Por ello, en la actualidad se ha convertido en una de las profesiones que se ha visto más violentada, ocasionando el exilio de los comunicadores, agresiones y desafortunadamente, asesinatos. En el caso de México, es el país más peligroso para ejercer el periodismo, según los datos oficiales del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, de enero a noviembre de 2020, se consignaron 230 agresiones a periodistas y 20 asesinatos.

Lamentablemente, el mismo Presidente de la República utiliza sus conferencias matutinas para atacar a los medios de comunicación y a todo aquello que no pude controlar, como es el caso del INAI, Organismo Constitucional Autónomo. López Obrador siempre ha sentido desprecio por la transparencia.

La postura del ejecutivo federal no es nueva, ya que en 2002 cuando fue Jefe de Gobierno vetó la Ley de Transparencia y se opuso al Consejo Local de Información Pública con los mismos argumentos absurdos que ocupa hoy.

Gracias al INAI y a la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública nos hemos enterado que la actual administración gasta el dinero de los mexicanos en salarios de millones de pesos en quienes hablan a favor del régimen y sistemáticamente golpean a la oposición, además también han salido a la luz casos de corrupción que a este Gobierno no le conviene mostrar.

Debemos tener claro que la desaparición de los organismos autónomos, no le hace ningún bien a nadie, se cuenta con un bloque de contención de legisladores, comprometidos con la defensa de las instituciones.