Laguna legal permite a apps visualizar radares de velocidad en CDMX

8 febrero 2017 6:00 am

Una laguna legal en el Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México permite a cientos de conductores circular fuera del alcance de las cámaras y radares de velocidad que fueron instalados en las vías primarias.

Desde el año pasado, la aplicación Waze actualizó su plataforma para, con información que los mismos usuarios cargan, informe a los conductores sobre la ubicación de estos aparatos con los que se aplican las fotomultas.

Aunque el Reglamento sanciona en el artículo 43, fracción IV, el uso de aparatos que inhiban la operación de los fotorradares o de aparatos que los detecten, las aplicaciones quedan fuera de la norma y, por lo tanto, no son objeto de sanción.

Sin embargo, para asociaciones civiles dedicadas a mejorar la seguridad vial en la capital, consideran que al conocer la ubicación de los radares se limita el efecto que busca la norma al reducir las velocidades de circulación que es el de salvar vidas y evitar accidentes.

Fernanda Rivero, directora de la asociación México Previene, reconoció en entrevista que con el desarrollo de aplicaciones móviles y otros dispositivos que se comercializan de forma clandestina a través de redes sociales como Facebook, se puede pasar desapercibido ante la lente de los fotorradares.

“Esto está aumentando. El objetivo de poner estos radares y las fotomultas era disminuir el índice de mortandad por hechos de tránsito a causa del exceso de velocidad, que es la primera causa de muertes por incidentes viales.

“Como sociedad debemos comenzar a frenar esto y también el hecho de que el Gobierno lo prohíba en el Reglamento, así como ya prohíbe el uso de dispositivos para evitar los radares”, dijo Rivero.

La aplicación de la política Visión Cero que encabeza la Secretaría de Movilidad desde la Subsecretaría de Planeación ha logrado resultados positivos al reducir 18% el índice de accidentes mortales como resultado de una política integral que además contempla otros proyectos como la intervención de cruceros para hacerlos seguros.

Sin embargo, la meta de 35% para 2018 podría comprometerse si la difusión de este tipo de información se hace cada vez más accesible para los conductores, por lo que la directora de México Previene estimó que es necesario que se tape el hueco legal que permite a este tipo de apps difundir la ubicación de las cámaras y radares.

“Existe una laguna y sería bastante importante retomar este tema. Es similar a lo que pasó con el Alcoholímetro; cuando comenzó su aplicación en 2003 la gente estaba muy molesta y veía la forma de evitarlo, pero disminuyó en más de 60% las muertes por conducir en estado de ebriedad. Lo que buscan estos radares no es sacar multas sino disminuir las muertes por exceso de velocidad”, explicó Rivero.

La asociación México Previene junto con otras que buscan mejorar las condiciones de seguridad vial en la capital llevarán este requerimiento legal ante el órgano legislativo local para que, en principio, pueda discutirse la necesidad de ampliar la restricción.

Para el diputado local, Raúl Flores, del grupo parlamentario del PRD, el hecho de que aplicaciones como Waze estén ofreciendo información sobre la ubicación de los fotorradares no es relevante, pues la información que ofrece es cargada por los mismos usuarios, lo que puede hacerla poco precisa.

Explicó que, en algunos casos, los usuarios ofrecerán datos exactos sobre las cámaras y radares que son más evidentes; sin embargo, dijo, hay una red que “no es tan evidente” que además está sancionando otras conductas como usar el teléfono celular mientras se conduce o invadir los pasos peatonales.

“No veo mayor problema en que las aplicaciones esté recordando que hay estos dispositivos, porque, además, con ello, nos daríamos cuenta que contrario a lo que se dice, de que son pocos los dispositivos que hay en la ciudad para su tamaño y el tráfico, que hay más cámaras que no están siendo señaladas en estos dispositivos”, expuso el vicecoordinador de los diputados del PRD.

Flores agregó que acciones de Gobierno como la instalación de cámara y radares de velocidad se rigen bajo el principio de “máxima publicidad”, por lo que, consideró, no existe “mayor problema” si esa información se hace pública.

“Esto tiene sus raíces en temas más profundos como el de qué tanto los ciudadanos debemos saber lo que hace el Gobierno; si pone cámaras, pues qué tanto podemos saber si es correcto que sepamos en dónde están, yo creo que sí, por este fenómeno de ‘máxima publicidad’, yo creo que sí”, agregó.

No obstante, el legislador aclaró que no considera que los datos sobre la localización de los fotorradares deba ser pública para su consulta, sino que la Secretaría de Seguridad Pública la entregue previa petición ciudadana a través de los canales de transparencia y acceso a la información correspondientes.

“Sí alguien pregunta, que la Secretaría informe, pero no el extremo de que la Secretaría salga a decir en dónde están las cámaras, no es información que deba estar disponible para evitar que la gente salga a ver en dónde se burla a la cámara”, comentó.

Flores dijo que el alcance que puedan tener las aplicaciones sobre la ubicación de los radares es “limitado”, “la gente debe tener más allá de todo esto conciencia de que las cámaras están ahí, pero no para reprimirte sino para cuidar la vida de los demás”, indicó.

Rebasan a las fotomultas

Alan es conductor de Uber, su vehículo porta placas de la Ciudad de México y circula a más de 90 kilómetros por hora en el Periférico Norte, a la altura del Bosque de Chapultepec, las multas ya no le importan, “ahora esto ya nos avisa cuando hay un radar, así que cuando vamos a pasar por uno ‘nomás’ le bajamos y ya, así no nos cobran la multa que están muy caras”.

La aplicación de multas por circular a exceso de velocidad en vías primarias arrancó con la implementación del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, el 15 de diciembre de 2015. Los radares y fotorradares fueron colocados semanas antes y concesionados a la empresa Autotraffic, con sede en Puebla.

A partir de la implementación de estos radares, cientos de capitalinos expresaron su inconformidad y comenzaron a solicitar a través de solicitudes de transparencia dirigidas a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) que detallara la ubicación de los fotoradares.

La Waze no sólo detalla en el mapa virtual los cruces o tramos en los que hay radares, además, ofrece una opción para que emita una alerta de voz, metros antes de cruzar el punto exacto, dirigida al conductor sobre la operación de estas máquinas.

Las alertas sobre “Cámaras de velocidad” forma parte de las opciones predeterminadas de la app al momento en que un usuario la descarga, por lo que ni siquiera es necesario que se deba realizar alguna búsqueda en el menú para darlas de alta.

“A partir de que comenzaron con esto de las fotomultas, muchos optaron por sacar las placas del Estado (Estado de México) porque a ellos no les ponen las multas, pero ya con Waze, no importa tanto, sólo tienes que ir atento a que te avise y le bajas la velocidad, pasando los radares, ya le subes otra vez”, explicó otro conductor de Uber, que pidió no dar a conocer su nombre.

Los operadores de este servicio de transporte privado, que también opera con una plataforma digital, han encontrado en Waze no sólo la herramienta para trazar sus viajes, sino para burlar los radares y conducir a exceso de velocidad, “pues sí está mal, pero no podemos ir tan lento como piden, nosotros debemos dar un servicio de calidad y rápido y esto nos ayuda a cumplirlo”, agregó.

El conductor dijo que algunos usuarios sí se molestan porque la app les avisa sobre la operación de los fotorradares, “si nos dicen algo, pues le quitamos el volumen y listo, también hay otros que no lo ven como algo malo”.

El Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México (RTCDMX),prohíbe en el Artículo 43, fracción IV, que los automovilistas usen aparatos que permitan la detección de radares de velocidad y de fotomultas bajo la imposición de infracciones que van de dos mil 942 a tres mil 678 pesos.

Paralelo a las alertas que hacen aplicaciones como Waze, los conductores capitalinos han creado comunidades en redes sociales como la cuenta de Twitter @AntiRadarDF, en la que en tiempo real, los usuarios cargan fotografías e información sobre la ubicación de radares móviles y fijos para alertar a otros automovilistas; una dinámica similar a la de cuentas que informan sobre la operación del Alcoholímetro.

De acuerdo con el RTCDXM, el límite de velocidad para circular en vías de acceso controlado como el Anillo Periférico es de 80 kilómetros por hora, para vías primarias como avenida Insurgentes es de 50 kilómetros por hora, para secundarias como Pilares es de 40 kilómetros por hora y en zonas de tránsito calmado, como 16 de Septiembre, el límite es de 30 kilómetros por hora.

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