Al terminar un ciclo siempre es bueno reflexionar sobre lo hecho y de los retos por venir para quienes se quedan al frente de las tareas institucionales. He terminado un ciclo de dos años como responsable de los Programas de Bienestar del Gobierno de México en Cuauhtémoc.

Me voy con la satisfacción del trabajo realizado, no exento de problemas, pero sin lugar a duda, positivo para avanzar en los objetivos de la 4ª Transformación en nuestra alcaldía y en el conjunto de la Ciudad de México.

El primer reto al que nos enfrentamos en octubre del 2018 fue el inicio del Censo del Bienestar. La meta: visitar las 173 mil viviendas que conforman la alcaldía para la detección de las necesidades de la población, ubicar sus perfiles y sentar las bases para la instrumentación de los Programas de Bienestar del Gobierno federal, en especial, el Programa de Adultos Mayores, Personas con Discapacidad, Jóvenes Construyendo el Futuro, Becas Benito Juárez y Tandas para el Bienestar.

El Censo para el Bienestar implicó una tarea titánica de visitas domiciliarias, de recorrer todas las colonias, todas las calles, de tocar puertas, de ir al encuentro de las y los vecinos de la alcaldía, registrarlos y sentar las bases para la conformación de los padrones de beneficiarios de manera directa, sin intermediarios, sin condicionamientos, sin los vicios de las políticas sociales anteriores, permeadas por el clientelismo.

Un poco antes del inicio de la gestión del Gobierno federal y de la Ciudad de México, el 29 de septiembre de 2018, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum acordaron y anunciaron, en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, que el Gobierno de México asumiría la responsabilidad de 3 de los programas sociales más importantes: adultos mayores, personas con discapacidad y las becas para estudiantes de educación media superior.

Casi 5 meses después, el 12 de febrero de 2019 el Presidente de la República regresaría a la misma plaza a dar el banderazo de la entrega de apoyos a estos sectores de la población de la alcaldía.

La transición de los programas del Gobierno de la capital al Gobierno federal no fue una tarea fácil. Significó la conformación de un nuevo padrón, la bancarización de los beneficiarios y la entrega masiva de las tarjetas a las personas. En el caso de las Becas Benito Juárez también implicó acordar con las autoridades educativas y hacer el registro en los planteles para incorporar a todas y todos los jóvenes al mismo.

La instrumentación del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro significó un trabajo intenso. Visitar empresas, explicar el programa tanto a las grandes empresas asentadas en la alcaldía como a los pequeños negocios familiares, además de promoverlo entre los jóvenes y apoyar su registro en la plataforma correspondiente.

Después de dos años se han logrado sentar las bases de la política de bienestar. Hoy se tienen a más de 57 mil personas adultas mayores accediendo a este derecho en Cuauhtémoc, más de 3 mil personas con discapacidad, más de 18 mil jóvenes becados en el nivel medio superior, más de 3 mil jóvenes incorporados al programa de Jóvenes Construyendo el Futuro, en total más de 85 mil personas en los diversos programas.

La pandemia del Covid-19 ha significado un problema de salud, económico y de bienestar para el conjunto del país y del mundo, además ha significado redefinir de manera radical los esquemas de trabajo en el marco de la “Nueva Normalidad”.

Al ser un área estratégica, el trabajo en Bienestar nunca se ha detenido, además ha significado la implementación de los programas de apoyo a la economía familiar definidos por el Gobierno de México, en especial, el Programa de Crédito a la Palabra. En Cuauhtémoc esto significó el registro y la entrega de tarjetas para el cobro de los créditos de 25 mil pesos a cerca de 15 mil personas, esto es, pequeños negocios familiares, comerciantes, taxistas, meseros, músicos, etc.

En total hablamos de cerca de 100 mil personas beneficiadas en la alcaldía por los programas permanentes y por el programa emergente de Crédito a la Palabra.

Un eje central de la estrategia es llevar el Gobierno a las colonias, desburocratizar la atención y llevar de manera integral el conjunto de los programas de bienestar a la población, para concretar este objetivo se han ido creando los Centros Integradores de Desarrollo en todo el país. En el caso de Cuauhtémoc el 24 de enero de este año inauguramos el Centro Integrador Buenavista en la sede de la alcaldía, y el 2 de marzo el Centro Integrador Doctores. Asimismo, se avanzó de forma muy importante en la construcción de una nueva sucursal del Banco de Bienestar en la Unidad Tlatelolco.

Otra vertiente central del trabajo es el de la seguridad pública y la procuración de justicia, en esta lógica se conformaron desde el 1 de diciembre del 2018 las 266 Coordinaciones para la Construcción de la Paz y la Justicia. Esto bajo el entendido de que en el problema de la violencia y la inseguridad se centra la principal preocupación de la ciudadanía, y de que este es un fenómeno multifactorial en el cual se necesitan, además de las acciones de los cuerpos de seguridad, las tareas preventivas, en especial, las orientadas a la reconstrucción del tejido social, para lo cual se requiere la coordinación, la suma de esfuerzos y recursos de los tres niveles de Gobierno.

532 reuniones matutinas del gabinete de seguridad se desarrollaron en estos dos años de trabajo, aunque los problemas de inseguridad no son menores, en particular, el problema de la extorsión y los ajustes de cuentas entre grupos delictivos.

Además de que las cifras y la percepción nunca van de la mano, el saldo es positivo. En estos dos años la incidencia de delitos de alto impacto se ha reducido en un 46% en la alcaldía; resalta el robo a transeúnte con una disminución del 53.4%.

A pesar de los avances hay cosas que se deben corregir para dar un mejor servicio a la ciudadanía e incrementar sus niveles de vida, en especial, los tiempos de respuesta para muchos trámites, terminar la bancarización de los beneficiarios y derechohabientes, mejorar los sistemas informáticos, consolidar el Gobierno electrónico, etc.

Sirvan estas líneas para reconocer y agradecer el trabajo y compromiso de las y los compañeros, para servir a la nación y transformarla se necesita, sobre todo, vocación de servicio, compromiso con la gente y una gran sensibilidad social.