Lo que está pasando en México demuestra que vamos hacia un Estado fallido ¿Y qué es un Estado fallido? Es la incapacidad de las instituciones de proveer bienestar a la población. Y claramente en México las instituciones no están funcionando.

El Gobierno está cediendo a la delincuencia organizada sus atribuciones. Por ejemplo, así como el Gobierno cobra impuestos, la delincuencia cobra derecho de piso. Así como el gobierno empadrona a los jóvenes en programas sociales, la delincuencia los recluta. El monopolio del uso de la fuerza en cualquier país lo tiene la policía para detener a los delincuentes, pero en México, lamentablemente lo tiene la delincuencia organizada.

Por ello, es necesario exigirle al presidente de la República que atienda la violencia que invade las calles de nuestro país. No debe ser complaciente con el crimen organizado, ni permitir que a plena luz del día maten a los mexicanos.

No cabe duda que el Gobierno del presidente López Obrador va sumando más y más decepciones. Por ejemplo, dijo que deberían pedirle disculpas los periodistas por la casa gris de la corrupción ¿Cómo se atreve el Presidente de la República a exigir eso, cuando recientemente se sabe que el grupo Vidanta está teniendo privilegios que obviamente son consecuencia del tráfico de influencias con su familia?

Sí, el grupo Vidanta bajo la administración Morenista recibió una ampliación por 15 años a su concesión para la construcción de un hotel de lujo en la Riviera Nayarita. Sin duda, este proyecto turístico ha destapado el favoritismo que tiene el Gobierno por este consorcio hotelero.

En contra parte, han dejado en el abandono a la población oriunda de la zona. El Gobierno federal ha permitido la destrucción de los manglares, el cambio de cauce del río Ameca, la destrucción del hábitat de especies endémicas y dejaron sin fuente de ingresos a más de 100 familias. No cabe duda que la destrucción de las zonas naturales, es el sello distintivo del gobierno del Presidente López Obrador.

La casa gris de la corrupción ha revelado que en los tiempos de la 4T, ganan los amiguismos, gana la familia presidencial, gana la corrupción y pierde México.

Por más que intenten ocultarlo, en el gobierno de la 4T son corruptos.

Es urgente hacer un llamado a la Fiscalía y a la Función Pública para que investiguen las redes de corrupción, extorsión y asociación delictuosa que pudieran existir en los casos de Vidanta, la casa gris. Ya basta de que los delitos que cometen los servidores públicos de Morena queden impunes. El pueblo de México necesita justicia y verdad.