Aunque muchos piensan que las acciones que el Gobierno de la Ciudad de México ha emprendido en materia de desarrollo económico responden a las afectaciones generadas por la pandemia por Covid-19 esto está muy alejado de la realidad.

Desde el inicio de la presente administración se tomaron distintas medidas encaminadas a promover el crecimiento de nuestra economía desde una visión diferente. En este sentido me permito destacar dos aspectos fundamentales que hacen de este enfoque un planteamiento no sólo diferente sino responsable y exitoso: por un lado el crecimiento económico con una perspectiva de derechos principalmente en el ámbito social y, por el otro, la consolidación de un ambiente de certidumbre para promover la inversión, gracias al establecimiento de reglas claras y el combate a la corrupción.

Si bien la aparición de la Covid-19 interrumpió durante algunos meses la puesta en marcha de algunos proyectos y medidas previamente anunciadas, hoy son realidades que constituyen la columna vertebral del Plan de Reactivación Económica propuesto por la doctora Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno, y la secretaria de Administración y Finanzas Luz Elena González.

En una clara coincidencia con esta visión, diputados que formaremos parte del Grupo Parlamentario de Morena en la Segunda Legislatura del Congreso de la Ciudad, tuvimos oportunidad de reunirnos con cámaras empresariales para conocer sus necesidades y propuestas con miras a fortalecer y consolidar no sólo la reactivación económica sino el modelo de desarrollo para la capital en el largo plazo. Gracias a la invitación del Ingeniero Nathan Poplawsky, presidente de la CANACO-CDMX, las y los diputados electos pudimos dialogar con representantes de los principales sectores económicos de la capital y encontrar mediante este ejercicio grandes coincidencias e iniciar la construcción de una agenda común para llevar al Congreso a partir de septiembre.

Si bien existe reconocimiento de los empresarios respecto a los grandes avances en materia de simplificación administrativa y digitalización que hemos tenido en los últimos dos años, también insisten en la necesidad de consolidar este modelo ampliando sus alcances y acelerando su implementación, pero además adecuando el marco normativo para evitar lagunas y retrocesos.

Uno de los aspectos que más ocupan en este sentido es la coordinación con las alcaldías, ya que si bien desde el Gobierno de la Ciudad se ha hecho un gran esfuerzo aún se requiere un sistema que logre homologar, integrar y transparentar la participación de las administraciones locales en los procesos de construcción así como los permisos para apertura y funcionamiento de establecimientos.

Otro elemento a destacar, es la importancia que ha tenido el aumento de la inversión pública en lo que respecta a infraestructura desde el inicio de la administración. Para el sector empresarial la mejora en los servicios y la movilidad es un elemento fundamental que promueve la inversión privada así como las acciones para mejorar las condiciones de seguridad, aspectos en los que se reconoce un gran avance y se requiere mantener el rumbo. Lo mismo ocurre con las acciones encaminadas a garantizar la certeza jurídica para fomentar el desarrollo sostenible de sectores como la industria de la construcción, en donde se ha logrado establecer como punto de partida el reconocimiento y protección de los derechos ciudadanos así como el cumplimiento irrestricto de la normatividad aplicable. 

Ejercicios  como este, dejan claro que el diálogo siempre será la base para promover el desarrollo de nuestra ciudad, no sólo porque nos permite identificar coincidencias y resolver diferencias de opinión sino generar consensos, consolidar las acciones exitosas y delinear las que se necesiten para el futuro.

Fernando Mercado Guaida

Secretario Técnico del CESA y Diputado Electo en CDMX