Primer acto. En noviembre del 2021, un incendio en el mercado de Sonora, en la demarcación Venustiano Carranza, puso en la mira de los medios de comunicación lo que ha sido una realidad durante décadas: la venta ilegal de diversas especies de animales, cuyos ejemplares viven en condiciones insalubres y sin atención médica veterinaria; aún más, algunos de estos animales son alevosamente maltratados porque así son solicitados para su venta para ceremonias de santería. La respuesta de Claudia Sheinbaum fue que se buscaría establecer mesas de diálogo con los comerciantes "para que se vayan reorientando a otros giros", en tanto que la alcaldesa morenista, Evelyn Parra, dio que no habría más venta ilegal de animales.

Segundo acto. El pasado mes de febrero, los alcaldes morenistas llevaron a cabo un acto propagandístico al que denominaron "Ajolotón", valiéndose para ello de la utilización de ajolotes, una especie de anfibios, endémica de la CDMX, pero que se encuentra en peligro crítico de extinción. Según aquel montaje propagandístico, los sonrientes alcaldes estaban "liberando" 200 ajolotes para que éstos se reintegraran libremente a su "ecosistema". Lo que en realidad pasó, fue que tomaron a los ajolotes con sus manos, los pusieron en el pasto a efecto de "posar para la foto", se subieron a las trajineras y los aventaron al agua contaminada del Parque Ecológico Xochimilco. A decir del veterinario e investigador de la UNAM, Horacio Mena, la gran mayoría de estos ajolotes murieron en menos de tres horas.

Los actos de crueldad y maltrato en contra de animales es un delito tipificado en el artículo 350 Ter del Código Penal local, así como una violación a diversas disposiciones de la Ley de Protección a los Animales de la Ciudad. En contra de los hechos cometidos por los alcaldes morenistas, presenté, junto con la Diputada Ana Villagrán, una denuncia ante la PAOT, pero a cinco meses de aquellos hechos delictivos, no ha pasado nada, apuestan al olvido y a la impunidad.

Tercer acto. Esta semana, algunos medios de comunicación han dado a conocer que en el mercado 901 Nuevo San Lázaro, también en la demarcación Venustiano Carranza, se comercializan ajolotes por 750 pesos. Luego de darse a conocer la noticia, la Alcaldía y el INVEA clausuraron dos locales de aquel mercado. La verdad es que se trató de una "clausura simbólica", pues la venta de estos anfibios en peligro de extinción se suscita en muchos más locales, a la vista de cualquier visitante de ese mercado. Sheinbaum y Evelyn Parra siguen incumpliendo su promesa de evitar la venta ilegal de animales.

Los morenistas que gobiernan la CDMX han mostrado reiteradamente que les tiene sin cuidado incumplir con lo que les mandata el artículo 13, Apartado B, numeral 2, de la Constitución capitalina: garantizar la protección, bienestar, así como el trato digno y respetuoso a los animales. Y les tiene sin cuidado porque asumen que no habrá consecuencia jurídica ni política por su incumplimiento. Pero se equivocan, pues no hay mayor incentivo para la comisión de delitos que la impunidad.

Por eso no es un asunto menor que la PAOT no se ponga del lado de la ciudadanía para denunciar y llevar hasta las últimas consecuencias la venta ilegal y el maltrato de animales en la Ciudad. Por lo que hace a la Fiscalía capitalina, ya se sabe que de ellos nunca podríamos esperar que se pongan del lado de la ciudadanía para enfrentar la ilegalidad de las acciones u omisiones del gobierno de Sheinbaum y de los alcaldes morenistas. Cuán caro le sigue costado a los capitalinos tener una "Fiscalía carnal".

Sheinbaum y los alcaldes morenistas deberían cambiar su perspectiva acerca de la preservación del medio ambiente y la protección de los animales; más que una obligación jurídica, se trata de un deber ético que nos corresponde a cada persona en lo individual, pero para ello se requiere del apoyo irrestricto de las autoridades. Si los ciudadanos no cuentan con el respaldo del Gobierno de la CDMX, la Alcaldía Venustiano Carranza, el INVEA, la PAOT, la Fiscalía, para evitar que se sigan vendiendo, maltratando o matando a los animales en la capital, seguiremos leyendo en los medios más casos como el "Ajolotón", y más ventas ilegales en mercados como el de Sonora y el Nuevo San Lázaro.

En la CDMX los ajolotes, las especies en peligro de extinción, las especies de vida silvestre y los toros, en suma, todo ser sintiente, se encuentra en indefensión al no contar con una credencial de elector. Su única pecado es no haber votado por MORENA ni en las farsas de la consulta popular o la revocación de mandato.