Más allá del discurso triunfalista del presidente Andrés Manuel López Obrador en torno al resultado de la Revocación de Mandato, y de la óptica derrotista de los partidos de oposición, este ejercicio fue la presentación formal del “caballo negro”.

El pasado 3 de abril, el flamante secretario de Gobernación, Adán Augusto López sorprendió a propios y extraños al violar diversas disposiciones legales durante su participación en un evento para promover la Revocación de Mandato, utilizando hasta un avión de la Guardia Nacional.

Ahí, fijó una postura radical en contra del INE y a favor de AMLO, lo cual para los grupos de poder dentro del movimiento lópez-obradorista, marcó sus intenciones de convertirse en el sucesor presidencial.

Y es que después de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, el único que puede dar continuidad al “legado” de Andrés Manuel, es el encargado de la política interior del país.

Para nadie es un secreto que las aspiraciones de Sheinbaum Pardo vienen en picada después del resultado que tuvo Morena en la contienda electoral del 2021 y que con la Revocación de Mandato intentaría recomponer su candidatura.

Por eso, Adán Augusto necesitaba mostrar, en términos porcentuales, que el estado de Tabasco es uno de los más pejistas que tiene el país, mezclado con una baja participación electoral en la CDMX, y eso, ¡casi le sale!

Este domingo, salieron a votar 627 mil 590 tabasqueños, de un universo que oscila en el millón 752 mil electores de esta entidad, de los cuáles sólo el 1.5 votó en contra de la continuidad de el presidente.

Así que, porcentualmente hablando, se volcaron a las urnas y a favor de Andrés Manuel, 610 mil 385 ciudadanos de la tierra natal del presidente, cantidad que se traducen en un 34% del respaldo.

Mientras que, en la Ciudad de México habían prometido 3 millones de votos a su favor, mismos que vieron casi imposibles de alcanzar y terminaron por bajar la estimación a 2 millones de sufragios.

Sin embargo, el número final de votos que respaldaron la continuidad presidencial en el bastión más importante de Morena fue de un millón 325 mil 502 capitalinos y 155 mil 591 en contra.

Es decir que de los 7 millones 498 mil 592 electores que tiene la Ciudad de México, los morenistas sólo pudieron contar con el respaldo del ¡17% de la población! Lo cual la deja a media tabla.

Si bien, no descarrilaron las aspiraciones de la jefa de Gobierno, tampoco deberían celebrar la baja participación ciudadana ya que eso no le asegura la candidatura y el que sí crece, es Adán Augusto, quién ya es el pejista más aplicado de la clase.