Este 5 de octubre será una conmemoración más del Día Internacional del Hábitat, celebración por demás importante pues nos permite hacer un balance sobre los espacios habitables en México, donde el déficit de viviendas es de 11 millones, según datos de la Secretaría Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en 2019, lo que representa 35.7 millones de mexicanos en esta condición, con un índice de hacinamiento de 561 mil hogares.

En tanto, la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social de la Ciudad de México (Sibiso) señala que hay 4 mil 354 personas sin hogar en la capital del país, lo que habla de quienes están en la calle, más no, de quienes no tienen hogar propio, que incrementa las cifras a más de 200 mil familias sin hogar, un hábitat seguro y adecuado que ocupar en la actualidad.

La epidemia orilló a personas que vivían en hoteles, posadas o cuartos a regresar a las calles, pues los dejó sin ingresos. Urge mayor apoyo a la vivienda social para las familias más golpeadas por la crisis económica, pues no se puede tener “Quédate en Casa” sin casa y “Sana Distancia” en el hacinamiento.

Las organizaciones sociales, hemos caminado junto a la ciudadanía en la búsqueda de subsanar está necesidad, pero requerimos mayor compromiso de los Gobiernos de la 4T, no sólo las inmobiliarias construyen, pero sí, sólo las ONGs lo hacemos sin fines de lucro, fortalecer al Instituto Nacional de Vivienda (Invi) con mayores recursos y mejor operatividad será benéfico para los más vulnerables, sin embargo, hasta hoy, la deuda con los ciudadanos, sigue pendiente.