Hospitales privados rebasan al sistema nacional de salud pública

Francisco Pazos
junio 2, 2018

La atención a la salud en el sistema privado está en manos de ocho grupos hospitalarios los cuales concentran 60% del financiamiento de las aseguradoras.

En un escenario tan reducido, que la competencia es limitada y en consecuencia, los precios son tan elevados que el acceso se restringe a los sectores menos favorecidos de la sociedad.

Los resultados del estudio “El Subsistema privado de atención de la salud en México. Diagnóstico y retos”, presentado por la Universidad Anáhuac, revelaron que los mexicanos de sectores medios y bajos, prácticamente no tienen opciones hospitalarias para atenderse.

Estamos ante un mercado que fomenta el monopolio y el control de precios, advirtió el doctor Miguel Ángel González, coordinador del estudio, el cual afecta principalmente al sector de la clase media mexicana.

“El 48% del gasto de las aseguradoras se concentra en 25 hospitales. De tal suerte que de lo que es el gasto asegurado de ese segmento de la población, es un gasto que no está logrando una elección efectiva”, explicó el investigador.

“Los pacientes se están yendo por una inercia que ni siquiera se basa en una confianza efectiva sobre los resultados que dan los hospitales, por la carencia de información”, agregó durante la presentación del estudio.

Abundó que la decisión de los pacientes sobre en qué hospital atenderse termina definiéndose por la “imagen” que los grupos hospitalarios privados ofrecen, y no con base en información.

El sistema de salud pública tampoco logra retener a sus pacientes, principalmente en el sector medio de la población, aun cuando combinen esquemas de seguridad pública y privada, debido al deterioro de los servicios que el Estado ofrece.

González apuntó que uno de los factores tiene que ver con el tiempo que un paciente debe esperar para recibir atención médica y en las horas que pasará en su estancia hospitalaria.

“Mientras un privado dilata diez minutos en dar una atención, para síntomas o problemas similares, en el IMSS y en la Secretaría de Salud se requieren de 108 a 120 minutos. Es una enorme diferencia en el tiempo de espera que la población valora”, indicó el especialista.

De acuerdo con el análisis, perder de 108 a 120 minutos en espera se traduce, al término de un año, en 15 millones de días perdidos, con un alto impacto para la productividad nacional.

Estos elementos contribuyen a que al término de la consulta, la población “perciba” una mayor sensación de alivio asociado con la atención en hospitales de la red privada, frente a la atención recibida en el sector público.

Los resultado también revelaron que existe escaza regulación de la atención que ofrecen los hospitales privados, bajos niveles de detección de enfermedades crónicas y un rápido crecimiento en los precios, que deja fuera a los sectores más pobres de la población.

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