Originalmente, 2020 era el año de Leona Vicario. Sin embargo, desde que comenzó el año, no hubo un mes sin malas noticias. La deuda histórica que tiene el país con doña Leona no le hace justicia al haberle asignado un año para el olvido. Sugiero que mejor le cambiemos el nombre al 2020, a algo que lo describa mejor. Después de un ejercicio periodístico serio, no como esas cosas de The Economist o el Niuyortaim, que nadie lee, aquí va lo más relevante del año…Juro que no le copié a la Onda Vaselina con Calendario de Amor (eeeew!).

Enero

México: Tras la venta fallida, el no ‘Eir fors guan cuatroté’ regresa al hangar presidencial, se propone un sorteo y se anuncia con bombo y platillo el boleto para la rifa-no rifa del no avión. En temas más relevantes, se da a conocer que Pemex bajó 87 lugares entre la lista de las empresas más valiosas a nivel mundial, con pérdidas diarias equivalentes a dos no aviones presidenciales. En notas más jocosas, durante la puesta en marcha del INSABI (¿ya abrieron?), el presidente prometió que tendríamos un sistema de salud similar al de Dinamarca o Suecia. Ah, y Julio César Chávez Jr. aseguraba que la forma de erradicar la pobreza era dejándolos pagar con billetes falsos. En un país donde Cuauhtémoc Blanco gobierna un Estado de la República, ya mejor ni burlarnos. Capaz que Chávez termina en la SHCP o en el Banco de México.

El Mundo: Se lo estaba cargando Krusty. Había tensiones entre chinos, gringos, rusos y países árabes que hacían sospechar que podría terminar en un macro-conflicto bélico, la mitad de Australia estaba en un gran incendio forestal y mis Dallas Cowboys cambiaban de head coach mientras eran eliminados de los playoffs (ooooootra vez). Kobe Bryant se cayó de su helicóptero, y Neil Peart de Rush moría súbitamente, dejando vacante el puesto de Mejor Baterista del Mundo. En noticias esperanzadoras, Pearl Jam anunciaba la llegada de su nuevo álbum, Gigaton.   

El Covid: Todavía no era un problema del continente americano, pero el virus ya había salido de su natal Wuhan, China, para atormentar al resto del mundo. Mientras la OMS declaraba una emergencia sanitaria internacional, los terraplanistas, electores de Trump y Paty Navidad, sugerían ingerir cloro para combatir el coronavirus. Un par sí se intoxicaron. Ni modo, así es esto del conspiracionismo, hay veces que hay que hacerse un hoyo en el esófago para estar seguro. En México no habíamos tenido ni un caso, pero bailábamos la Cumbia del Coronavirus, cortesía de Míster Cumbia. No habíamos hecho algo tan musicalmente sacrílego, desde que Baby Yisus bailó el Pasito Perrón. Hasta la fecha, el ventilador Ehécatl 4T y la Cumbia del Coronavirus han sido las únicas aportaciones de México durante la crisis sanitaria. Algo similar al Escuadrón 201 durante la Segunda Guerra Mundial.

Febrero:

México: Carlos Urzúa, otrora Secretario de Hacienda, y ahora neocrítico de la 4T, declara que los abuelitos deben hacerse cargo del cuidado de sus nietos para que la banda pueda ir a trabajar sin preocupaciones. En temas parlamentarios muy relevantes, el Senador Martí Batres se da cuenta que se frustra mucho por no alcanzar a leer los subtítulos de las películas porque los cambian muy rápido. Propone que sea obligatorio doblar todas las películas al español. En dino-noticias, se confirma que Pemex tuvo el peor arranque de sexenio en más de 30 años, con producción de gasolinas similares a los que teníamos en 1990, con menos de la mitad de la capacidad instalada. En economía, se da a conocer que el PIB se contrajo en 0.1% durante 2019 (crecimiento del cero, éramos felices y no lo sabíamos). Ah, sí…en la sección de bloopers, la Jefa de Gobierno se puso el casco al revés cuando quiso inaugurar una ciclopista. También AMLO propuso eliminar los puentes vacacionales, sin saber que todos estaríamos en un puentesote involuntario de marzo a diciembre. Ya, ya…la última: Irma Eréndira Sandoval afirma que AMLO es el presidente más feminista de la historia, mientras se le atribuyen los feminicidios al neoliberalismo.  

El Mundo: En España, era detenido Emilio Lozoya, quien pasaría una buena parte del mes allá, para después recibir trato de huésped VIP de la 4T. Del otro lado del Bravo, Harvey Weinstein era condenado a pasar encerrado una cuarentena aún más larga que el resto del mundo, después de que se le comprobara haber sido más mañoso que el Padre Maciel. Y en noticias tristes, María Sharapova anunciaba su retiro del tenis profesional, y con eso, se desplomaba el rating de los juegos televisados entre el público masculino. Sniff, sniff.

El Covid: Europa occidental ya comenzaba a tener hartos casos, se cancelaron maratones y algunos eventos deportivos menores. La OMS le da la categoría de pandemia mundial al Covid-19. En nuestro país, el 27 de febrero se detectó el primer caso y la Secretaría de Salud afirmó estar lista para hacer frente al coronavirus. Ja!  

Marzo

México: La economía ya empieza a mostrar signos de severo desgaste, y todavía no se le puede echar la culpa al Covid. La Bolsa Mexicana de Valores suspende operaciones el 12 de marzo tras una caída del 7%, el dólar alcanza un máximo histórico, superando los 22 pesos por unidad, el precio del petróleo se desploma a un punto de tener un precio negativo, todas la calificadoras bajan la expectativa de crecimiento de nuestro país, y se pronostica la peor crisis desde la Gran Depresión. Se calcula que durante marzo hubo fuga de capitales por más de 4 mil 600 millones de dólares y la tasa de desempleo llegó a un máximo no observado desde 2016. La respuesta de nuestro presidente es atribuirse la baja en el precio de las gasolinas, como una medida para amortiguar la crisis. Asimismo, saca estampitas religiosas para asustar la mala vibra y que la crisis y el Covid nos peguen menos. El SAT, con toda sensibilidad, le dice a los empresarios que no importa que el confinamiento los afecte económicamente, igual hay que pagar impuestos para hacerle frente a la pandemia. Ah, también…después de minimizar la gravedad de la enfermedad, AMLO saluda de manita a la mamá del Chapo. Dice no arrepentirse. Por último, algunos ilusos por estas fechas creían que el Cruz Azul ahora sí sería campeón. Luego le echaron la culpa a la pandemia de romperles la inercia.

El Mundo: Se filtran videos de gringos peleando por papel de baño, se cancelan los Juegos Olímpicos de Tokio, Trump le echa la culpa a los chinos por intentar desestabilizar la economía estadounidense con un virus que pudo haber salido de un laboratorio y no de un murciélago. Tik tok se vuelve una herramienta de primera necesidad y todos nos damos cuenta que efectivamente más de un par ingirieron cloro durante febrero, afectando gravemente sus capacidades cerebrales. Descubrimos que los italianos cantan bien bonito de balcón a balcón. Luego unos ridículos en Santa Fe intentaron hacer lo mismo, pero me estoy adelantando.

El Covid: Nace una estrella. Así como Lady Gaga se prueba frente al espejo qué leotardo le oculta mejor el paquete, el Dr. López-Gatell boleaba sus zapatos y se acomodaba la corbata antes de su primera conferencia de prensa. Ya había tenido papel de telonero en algunas de las mañaneras, pero nadie sabría que teniendo su propio show, le regalaría a nuestro país tantas punch lines de comedia involuntaria. Con el tiempo sabríamos que sus declaraciones tendrían la misma validez técnica que las de Ramón Castro, Obispo de Cuernavaca, quien aseguró que el Covid-19 es un grito de Dios por culpa del aborto, la eutanasia y la diversidad sexual. Una de las favoritas del Gatell Show, se dio el 16 de marzo, cuando afirmó que “La fuerza del Presidente es moral, no es una fuerza de contagio”. El 18 de marzo se confirma el primer fallecimiento por coronavirus, y a finales de mes, comenzamos un cuasi-eterno confinamiento. Para estos días, se cancelaron los eventos deportivos con público y el cierre de casi todo, menos del Vive Latino. Ese sí había que hacerlo. En temas de relevancia para los amiguitos de la provincia, en Baja California dos diputadas (una de Morena y otra del PES), se agarran a mordidas en plena crisis sanitaria. El Gobernador Barbosa también se levantó con el pie equivocado y declaró que el coronavirus solamente le da a los ricos. Luego dijo que se curaba con un mole con pollo. Incluso a Thalía se le ocurrió grabar un video pidiendo prudencia, evitar salir y usar cubrebocas. Algo que le tomó a las autoridades como otros 8 meses entender. 

Creo que esto va a tomar más espacio…si la edición me deja, les hago llegar la segunda parte al final de semana. Si no, ‘ps’ hasta la próxima.