Bola de nieve en el Frente CDMX


A menos de un mes del arranque formal de las campañas electorales, las posibilidades de que Claudia Sheinbaum sea la próxima jefa de Gobierno se afianzan y las de Alejandra Barrales simplemente se diluyen.

Y no es por lo que la candidata del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) logró hacer en el periodo de precampaña, sino por lo que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) no hizo.

Tras la unción de la ex dirigente nacional del sol azteca para pelear por la CDMX, el siguiente paso era repartir los espacios –léase candidaturas a las 16 alcaldías y diputaciones locales– para garantizar la unidad de los amarillos en este proceso electoral. La repartición se hizo, pero no como esperaban todos.

Los grupos nacionales presionaron y tanto Alternativa Democrática Nacional (ADN) como Nueva Izquierda (NI) se apoderaron del pastel electoral capitalino. En Tláhuac dejaron fuera a Gilberto Ensástiga y a Alejandro López Villanueva para meter a una posición del líder de ADN, Héctor Bautista (Marco Polo Carballo); en Azcapotzalco no apostaron por Sergio Palacios o Fernando Cuéllar, que eran los mejor posicionados. Mientras que en Tlalpan, los aspirantes fuertes de Vanguardia Progresista, como Héctor Hugo Hernández, quedaron fuera y el espacio quedó en manos de los Chuchos, quienes decidieron ungir como candidata a Alfa González.

En Iztacalco relegaron al grupo de Elizabeth Mateos, pero tampoco apostaron por el mejor posicionado, que es Daniel Ordoñez, al grado que esa candidatura sigue acéfala. Esto causó molestia entre los aspirantes que no pudieron llegar. Por lo que en los últimos días, algunos de ellos comenzaron a cabildear acercamientos con Morena, lo cual harán público pasada la elección: la prueba será hacer campaña de brazos caídos.

Por si fuera poco, Alejandra Barrales, en lugar de concentrarse en su candidatura, sigue peleando en la mesa la inclusión de Fernando Cuéllar y Alejandro López Villanueva, cosa que tiene molestos a dirigentes locales de ADN y NI. Así que la amenaza de no apoyarla si ella sigue interviniendo en un tema local, donde más de uno se siente atacado, va en aumento y puede terminar por sepultar sus aspiraciones de gobernar la CDMX.

Esa lectura no es ajena para los grupos de poder del sol azteca, razón por la que buscan compensar a los grupos minoritarios con candidaturas a concejales; sin embargo, la mayoría ya se centró en una negociación por debajo del agua a favor de Morena.

Así que si el Frente realmente quiere ganar, tendrá que realizar un movimiento quirúrgico para reagrupar a los grupos amarillos en torno a un proyecto que hoy, les es más que ajeno.

Comentarios