Hasta el día de hoy cualquier índice económico en el país ha registrado tendencias a la baja, México vive una clara etapa de recesión económica o desaceleración para que se oiga más elegante, y para no decir que realmente vivimos momentos que avecinan una peligrosa crisis económica para el país, y es que realmente revisando cualquier concepto, índice o indicadores económicos, desde que el presidente López Obrador tomó el timón, pues no se encuentra ninguno en buena salud.

Veamos, inversión a la baja, crecimiento económico a la baja, PIB a la baja, empleo a la baja, inflación económica a la alza, precios de canasta básica a la alza, desempleo a la alza, corrupción a la alza, pobreza a la alza, en fin, es difícil encontrar un indicador que muestre beneficios para nuestro país, si usted amable lector encuentra alguno por favor hágame el favor de decirme, porque simplemente veo nubarrones y tormentas económicas en el horizonte de nuestro país.

Muchos dirán que íbamos bien y que los resultados económicos no son los mejores porque se nos atravesó la pandemia, la realidad es que no, no íbamos bien, los indicadores económicos no eran buenos desde meses atrás de la pandemia. Aunque cierto es, que la pandemia lo que viene haciendo y hará, será por desgracia, recrudecer los matices negativos de las malas decisiones económicas, que desde un inicio ha hecho el Gobierno de la cuarta.

A raíz de lo anterior, los recursos de las AFORES se han convertido en algo muy atractivo para la autodenominada cuarta transformación, y es que tropiezo tras tropiezo en materia económica, las afores son uno de los resquicios que guardan una suma muy atractiva de recursos, según datos de la propia CONSAR a mayo de 2020 los recursos de los ahorros de los trabajadores a través de más de 64 millones de cuentas individuales registradas en las 10 Afores autorizadas por la CONSAR, ascienden a poco más de 5.8 billones de pesos, lo que equivale hasta el 16% del PIB nacional. Una suma bastante importante.


Te sugerimos: Corrupción apunta a Morena, CEN denuncia a Polevnsky ante la FGR por lavado


De ahí que la bancada de Morena, ha propuesta de su coordinador, el diputado Mario Delgado, ha tenido la ocurrencia de que en lugar de que el Gobierno establezca un plan de reactivación económica que brinde apoyos a los trabajadores y empresas para reavivar el salario de los trabajadores, el poder adquisitivo y el consumo, ha diseñado a cambio, que sean los propios trabajadores quienes tomen su propio dinero de los ahorros en sus AFORES, en detrimento de sus futuras pensiones, para que sorteen sus necesidades durante la crisis provocada por la pandemia.

La propuesta busca un mecanismo para brindar recursos inmediatos a la población desempleada. Pero son más los puntos que ponen en duda su viabilidad y pertinencia, que incluso colocan los recursos del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) en el riesgo de incumplir con los compromisos pensionales en el corto y mediano plazos. Esta propuesta pauperiza y no asegura pensiones dignas a todas las personas trabajadoras de México.

La iniciativa en cuestión plantea que las personas trabajadoras desempleadas por el cierre de empresas a causa del Covid-19 reciban un monto extraordinario financiado con los recursos de su propia cuenta individual, es decir, que dispongan de forma anticipada de los recursos para su retiro con ciertas condiciones: a) se fija el monto a recibir en 3326.94 pesos (el 66.66 % financiado mediante la subcuenta de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, y el 33.33 % a través de la subcuenta de vivienda), con una periodicidad de 4 meses consecutivos; b) si los trabajadores lo prefieren, pueden recibir 13,307.76 pesos en una sola exhibición.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, los trabajadores que están desempleados y que decidan beneficiarse podrían ver sus fondos mermados de forma permanente, lo que implica un alivio inmediato, pero a costa de un problema financiero de largo aliento al llegar a la vejez.

Esta propuesta deja a los propios trabajadores, y a los recursos que han acumulado en su cuenta individual, la responsabilidad de dotarse de liquidez ante la pérdida de empleo. Es decir, esta iniciativa de Morena les dice a los trabajadores que se rasquen con sus propias uñas, porque el Gobierno no está dispuesto a otorgar apoyos.

Esto es grave si se considera que su objetivo es constituir un fondo de ahorro destinado específicamente a financiar sus pensiones, y no una especie de seguro de desempleo.


Te sugerimos: Diputados proponen que trabajadores reciban ya su Afore; CONSAR dice no


Además, la iniciativa no considera la diversidad de las personas que están perdiendo su empleo, sólo incluye a los trabajadores formales que tienen la fortuna de tener una cuenta activa en alguna AFORE, los que se encuentran en la informalidad, simplemente no son contemplados, permanecen invisibles para Morena.

Cierto e indispensable es que, ante los efectos negativos de la pandemia, se debe de buscar que los trabajadores -ahora desempleados- tengan ingresos y liquidez, para eso antes de pensar que se rasquen con sus propios ahorros, es necesario pensar en una alternativa que no afecte a los fondos que tienen el objetivo de pensionar dignamente a la población y que incluya además a los trabajadores informales, a fin de que también tengan una opción

Por ellos, es necesario decirle a Morena que antes que pensar en los autopréstamos de las personas trabajadoras con cargo a sus propios ahorros para el retiro, es importante analizar otras alternativas que, solas o en conjunto, ofrezcan atención inmediata a la población que lo requiera, tales como:

1.            El ingreso básico o ingreso mínimo vital. Que podría ser el apoyo gubernamental de manera permanente o temporal de una suma monetaria, que asegure cubrir las necesidades básicas de las familias. Serían beneficiados en primera instancia los trabajadores y trabajadoras informales que por efectos de la pandemia han perdido sus ingresos.

2.            El establecimiento inmediato de un programa semejante al salario solidario que han propuesto cámaras empresariales, que de forma inmediata atienda todas las bajas ante el IMSS y la pérdida de empleos formales, mediante la aportación bipartita de empresario y gobierno para consolidar un salario temporal a efecto de combatir el desempleo.

Dinero hay, estas propuestas serían viables a través de la reorientación del gasto público de obras no esenciales (como el aeropuerto de Santa Lucía, la refinería Dos Bocas o el Tren Maya), aunado a la opción de financiar estas propuestas con las multicitadas recaudaciones de ingresos vía pago de impuestos de grandes empresas como Walt Mart o Femsa, que en buen momento han llegado para poder favorecer estas propuestas.

En Brasil, Canadá, España, Nueva Zelanda, Reino Unido y hasta en Argentina, ya nos llevan ventaja con este tipo de alternativas de apoyo a los trabajadores, veamos si MORENA tiene la altura de miras para no perjudicar los ahorros de años y años de trabajo de millones de mexicanos que conforman la fuerza laboral del país, hasta hoy esa fuerza laboral carga con su propia desgracia, y se rasca con sus propias uñas ante la pandemia, mientras tanto ojos de indolencia miran desde el balcón del palacio nacional.