¡Vaya pericia la del equipo jurídico de Claudia Sheinbaum! resulta verdaderamente inconcebible que, con prácticamente todo el trabajo hecho, Néstor Vargas Solano, titular de la Consejería Jurídica de la Ciudad, no haya podido llevar a buen puerto el amparo recaído en el juicio de lesividad relacionado en el Polígono de Actuación de Neuchatel.

Y es inconcebible porque apenas hace unas semanas, después de un largo litigio, Seduvi obtuvo en el Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad, la lesividad de los documentos que dieron vida a este Polígono, una obra que nació ilegal, una obra que representa a la perfección la corrupción inmobiliaria de nuestra Ciudad y con la que inició el latrocinio inmobiliario del SAC de las Granadas.

Lo dicho, habiendo sorteado la batalla legal más compleja, el Consejero Jurídico sólo tenía que poner especial atención al amparo interpuesto por los particulares, darle el acompañamiento necesario para que los Magistrados del Octavo Distrito en Materia Administrativa conocieran de fondo, no solo los argumentos legales, sino las afectaciones en la calidad de vida de los vecinos que colindan con la obra, pero eso no pasó.

En febrero y abril de este año, el Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad concedió razón jurídica a la Seduvi, esto en virtud de que el Polígono de Actuación es ilegal de origen, fue autorizado por un funcionario que carecía de facultades para ello, por tanto, determinó que todos los documentos derivados de ese ilegal acto, deberían ser cancelados, hasta ahí todo iba bien, sin embargo ante esta resolución se interpuso un amparo, ¡sí! justo ese que debió cuidar el Consejero Jurídico, pero lamentablemente, ante el descuido y desaseo jurídico del Gobierno de la Ciudad, esa dura batalla se perdió.

Ese fue el modus operandi de las tranzas de la Seduvi en el Gobierno anterior, emisión de autorizaciones de dudosa legalidad, firmadas por funcionarios de menor nivel para evadir las consecuencias legales avalar las obras; y por ello es por lo que al inicio de su Gobierno Sheinbaum canceló más de una decena de autorizaciones así emitidas para proyectos sobre la carretera a Toluca.

Fue el pasado seis de septiembre de este año, cuando en sesión pública, los Magistrados del Octavo Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad, manifestaron abiertamente que el juicio no tenía argumentos de fondo por parte del Gobierno de la Ciudad, que si bien el procedimiento por el que nació el Polígono estaba mal, eso era responsabilidad de la Seduvi, no obstante, resulta increíble que ante la gravedad y la relevancia del asunto, el jurídico de la Ciudad no haya estado pendiente para verter esos argumentos de fondo, eso solo se puede explicar por dos motivos, complicidad con el Cartel Inmobiliario, o una gran falta de oficio jurídico.

Esta determinación puede traer consigo consecuencias catastróficas para el orden urbano de la Ciudad, bajo este criterio, todos los polígonos que fueron cancelados al inicio del mandato de la Jefa de Gobierno (de lo poco rescatable), podrían volver a nacer, e incluso Alejandro “N” ex funcionario de Seduvi que actualmente se encuentra preso y vinculado a proceso por firmar autorizaciones de polígonos sin facultades, podría quedar en libertad, y con ello parte de sus delitos en la impunidad.

Cuando desde casa decides hacerte de la vista gorda, desatender litigios y permitir que nazcan criterios jurídicos que beneficien a estos delincuentes inmobiliarios, no parece ser moralmente correcto ir por la vida señalando supuestos Carteles Inmobiliarios. Complicidad o descuido, como sea, le puede salir muy caro a la Ciudad, pues puede ser utilizado ahora por todos los desarrolladores corruptos con proyectos del actual y anterior gobierno para revivir lo poco, por no decir lo único, que había logrado con éxito detener el gobierno de la ciudad.

Esta batalla perdida por el Consejero Jurídico echando por la borda el trabajo conjunto de Ileana Villalobos, la PAOT y el TJA, sólo se explica por un nuevo romance inmobiliario del gobierno capitalino en el marco del financiamiento de los tours de corcholata por todo el país, la pinta de bardas y demás actos espontáneos de apoyo a YSQ, o por la franca estulticia jurídica que ya hemos visto en todas sus derrotas jurídicas ante las autoridades electorales.