Migrantes, entre desamparo y la discriminación

17 octubre 2016 1:22 pm

¿Qué significa la palabra migrante? Es aquella persona que se desplaza de su lugar de origen a otro. Parece tan sencillo decirlo; sin embargo, actualmente es uno de los principales problemas de la humanidad.

Las personas tenemos derecho a desplazarnos de un sitio a otro, a elegir dónde queremos vivir o dónde vamos a ser felices. Y ya que todas/os somos ciudadanos del mundo, por el simple hecho de haber nacido en este planeta, eso parecería razón suficiente para poder movernos de un extremo al otro del globo terráqueo, sin un solo inconveniente, no obstante, la geografía del mundo se ha construido delimitada por países y éstos a su vez con fronteras.

Es decir, cada país tiene su pedazo de tierra, sus leyes, su moneda, su bandera y hasta su equipo de fútbol. Además, la identidad de cada nación se construye en función de ciertas características que identifican a las personas entre sí y los vuelven oriundos del lugar. Todo ello permite a los países decidir quién entra a su territorio y quién no.

Y si de igualdad hablamos, resulta que a veces no somos tan iguales, ya que el idioma que hables, cómo te vistas, tus costumbres, el color de piel, la religión o tu situación económica, pueden ser motivos para que un país te dé o no la bienvenida a su territorio; más aún si piensas vivir en él, quizás alguien te analizará y valorará si eres “digno/a” de su “visto bueno”, esa decisión determinará si eres recibido como turista, residente, refugiado, etc. Yo preguntaría, si esto no es humillante, ¿qué lo puede ser?

¿Cuántas y cuántos de ustedes ha solicitado una visa? Basta recordar el largo tramo que uno debe pasar para ello: juntar los papeles, asegurarte que no falte algo, el hoyo en el estómago al momento de pasar a la ventanilla… Imagínate lo complicado de este momento cuando del resultado depende tu vida o la de tu familia.

Si lo vieras desde afuera, flotando en el universo, imaginarías que en el planeta tierra, donde viven las y los humanos, existen fronteras, muros, visas, o ¿”la migra”? Yo, por lo menos no me lo imagino.

En fin, la realidad es que el mundo está divido por países: a unos les va mejor y a otros les va peor. Las razones son diversas, depende de dónde esté ubicado tu pedazo de tierra, quién te conquistó, si hay guerras o desastres naturales, la solidez económica, los sistemas políticos o religiosos, etcétera.

El caso es que hoy por hoy, existen miles de personas que quieren recuperar su derecho a la movilidad como habitantes del planeta tierra, miles de personas que buscan un lugar mejor para vivir; sin embargo, a muchos de ellos/as se les niega el derecho a migrar, obligándoles a hacerlo de manera ilegal para luego ser perseguidos, humillados, violentados e incluso podrán morir en el intento, en resumen, serán personas que sufrirán discriminación.

La idea de división por países no es mala (o no tan mala), sirve para organizarnos, pero desafortunadamente fomenta la desigualdad social. Ni tu color de piel, ni tu lengua, ni tus características físicas, pueden marcar tu destino hacia la discriminación. Todas somos personas, raza humana oriunda del planeta tierra y todas deberíamos ser bienvenidas en cualquier lugar, en cualquier país, siempre en condiciones de igualdad.

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