Quería filmar su biografía y lo llevan al Altiplano

9 enero 2016 1:26 am

Para perpetuar su leyenda, Joaquín el Chapo Guzmán Loera pretendía producir su propia película, por ello, contactó a actores y directores, ese fue su error, pues de ahí comenzaron a rastrearlo hasta concretar su captura.

Así lo informó el Gobierno federal durante la presentación del narcotraficante, luego de su recaptura en un operativo en Los Mochis, Sinaloa, para ser trasladado al penal de máxima segurifad de El Altiplano, de donde se fugó hace siete meses.

La procuradora Areli Gómez González, informó que Guzmán Loera pretendía realizar su propia película biográfica, inclusive sus abogados se reunieron con los actores interesados en participar en la filmación.

Por ello, ahora estos datos forman parte de una nueva averiguación previa en sí misma, para establecer la posible responsabilidad de las personas que fueron contactadas y que se mostraron interesadas en colaborar con el capo.

“Otro aspecto importante, que permitió precisar su ubicación, fue el haber descubierto la intención de Guzmán Loera de filmar una película biográfica, para lo que estableció comunicación con actrices y productores, lo cual ya forma parte de una nueva línea de investigación”.

“Incluso las tareas de seguimiento, permitieron documentar los encuentros entre los abogados del ahora detenido y estas personas”.

Todo ello, llevó a las autoridades ministeriales a darle seguimiento a los movimientos del Chapo Guzmán, y durante este tiempo se aseguraron diversas propiedades, automóviles, aeronaves y armas, así como a diversos colaboradores y sicarios del Cartel de Sinaloa al servicio de Guzmán Loera.

“Tras semanas de operaciones en la región, se llevó a cabo la identificación y aseguramiento de diversas propiedades, vehículos, aeronaves y pistas de aterrizaje con el objetivo de afectar su zona de influencia y capacidad logística”, dijo la procuradora durante la rueda de prensa en el hangar de la PGR, para informar sobre la detención de Guzmán Loera.

Detalló que después de la fuga el 11 de julio pasado, el capo se trasladó vía terrestre a San Juan del Río en Querétaro, y desde una pista aérea ubicada en este municipio despegaron dos avionetas tipo Cessna.

En una, viajó Guzmán Loera con su piloto de confianza y su cuñado, la segunda se tenía prevista en caso de que fallara la primera, y la noche del 12 de julio arribaron a la zona serrana conocida como el “Triángulo Dorado” entre Sinaloa, Chihuahua y Durango.

A través de dichas labores de inteligencia a finales del mes de octubre se logró detectar a Guzmán Loera en un rancho del municipio de Pueblo Nuevo, Durango, donde elementos de la Secretaría de Marina realizaron un operativo con el objetivo de capturar a el Chapo.

“Antes de huir por una cañada, personal de fuerzas especiales lo ubicó desde un helicóptero; sin embargo, el delincuente iba acompañado de dos mujeres y una niña, por lo cual se decidió no accionar armas de fuego para no poner en riesgo la vida de terceros.

En esa ocasión, en la que resultó herido el prófugo, sólo se logró detener a siete de sus colaboradores que aportaron información útil y relevante para fortalecer la investigación.

Tras este operativo, el delincuente se internó aún más en la zona del Triángulo Dorado, disminuyendo su círculo de seguridad y limitando sus comunicaciones, hasta que se logró su detención en las inmediaciones de Los Mochis, Sinaloa.

Durante los seis meses que permaneció prófugo se recabaron 303 declaraciones, se realizaron 111 inspecciones ministeriales; mil 142 requerimientos a diversas autoridades, 191 indicios recabados en el penal y túnel por donde escapó 32 cateos y 25 aseguramientos.

“A partir de estas investigaciones, fue posible desarticular al grupo responsable de planear, organizar y materializar la fuga”, aseguró la funcionaria.

Participa y Comenta