Tu rosca de Reyes está extinguiendo una especie de cactus que tarda 40 años en crecer

La pulpa del cactus biznaga Echinocactus platycantus es recolectada por campesinos pobres, quienes a su vez se la dan a traficantes para que éstos la distribuyan de manera ilegal

Cada 6 de enero todo México devora alrededor de 4 millones de roscas de Reyes, de las cuales casi todas llevan en su exterior tiras de acitrón. 

El acitrón es dulce que se extrae de un cacto globoso llamado biznaga Echinocactus platycantus que tarda 40 años en crecer de forma silvestre en las zonas semidesérticas del país.

El alto consumo y el tardado crecimiento han generado un hoyo en la población de la Echinocactus en zonas de Aguascalientes, Baja California, San Luis Potosí, Zacatecas, Hidalgo, Oaxaca y Sonora, a punto tal de estar al borde de la extinción.

 

Y es que previo al Día de Reyes cientos de campesinos, machete en mano, se lanzan a las zonas semidesérticas del país para encontrar dicho cactus esférico.

Una una vez  que lo localizan le asestan varios golpes al centro hasta destrozarlo y así sacarle la pulpa, misma que es vendida a traficantes. 

Estos traficantes la procesan para convertirla en dulce y así empezar a venderla.

El acitrón en la rosca

El acitrón son las tiras de dulce cristalizado que son colocadas en la mayoría de las cortezas de las roscas de Reyes. 

Tan solo en una rosca pequeña pueden aparecer hasta 10 tiras; obviamente en panes de mayores dimensiones la cantidad de acitrón utilizado es superior.

 

Sin embargo las roscas que solemos comer el 6 de enero no son las únicas que contribuyen a la extinción de la biznaga Echinocactus platycantus. 

El acitrón se usa en otros platillos como tamales, chiles en nogada y hasta pavos de navidad.

«La pobreza induce a los campesinos a la extracción clandestina de la biznaga que, si se saca desde la raíz, se pierden los semilleros para la regeneración de sus poblaciones (…) luego les quitan las espinas y las venden a traficantes que colocan su pulpa hecha acitrón en mercados o centros comerciales, contra lo que dicta la ley», explica el biólogo Gabriel Solano.

Unas de las principales razones por las que el gigantesco consumo de acitrón está acabando con la biznaga Echinocactus platycantus es porque el cactus tarda 40 años en desarrollarse, por tanto para ningún agricultor es rentable reproducirlo.

En los últimos años la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa), auxiliada por autoridades policiacas, ha incautado importantes cargamentos de esta planta, ya que el tráfico ilegal ha prosperado en los estados de Aguascalientes, Baja California, Querétaro, San Luis Potosí, Zacatecas, Hidalgo, Oaxaca y Sonora.

Referencias:

Se venden en México 4 millones de roscas de Reyes

Acitrón, producto de un cacto globos en peligro de extinción

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