Gasolinazo, un problema añejo: expertos

17 enero 2017 6:52 pm

La liberación de los precios de las gasolinas no fue la mejor decisión para la sociedad mexicana, pero de acuerdo con analistas consultados por esta casa editorial, la administración de Enrique Peña Nieto no tenia opción ante el panorama internacional: el incremento del dólar, los costos de los energéticos y la llegada de Donald Trump.

Expertos en economía internacional del ITAM y del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), detallaron que tras la reforma energética de 2013, el Estado mexicano tuvo menos ingresos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y decidió implementar el Impuesto Especial (IEPS) y liberar los precios de las gasolinas.

De esta manera,  el impuesto a las gasolinas surgió como una alternativa temporal para dar solución a las necesidades de la década de los 80, pero que al final, como muchos otros impuestos de emergencia como la tenencia, se quedaron para financiar al Gobierno en turno.

Para el profesor de la División de Economía del CIDE, Fausto Hernández, el problema con el precio de la gasolina en México viene desde el pacto de 1987, cuando se decidió  que sería aplicado por una banda que lo subiría paulatinamente, sólo el Presidente podría cancelarlo.

Explicó que los presidentes que más subsidiaron las gasolinas fueron Vicente Fox y Felipe Calderón, pero había que quitar el subsidio, y aquí entró en vigor la liberación del precio de la gasolina y imponer un gravamen.

“Esto lo han hecho muchos países, se inicia en los países nórdicos de Europa en los 90 con el probable cambio climático, pero hacen con un reforma fiscal encaminadas al transporte público para seguir recaudando y mantener el estado de bienestar”, dijo Hernández.

El experto enfatizó que estos gravámenes eran relacionados con una política ambiental y no como una medida de manera aislada como se dio en México, pues debió de implementarse desde 2013 en el contexto de la reforma energética.

El plan que salió mal

El Gobierno federal anunció que se acabaron “los huevos de oro” al referirse a Pemex, y sin duda el Estado dejó de percibir grandes ingresos por parte de la petrolera que lo colocan en una situación crítica para solventar sus gastos.

El economista del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Eric Neguelouart, explicó que al no utilizar más a Pemex como fuente ingresos, el Gobierno tuvo que encontrar el esquema de impuesto para dejar de depender y se les ocurrió la reforma energética.

“Hasta ahí iba bien, porque se iba a liberar la industria petrolera y se iban a dejar entrar a empresas extranjeras para reactivar la economía mexicana por medio de capital y la explotación del petróleo. Sin embargo al bajar los costos del petróleo internacional el mercado mexicano ya no fue atractivo para los inversionistas”, detalló en entrevista.

Tras esto México, indicó, ya no tenía la inversión y ya había dejado a depender de Pemex parcialmente, por lo que el Gobierno ya no tenía la manera de obtener ingresos de la gasolina, por eso impuso un impuesto a la gasolina.

También expuso que otra de las razones del incremento a la gasolina es que Pemex no ha tenido capital para extraer el petróleo e invertir en refinerías, por eso cada vez importamos más gasolinas que están sujetas a la volatilidad del dólar y el Gobierno no tiene manera de ayudarnos con esos precios por medio de subsidios.

Para finalizar comentó que la liberación del precio de las gasolinas era inevitable, porque el impuesto de la gasolina garantizará ingresos al Estado, pero pero pudo aplacarse de manera gradual.

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