Otra vez niegan prisión domiciliaria a Elba Esther Gordillo

23 septiembre 2015 7:17 pm

El Primer Tribunal Unitario negó la  prisión domiciliaria solicitada por Elba Esther Gordillo Morales, ya que tenía 68 y no 70 años cuando se liberó la orden de aprehensión por su presunta responsabilidad en los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.

El Tribunal en Materia Penal resolvió el expediente 264/2015, derivado del recurso de apelación presentado por el abogado de Gordillo Morales, por el que consideró que era  procedente pero infundado el recursos presentado, pues la ex líder magisterial no cumple con los requisitos que marca la ley.

“La prisión preventiva domiciliaria sujeta entre otros requisitos, a que se emita una orden de aprehensión contra una persona mayor de 70 años de edad, aspecto que no cumple la procesada, ya que dicha medida cautelar le fue dictada a la edad de 68 años”, fue la notificación.

Además que: “la sustitución de la pena de prisión por una medida de seguridad, que prevé entre otras exigencias, el que se trate de una sentencia ejecutoriada y que por su senilidad o precario estado de salud fuera notoriamente innecesario que se compurgue la pena impuesta”.

Puntualiza que la inculpada está privada de su libertad por delitos tipificados como graves por la ley, y no alcanzan fianza, ni ningún otro beneficio, y que la prisión domiciliaria sólo se otorga cuando se trate de un delito

“Por tanto, es evidente que el proceso que se instruye contra Gordillo Morales está en instrucción, de ahí que es incuestionable que al seis de febrero del presente año en que se promovió el citado incidente estaba en prisión preventiva…en el Hospital General Torre Médica Tepepan…, se excluye la hipótesis relativa a la sustitución de la pena de prisión por una medida de seguridad, pues ésta solo se actualiza cuando se trate de sentencia ejecutoriada”, explicó el magistrado del Tribunal Unitario.

Por ello, el impartidor de justicia consideró infundados los agravios de la defensa, que argumentó que para  conceder la prisión preventiva domiciliaria sólo era necesario cumplir con los 70 años de edad, sin tomar en cuenta el resto de los requisitos.

Además que continuar en prisión preventiva no implica que se viole su derecho a la salud, pues ha recibido la atención médica necesaria, por lo que resultan infundados los agravios sobre violaciones a sus derechos humanos y a los tratados internacionales a los que México está suscrito.

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